Una gran mayoría suelen situarse en un contexto de ambigüedad, muy teñido por el izquierdismo marxista, o marxistoide, que ha imperado durante todo el siglo XX y aún, en gran medida, en el primer cuarto del presente siglo XXI. Suelen nadar a favor de la corriente, aunque no pierden de vista la ropa que hayan dejado en la orilla. Baste con señalar que, en el artículo de hoy de Jorge Bustos, subdirector de El Mundo, no aparece la palabra ultraderecha que, de forma prolija, utilizan en ese medio para descalificar a VOX.
Sí, repito, para descalificar, no para calificar, sino con intención de denostar a VOX, mientras que la palabra ultraizquierda no la utilizan frente a destacados socialistas, muy amigos de Venezuela y muy comprensivos con Cuba y con la historia del Frente Popular, uno de los grandes causantes de la Guerra Civil española. Por no atreverse no lo hacen ni para calificar de ultraizquierda a la ideología marxista, a la que se le presume una intención de “justicia social”. Y desde luego, muy pocos medios o intelectuales se atreverían a decir, públicamente, que el marxismo es una filosofía criminal, alegando que no quieren “tensionar” a la sociedad, lo que, a estas alturas del siglo XXI, es absurdo porque cualquiera que lea el Manifiesto Comunista verá que Marx y Engels eran partidarios inequívocos de la revolución pura y dura. La violencia no fue un pecadillo de juventud de Marx y Engels, sino que murieron con esa convicción y descalificando a Eduard Bernstein, que fue el padre de la auténtica social democracia europea,
Todos tenemos derecho a la libertad de opinión, pero, si queremos ser de utilidad para la sociedad, debemos fundamentar nuestras afirmaciones, inclusive las descalificativas, argumentando con datos. Reto a El Mundo, y a cualquier otro medio, a que explique qué entiende por ultraderecha, no sea que sin darse cuenta esté tildando así a los patriotas constitucionales. Bustos ha utilizado el termino derechización ¿pero a quiénes cabe colocar bajo ese calificativo?
¿Serían un ejemplo de derechización quienes consideran que hay que regresar al Estado de Derecho (art 1CE) con separación de poderes? La anulación de la independencia del Poder Judicial la hizo el PSOE en 1985, con su modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Aznar y Rajoy pudieron rectificar la situación cuando tuvieron sus respectivas mayorías absolutas, pero no lo hicieron. ¿Sería derechizar dar ahora marcha atrás en esto, y añadir, además, fórmulas para separar también al Poder Legislativo del Ejecutivo?
¿Sería derechizar resaltar la unidad indisoluble de la Nación española (art 2 CE)? Es vergonzoso que la bandera nacional desaparezca de las instituciones, a pesar de que existe una ley de banderas. Cuando entras en España, desde Francia, por el País Vasco, la roja y gualda ni está ni se la espera. Se la sustituye por un cartel “Euskadi, Basque country” mientras que en Euskadi Norte (Francia) la ikurriña casi no aparece porque los franceses no permiten bromas con la Nación francesa. En nuestro país, lo que antes se denominaban Institutos Nacionales, por ejemplo, el Instituto Nacional de Meteorología, han cambiado su nombre por el de Agencia Estatal de Meteorología. España, según la CE, es “la patria común e indivisible de todos los españoles”, ¿es derechizarse volver a sugerir el uso de la palabra nación, nacional y patria?
¿Es derechizarse recordar que el artículo 3 CE dice que, “El castellano es la lengua española oficial del Estado” y que “Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”? ¿Sería derechizar pretender que el castellano/español sea lengua vehicular de la enseñanza en todos los territorios de España? ¿Sería derechizar recordar que el artículo 50 de la Constitución de la República de 1931, establecía que “Las regiones autónomas podrán organizar la enseñanza en sus lenguas respectivas, de acuerdo con las facultades que se concedan en sus Estatutos” y que “Es obligatorio el estudio de la lengua castellana, y ésta se usará también como instrumento de enseñanza en todos los centros de instrucción primaria y secundaria de las regiones autónomas” y que “El Estado podrá mantener o crear en ellas instituciones docentes de todos los grados en el idioma oficial de la República” También añadía que “El Estado ejercerá la suprema inspección en todo el territorio nacional para asegurar el cumplimiento de las disposiciones contenidas en este Artículo?
