Emprendedores e ideas

Roy Ledesma: “Pensar como empresario es algo que se construye con observación y aprendizaje continuo”

Roy Ledesma.

ENTREVISTA A ROY LEDESMA, EMPRENDEDOR DE ÉXITO

· Se podría decir de Roy Ledesma que es un joven veterano en el mundo de la empresa

Redacción | Martes 10 de marzo de 2026

Con experiencias de gestión y dirección y consultoría de empresas acumuladas casi en tiempo récord, en esta segunda parte de la entrevista exclusiva con ‘El Mundo Financiero’ habla de los aspectos emocionales que van ligados a la generación de riqueza y sus objetivos a futuro. Le entrevistamos.



¿Se puede aprender a pensar como un empresario o es algo que se tiene desde el principio?

Se puede aprender. Pensar como empresario no es algo mágico ni reservado para unas pocas personas; es una forma de analizar la realidad y de tomar decisiones que se va desarrollandocon el Significa entender cómo se crea valor, cómo se identifican oportunidades y cómo se gestionan los riesgos de manera inteligente. Al principio muchas decisiones se toman por intuición, pero con la experiencia empiezas a comprender mejor cómo funciona realmente un negocio: qué actividades generan valor, cuáles consumen recursos sin aportar demasiado y qué decisiones pueden marcar una diferencia importante en el largo plazo. También implica asumir responsabilidad. Un empresario tiene que tomar decisiones constantemente, muchas veces con información incompleta, y aceptar que no todas saldrán bien. Esa capacidad de decidir, aprender de los errores y seguir avanzando es algo que se desarrolla con la práctica. Por eso creo que más que una cualidad innata, pensar como empresario es una mentalidad que se construye con experiencia, observación y aprendizaje continuo.

Muchos jóvenes quieren ganar dinero rápido. ¿Qué parte del proceso nadie les cuenta?

Que construir algo sólido lleva tiempo. Muchas veces vemos historias de éxito que parecenrápidas o casi inmediatas, pero la realidad es que detrás de la mayoría de esos resultados hay años de trabajo, aprendizaje y decisiones que nadie vio. Hoy vivimos en una época en la que todo parece tener que ocurrir muy deprisa, y eso genera expectativas poco realistas, sobre todo entre los jóvenes que empiezan a emprender. La parte que casi nadie cuenta es la de los errores, los ajustes, los momentos de incertidumbre y el esfuerzo constante que hay detrás de cualquier proyecto que termina funcionando. Los negocios que realmente se mantienen en el tiempo no se construyen de un día para otro. Se construyen con paciencia, con disciplina y con la capacidad de seguir trabajando incluso cuando los resultados todavía no son visibles. Al final, lo que parece un éxito rápido casi siempre es el resultado de muchos años de trabajo silencioso.

En el mundo del emprendimiento hay mucho ruido: gurús, promesas, métodos milagro…¿cómo distinguir lo serio de lo impostado?

Muy sencillo: en el mundo de los negocios es relativamente fácil decir muchas cosas, pero lo realmente importante es qué has construido y qué resultados has conseguido a lo largo del tiempo. Hoy en día hay mucho ruido: promesas rápidas, métodos milagro y discursos muy atractivos. Pero cuando analizas con calma, lo que realmente marca la diferencia son los hechos. Los negocios dejan rastro: empresas creadas, proyectos que funcionan, resultados medibles y decisiones que han generado valor. Por eso siempre digo que en este ámbito las palabras tienen un valor limitado si no van acompañadas de experiencia real. Escuchar a alguien puede ser interesante, pero antes de tomar en serio sus consejos conviene preguntarse qué ha hecho realmente y qué resultados puede demostrar. Siempre he dicho que no acepto consejos constructivos de nadie que no haya construido nada.

¿Cuál fue el primer euro que ganaste por tu cuenta y qué significó para ti?

Recuerdo muy bien la sensación. Ese primer euro que ganas por tu cuenta tiene un significadoespecial porque en ese momento entiendes algo fundamental: eres capaz de generar valor por ti mismo. Hasta entonces el dinero suele venir de estructuras ya creadas, un trabajo, una empresa, un sistema, pero cuando ganas tu primer euro por tu cuenta descubres que puedes crear una oportunidad donde antes no la había. Es un momento pequeño en lo económico, pero muy grande en lo mental. A partir de ahí cambia tu forma de ver el dinero y los negocios. Empiezas a entender que detrás de cada ingreso hay un problema que alguien necesitaba resolver o un valor que alguien estaba dispuesto a pagar. Ese primer euro no te hace rico, pero sí te abre la puerta a una forma distinta de Y muchas veces ese cambio de mentalidad es lo que realmente marca el inicio del camino empresarial.

¿Quéhábitos diarios crees que marcan la diferencia entre alguien que sueña con emprender y alguien que realmente lo consigue?

Haytres hábitos que, en mi experiencia, marcan una diferencia El primero es la constancia: trabajar cada día en tu proyecto aunque los resultados todavía no sean visibles. El segundo es la capacidad de aprendizaje, porque el mundo de los negocios cambia constantemente y quien deja de aprender se queda atrás. Y el tercero es la acción. Hay mucha gente que piensa mucho, que planifica mucho, pero que tarda demasiado en ejecutar. Al final, emprender no es un momento puntual ni una decisión heroica; es un proceso que se construye día a día. Son pequeñas decisiones que se repiten durante años y que, con el tiempo, terminan marcando una diferencia enorme entre quien solo lo soñó y quien realmente lo consiguió.

