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De la iniciativa al referente: la maduración del European Business & Finance Award

· En los últimos años, el European Business & Finance Award ha experimentado una transformación silenciosa pero perceptible

Redacción | Jueves 19 de febrero de 2026

Lo que comenzó en 2020 como una nueva iniciativa de reconocimiento se ha convertido gradualmente en algo más cercano a un punto de referencia profesional: un espacio donde se hacen visibles los estándares en evolución de la práctica empresarial. Más que una ceremonia, se ha transformado en un espejo que refleja cómo las empresas europeas miden la resiliencia, la responsabilidad y la capacidad de ejecución en un entorno económico cambiante.



Según sus materiales oficiales, el premio fue creado para reconocer logros en los ámbitos de negocios, finanzas y emprendimiento. Organizado por la Global Business & Finance Association, una organización independiente sin fines de lucro fundada en 2018, el proyecto ha ido perfeccionando de forma constante su marco metodológico. La temporada 2025, culminada con el anuncio de los laureados el 10 de febrero de 2026, muestra cómo tanto el premio como el entorno que lo rodea han alcanzado una nueva etapa de madurez.

La evolución del premio: del reconocimiento al marco estructural

En sus primeras ediciones, el énfasis se situaba en la competencia y la participación, destacándose el alto número de candidaturas y los filtros clave de selección: originalidad, aplicación práctica y resultados medibles. Para 2025, el enfoque había evolucionado hacia la estructura. El proceso se volvió más transparente, con etapas claramente definidas – presentación, preselección, evaluación experta y deliberación final del jurado – subrayando la transición del reconocimiento a la calibración.

Esta maduración refleja cambios más amplios en las prioridades del mundo empresarial europeo. El lenguaje del premio comienza a reflejar el del propio mercado: la sostenibilidad no como aspiración, sino como principio operativo; la innovación como implementación y no como promesa; la disciplina financiera como infraestructura y no solo como función de apoyo; y la diversidad en el liderazgo como una capacidad organizacional medible.

En este sentido, el premio ha contribuido gradualmente a formar un vocabulario común. Las empresas comprenden con mayor claridad qué resultados demuestran madurez, qué métricas deben resistir un análisis riguroso y cómo el crecimiento debe alinearse con la responsabilidad.

La temporada 2025: señales a través de los sectores

Los laureados de 2025 ilustran estas tendencias en distintos sectores. En construcción y desarrollo, Еmmа Mаyе representa la disciplina ejecutiva a largo plazo en una industria intensiva en capital. Missiоn Zеrо Tеchnоlоgies muestra la frontera tecnológica mediante la aplicación práctica de captura directa de carbono, trasladando las soluciones climáticas del discurso de laboratorio hacia la implementación industrial.

Otra dimensión tecnológica se refleja en el reconocimiento de Dmitry Masyuk, cuyo trabajo se centra en transformar la inteligencia artificial en productos digitales operativos, donde la fiabilidad, la escalabilidad y el rendimiento real definen el valor más que la innovación conceptual.

Desde otra perspectiva, iSupplу representa la integración operativa de la sostenibilidad en el entorno de las pymes, donde la gestión ambiental se convierte en parte del funcionamiento diario del negocio y no en un posicionamiento externo. Bеttinа Diеtschе subraya la dimensión institucional de la diversidad e inclusión, integrando la estrategia de talento dentro de la estructura organizacional de una importante entidad europea. Por su parte, Rоhlik Grоup ilustra la resiliencia mediante métricas operativas: crecimiento acompañado de eficiencia, automatización y respaldo financiero sostenido.

En el ámbito financiero y de gestión, Artem Nikonov fue reconocido por un liderazgo empresarial asociado al desarrollo de sistemas estructurados de gestión de riesgos y capital, reflejando la creciente importancia de la disciplina financiera como base de la empresa sostenible.

En conjunto, estos casos revelan menos sobre logros individuales y más sobre la evolución de los criterios de credibilidad en la empresa europea: durabilidad por encima del impulso, sistemas medibles por encima del posicionamiento abstracto.

Los expertos detrás de la decisión

También es importante reconocer a los expertos que dieron forma al resultado. En 2025, el jurado incluyó a Mаrk Аbrаhаm, Grаcе Bеvеrlеy, Cormac Folan, Kasyapp Ivaaturi, Аlbertо Gutiérrеz y Hovhannes Tovmasyan, profesionales que representan distintos sectores, entornos operativos y culturas empresariales. Su papel fue más allá de la simple selección: a través de sus perspectivas combinadas, el jurado ayudó a mantener el énfasis del premio en el impacto medible, la ejecución disciplinada y la relevancia a largo plazo, más que en la visibilidad momentánea.

Una plataforma que refleja el ecosistema

La creciente importancia del premio reside no solo en su proceso, sino en su papel dentro del ecosistema empresarial en general. Al documentar y perfeccionar continuamente su marco metodológico, contribuye a moldear expectativas: qué constituye un liderazgo sostenible, cómo se evalúa la innovación y por qué la resiliencia se ha convertido en un factor central de la competitividad a largo plazo.

Como señaló un representante del comité organizador:

“Con cada temporada, el premio se vuelve menos una ceremonia y más una perspectiva profesional: una forma de comprender qué funciona realmente en la práctica. Esa visión pragmática seguirá siendo nuestro enfoque en el futuro.”

De este modo, el European Business & Finance Award continúa su evolución gradual: de una plataforma que reconoce el éxito a una que contribuye a definirlo. Más información sobre el premio, su metodología y la temporada 2025 está disponible en https://imb-business.com/.