¿Sería derechizar decir que los artículos 155 y 150.3 CE son tan constitucionales como los restantes del capitulo VIII, que establecen la estructura territorial del Estado? ¿Sería derechizar decir que las competencias se pueden delegar y que también se pueden recentralizar? ¿O decir que la Constitución es reformable? ¿O recordar que el art. 14 CE establece que “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”? ¿O que la palabra solidaridad (interterritorial, colectiva, económica, personal y fiscal) aparece 5 veces en el texto constitucional, y que es fundamental llevarla a la práctica?
¿Sería derechizar decir que los españoles hicimos un acuerdo de reconciliación histórica al aprobar, por aplastante referéndum, la Constitución de 1978 y que queremos que se deroguen las Leyes de Memoria Histórica y Democrática que nos retrotraen a la Guerra Civil? Si de verdad se quiere conocer la historia, promuévanse estudios serenos, constructivos y con datos sobre el papel que personalidades y partidos tuvieron, primero en la República, luego en la Guerra Civil y después en el periodo franquista.
¿Sería derechizar retomar el Plan Hidrológico Nacional que se elaboró con Aznar y que entre otras cosas llevaba parte del exceso sobrante del agua del Ebro, que se vierte al mar en muchas épocas del año, hacia las provincias secas de Alicante, Murcia y Almería?
¿Sería derechizar promover un Servicio Nacional Voluntario, con opción civil y militar, para facilitar la comunicación entre los españoles de toda España? ¿Sería derechización establecer claras y contundentes leyes contra la “okupación”, lo que no excluye que los Servicios Sociales atiendan los casos de necesidad? ¿Sería derechizar tomar medidas para controlar la inmigración ilegal, y decir que Salvamento Marítimo no está para transportar pateras a España sino para salvar a las personas y devolverlas a su lugar de partida? ¿Sería derechizar reconocer que con los inmigrantes iberoamericanos hay y debe haber unos lazos preferentes por su conexión histórica y cultural con España?
¿Sería derechizar reiterar que la ley de Amnistía es contradictoria con la prohibición de indultos generales que establece el art 62 CE? ¿O decir que la prevaricación debe ser fuertemente castigada, así como la malversación, y que los responsables del caso de los EREs deberían estar en la cárcel y no en la calle? ¿O que no se pueden permitir homenajes a los etarras porque son una agresión contra sus víctimas y una apología del terrorismo?
¿Sería derechizar decir que no cabe mantener los privilegios a los llamados sindicatos mayoritarios, sino que su papel sea meramente proporcional a su representatividad, allí donde la tengan? ¿O decir que en España debe haber Unidad de Mercado y que habría que suprimir las barreras que, por meras formalidades, hay entre las Comunidades Autónomas? ¿O garantizar que no haya barreras innecesarias para recibir atención médica?
Si creemos que todas estas sugerencias y otras similares pueden esgrimirse para seguir intentando mantener un cordón sanitario contra VOX, reconózcase con valentía. Dígase que esas ideas son ejemplo claro de ultraderecha pero no se escuden, ni medios ni intelectuales ni políticos, en la ambigüedad. Atrévanse, canten la gallina.
En mi opinión, en estos momentos sería acertado llamar a VOX, la derecha patriótica, obviamente dejando que también los demás partidos españoles se tilden a sí mismos de Socialistas patrióticos o Populares patrióticos. Todos tenemos el derecho de autotildarnos de patriotas, aunque muchos se enfrentan a un dilema por considerar que el término patriota es sinónimo de derechizarse o ser de ultraderecha.
Estamos en un momento de claro cambio político, cada uno puede seguir donde está en sus políticas o rectificarlas si considera que debe hacerlo. Lo innegable es que los votantes ya se están pronunciando. Sería penoso que la “derechización” impidiera que PP y VOX no llegaran a formar gobiernos de coalición en todos los territorios donde suman mayorías absolutas y codirigir el necesario y urgente volantazo político. Si lamentablemente no llegaran a un acuerdo deberían dejar claras cuáles son sus discrepancias concretas para que así los votantes pudieran tenerlas en cuenta ante una eventual repetición de las elecciones, sea en Extremadura o en Aragón, o en las siguientes autonómicas que están al llegar. Y, por supuesto, pensando ya en las Generales que, como más tarde, tendrán lugar el próximo año 2027.