El VI Barómetro del Consumidor Sénior del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre confirma la “relevancia social de la generación sénior en España”, que nos muestra una foto de situación como “colectivo activo, digitalizado y con una notable capacidad de consumo, que desempeña un papel clave en ámbitos como el turismo, la vivienda, la movilidad y el bienestar social”.
El experto en comunicación en salud de la Fundación Economía y Salud, Julio García Gómez, opina que “es necesario educar en digital a estas personas que han pasado la barrera de los 50 años, que no han nacido con Internet bajo el brazo como los más jóvenes y que necesitan que se les informe de los peligros, amenazas y fraudes en la red, así como de un uso racional de páginas de ocio, comercio electrónico y otros comportamientos en las pantallas”.
Los séniors son digitales y utilizan con frecuencia la red para informarse a través de la prensa online, realizar gestiones bancarias, ver series en streaming, contactar con familiares y amigos a través de redes sociales y en menor grado realizar compras o comprar entradas a espectáculos.
Las diez claves de la educación digital de los mayores
Con respectos a estos aspectos García Gómez pone énfasis en “educar en digital” a través de diez claves de los peligros y oportunidades de Internet para los mayores que se están iniciando en las redes:
1.- Mucho cuidado con visitar sitios que no son seguros, que nos piden datos personales y que nos ofrecen maravillas sin sentido. Nadie regala nada y hay que desconfiar de gurús que nos ofrecen ayuda sospechosa.
2.- Hay que prestar atención especial al comercio electrónico por el uso de tarjetas de crédito, verificando siempre la autenticidad de las ofertas y en caso de duda consultando con nuestro banco.
3.- No usar excesivamente las pantallas porque puede ir en detrimento de la relación social y familiar. El diálogo y la conversación son los mejores aliados de la persona e Internet no sustituye a la palabra y al gesto.
4.- Dejarse llevar por los expertos o por los más jóvenes de cada familia que están habituados a acceder a plataformas online. “No dar al botón” hasta sentirse seguro de lo que se hace.
5.- Mejor en compañía. Estar delante del ordenador con alguien de nuestra confianza, pareja o amigo, nos va a dar seguridad en nosotros mismos y vamos a perder el miedo a la red, cuya inseguridad en su uso nos puede jugar malas pasadas.
6.- No dejar que las pantallas ganen terreno a la conversación. Las redes no sustituyen a las personas, son un complemento social, nada más.
7.- La verdad no está siempre en Internet. No caigamos en el error de consultar sin sentido sobre nuestras dolencias, lo primero es hablar con el médico que nos va a dar su opinión profesional y un seguimiento a lo que nos aqueja.
8.- Veamos lo positivo de Internet, que lo hay, a la hora de consultar temas prácticos, de ocio y cultura, como apoyo a la formación presencial que podamos estar cursando del tipo universidades de mayores.
9.- Para las personas que se encuentran en franjas más avanzadas de edad, alrededor de los 70 años en adelante, es necesario incrementar programas especiales de uso del ordenador aplicados a su día a día y a sus necesidades específicas.
10.- La accesibilidad a Internet debe estar presente en sus aficiones por la cocina, la lectura o el bricolaje y las posibilidades de vídeo y audio que les pueden ayudar para complementar sus tiempos de ocio y su relación con el entorno familiar.
Julio García Gómez, director del Curso y Diploma de Comunicación en Salud de la Fundación Economía y Salud. Experto en estrategias de comunicación familiar y social.