Exterior

El bloqueo del Estrecho de Ormuz tensiona los mercados y reabre el foco sobre energía e inflación

ANÁLISIS DE NORZ PATRIMONIA

l bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, un paso estratégico por el que circula cerca del 20% del petróleo y alrededor del 35% del comercio marítimo mundial, dispara el crudo y sacude los mercados globales

Redacción | Martes 03 de marzo de 2026

La operación militar conjunta iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán ha introducido un nuevo factor de incertidumbre en los mercados financieros globales. La respuesta de Teherán y el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita en torno al 20% del suministro mundial de petróleo mundial y aproximadamente el 35% del comercio martítimo, han provocado un fuerte repunte del crudo y un aumento inmediato de la volatilidad. El barril de Brent registraba subidas cercanas al 8% (Brent $78,72 - WTI $72,11) en las primeras sesiones posteriores al estallido del conflicto, mientras activos refugio como el oro y la plata experimentaban avances significativos. Al mismo tiempo, las bolsas europeas acusaban el impacto ante el riesgo de interrupciones en las cadenas de suministro y la presión añadida sobre la inflación derivada del encarecimiento energético.



La reacción inicial del mercado responde al shock geopolítico y a la incertidumbre sobre la duración del bloqueo marítimo. La variable clave no es tanto el evento en sí, sino cuánto tiempo se prolongue la alteración del comercio en la región”, explica Jordi Martret, director de Inversiones de NORZ Patrimonia.

Irán, con una influencia estratégica en Oriente Próximo y capacidad para tensionar el suministro energético global, ha utilizado históricamente el Estrecho de Ormuz como herramienta de presión. Su cierre práctico está obligando a redirigir rutas comerciales, elevando costes logísticos y aumentando el riesgo de desajustes en la oferta energética.

En este contexto, los inversores han buscado refugio en materias primas y divisas consideradas más defensivas, mientras resurgen las preocupaciones sobre un posible repunte inflacionario si los precios energéticos se mantienen elevados. “El impacto real dependerá de la duración de las restricciones. La historia demuestra que, en ausencia de una escalada prolongada, los mercados tienden a absorber el choque inicial con relativa rapidez”, añade Martret.

Esta fuerte subida del precio del petróleo ha venido acompañada también de notables

subidas de los activos refugio como Oro ($5.404, +3%$), Plata ($95,51, +2,40%$) y otras Materias Primas, así como también del EUR/USD, apreciándose esta mañana un 0,60% colocándose en el rango de 1,1700/1,7500. Por otra parte, los mercados de Renta Variable han reaccionado negativamente por las afectaciones que pueda tener en las cadenas de suministros, así como el impacto que puede generar en la economía un precio de energía más elevado, acentuándose en los mercados europeos por la dependencia energética y los temas empresariales de naturaleza más cíclica, y poniendo otra vez el foco en los efectos que estos precios puedan tener en la inflación.

La clave sobre cómo el conflicto afectará a los mercados financieros será la duración del bloqueo de la economía por parte de Irán, lo que determinará cómo se tensan las cadenas de suministros y, por tanto, lo que será un efecto real en la economía, pero probablemente habrá grandes esfuerzos para controlar y estabilizar la región para poder seguir con el comercio marítimo con cierta normalidad.

Desde el punto de vista estratégico, el entorno actual vuelve a poner en valor las carteras diversificadas con exposición a activos reales y sectores menos sensibles al ciclo económico.

La disciplina inversora es fundamental en momentos de tensión. Las decisiones precipitadas suelen amplificar el riesgo, mientras que una construcción sólida de cartera permite amortiguar este tipo de episodios”, concluye el director de Inversiones de NORZ Patrimonia.

La evolución del conflicto y la normalización del tránsito marítimo en el Golfo Pérsico marcarán el ritmo de los mercados en las próximas semanas, en un escenario donde energía e inflación vuelven a situarse en el centro del tablero económico global.