Entrañable, acogedor y singular. La Carreta de Lula es un encantador chalet, escondido en un enclave privilegiado entre Galapagar, El Escorial y Guadarrama, que se ha ganado durante la última década un hueco, en el corazón y en el paladar, de quienes buscan buena mesa, un trato cercano y una experiencia inolvidable alejada del frenético caos urbanita. Nada más cruzar la puerta, su ambiente relajado nos invita a bajar el ritmo, porque aquí no hay prisas ni poses. Al frente del restaurante, Lula y Mario, junto a su gran equipo de profesionales, han construido un proyecto basado en la hospitalidad de toda la vida y en una máxima donde el producto siempre manda. Cada mañana seleccionan personalmente los ingredientes que darán forma a una cocina de mercado honesta y muy bien ejecutada, que derrocha sabor y saber hacer.
La propuesta gastronómica de La Carreta de Lula gira en torno a mariscos gallegos de primera calidad y carnes de la Sierra de Guadarrama, una combinación que seduce tanto a los amantes de los sabores clásicos como a quienes valoran la procedencia y el respeto por la materia prima.
Otro de los grandes aciertos de La Carreta de Lula es su versatilidad. Sus distintos ambientes nos permiten disfrutar desde un aperitivo relajado al aire libre, pasando por una agradable comida entre semana, una celebración familiar, hasta una cena íntima en pareja, porque se trata de ese tipo de lugar que se adapta al plan, y no al revés.
Con un ticket medio en torno a los cuarenta euros, la experiencia resulta equilibrada y accesible, especialmente teniendo en cuenta la calidad del producto y el cuidado en el servicio.
Nuestra velada en La Carreta de Lula comenzó con un abundante y sensacional aperitivo de patatas revolconas, que disfrutamos plenamente mientras cotilleábamos la apetecible carta para elegir los platos. Una difícil elección, que al final se resolvió poniéndonos en manos de Lula, que nos sorprendió primero con unas impresionantes gambas a la plancha, que desaparecieron de inmediato de la mesa, para dar paso a unos irresistibles torreznos, que son de los mejores que hemos probado últimamente. Continuamos con unas llamativas alcachofas con virutas de jamón y foie, que disfrutamos de principio a fin, antes de pasar a probar un impresionante rodaballo salvaje con patatitas y alioli casero que se convirtió en el plato estrella de la velada. Una auténtica delicia, que sin duda nos hará volver muy pronto a la Carreta de Lula.
Y ya para despedirnos, Lula nos sorprendió con una riquísima filloa rellena de crema y flambeada con orujo blanco que fue el broche final perfecto de la velada.
La Carreta de Lula es un restaurante que no necesita reinventarse cada temporada porque ha sabido hacer algo aún más difícil, ser coherente, cercano y fiable durante una década, y eso, hoy en día, es casi un lujo.
La Carreta de Lula
Dirección: Calle de Ceuta 8
28292 Galapagar
Teléfono: 918 50 66 19
Ticket Medio: 40€
Menús: entre 17€ y 25 €
Web: https://www.lacarretadelula.com/