Un nuevo golpe judicial pone de manifiesto la vulnerabilidad de los usuarios de banca online y la responsabilidad de las entidades financieras. El Tribunal de Instancia de Santa Cruz de Tenerife (Sección Civil, Plaza nº 5) ha dictado una sentencia que supone un enorme alivio para la usuaria de banca, una ciudadana que vio cómo sus ahorros desaparecían en una estafa de alta ingeniería social conocida como Caller ID Spoofing.
Para la demandante, el proceso no solo ha sido una lucha por recuperar 5.959,50 euros, sino una batalla moral. BBVA se negó inicialmente a devolver los fondos, acusando a la cliente de "negligencia grave" por haber facilitado sus claves bajo engaño. Sin embargo, la sentencia ha sido contundente: la cliente actuó convencida de que hablaba con su banco, ya que los delincuentes consiguieron que en la pantalla de su móvil apareciera el número oficial de BBVA. "La usuaria procedió como con toda probabilidad habría realizado gran parte de la población ante comunicaciones que parecen proceder de su entidad".
La sentencia destaca que BBVA incumplió sus deberes de diligencia y seguridad. Aunque el banco alegó que se usaron códigos SMS de seguridad, el tribunal subraya que:
Aunque la dirección jurídica ha corrido a cargo de Magdalena Rico Palao, la abogada prefiere poner el foco en el precedente que sienta esta condena: "Esta sentencia es, ante todo, una victoria para el usuario de banca. Es injusto que las entidades trasladen el riesgo tecnológico al eslabón más débil, el cliente. El alivio del cliente bancario al ver que la justicia reconoce que no fue 'descuidada', sino víctima de una estafa profesional, es lo que da sentido a nuestro trabajo. El banco debe entender que su deber de custodia no termina al enviar un SMS; empieza por asegurar que nadie pueda llamar en su nombre para robar a sus clientes."