Si hoy tuvieras que empezar desde cero, sin contactos ni capital, ¿qué harías en los primeros 90 días?

Si tuviera que empezar desde cero, sin contactos ni capital, lo primero que haría sería identificar muy bien el sector o nicho en el que quiero especializarme. Intentaría entenderdónde se está creando valor y qué empresas están haciendo las cosas realmente A partir de ahí buscaría trabajar lo más cerca posible de los mejores. Incluso estaría dispuesto a trabajar inicialmente sin una gran compensación económica si eso me permite aprender, demostrar mi capacidad y entender el negocio desde dentro. Estar cerca de quien ya lo está haciendo bien acelera muchísimo el aprendizaje. Una vez empezara a generar ingresos y a conocer bien el sector, utilizaría ese conocimiento para crear mis propias oportunidades. En ese momento intentaría apalancarme financieramente y construir proyectos propios, aplicando todo lo aprendido. Al final, empezar desde cero no significa empezar sin nada; significa empezar con tiempo, energía y la posibilidad de aprender rápido. Y bien utilizado, eso puede ser un capital enorme.

¿Cuál ha sido la mejor inversión que has hecho en tu vida: dinero, tiempo o formación?

Si tuviera que elegir una, diría que el El dinero y la formación son importantes, pero al final el tiempo es el recurso más valioso que tenemos porque es el único que no se puede recuperar. Con los años he aprendido que cómo utilizas tu tiempo determina en gran medida los resultados que obtienes. Invertir tiempo en aprender, en rodearte de personas que te aportan valor o en trabajar en proyectos que realmente tienen potencial puede marcar una diferencia enorme a largo plazo. El dinero siempre puede volver a generarse y la formación se puede seguir adquiriendo, pero el tiempo es limitado. Por eso creo que una de las decisiones más importantes que puede tomar cualquier persona es elegir bien en qué decide invertir su tiempo. Cuando lo utilizas con intención y con una visión clara de hacia dónde quieres ir, termina convirtiéndose en la inversión más rentable de todas.

¿Qué te da más satisfacción hoy: el dinero ganado, el impacto en otras personas o la libertad personal?

Si tuviera que elegir, diría que el impacto en otras El dinero es importante y la libertad personal también tiene un valor enorme, pero con el tiempo he descubierto que lo que realmente me produce más satisfacción es poder ayudar a otras personas a cambiar su situación o a ver nuevas posibilidades. Cuando alguien mejora su vida, toma decisiones más inteligentes o consigue avanzar gracias a algo que tú le has aportado, hay una sensación de propósito que va mucho más allá de lo económico. Al final, el dinero es una consecuencia del valor que generas, pero el impacto que tienes en las personas es lo que realmente permanece. Hoy me motiva mucho ver cómo alguien gana claridad, toma decisiones con más confianza o empieza a construir su propio camino. Saber que has contribuido, aunque sea en una pequeña parte, a que alguien cambie el rumbo de su vida es una de las recompensas más grandes que puedes tener. Por eso, si tuviera que resumirlo, diría que el verdadero éxito no es solo lo que consigues para ti, sino lo que eres capaz de provocar en los demás.

En una frase: ¿qué debería entender un joven de 20 años sobre el dinero antes de cumplir los 30?

Que el dinero es una herramienta: si aprendes a crearlo y gestionarlo bien, te dará libertad; si no, terminará controlando tus decisiones.

Mirando al futuro, ¿qué ambición te queda por cumplir?

Si soy honesto, hoy puedo decir que muchos de los sueños que tenía de joven ya se han cumplido. He tenido la fortuna de alcanzar la independencia financiera relativamente pronto, de retirarme a los 39 años después de empezar prácticamente desde cero, y de construir una vida junto a la mujer que amo. Además, hoy tengo la oportunidad de ayudar a otras personas a mejorar su situación y a tomar decisiones que pueden cambiar el rumbo de sus vidas. Y eso, para mí, tiene un valor enorme. Por eso, más que hablar de nuevas ambiciones materiales, diría que mi objetivo ahora es seguir creciendo como persona, seguir creando valor y continuar aportando a los demás desde la experiencia que he acumulado en el camino. Al final, cuando miras atrás y ves de dónde vienes, te das cuenta de que ya tienes mucho más de lo que un día imaginaste. Y en ese punto, más que pedir más, lo importante es saber aprovecharlo y compartirlo.

Y para terminar: cuando alguien dice “Roy Ledesma”, ¿qué te gustaría que pensara de ti dentro de diez años?

Me gustaría que pensaran en alguien que construyó su camino con trabajo, que no lo tuvofácil y logró alcanzar todo lo que se propuso en la Alguien que empezó desde abajo, que tomó decisiones difíciles y que entendió que el verdadero valor del éxito no está solo en lo que consigues para ti, sino también en lo que eres capaz de aportar a los demás. Si dentro de diez años alguien dice mi nombre y piensa en una persona que actuó con honestidad, que creó valor y que ayudó a otras personas a avanzar en sus propios proyectos, creo que ya sería más que suficiente. Al final, las empresas, el dinero o los logros son etapas de un camino. Lo que realmente permanece es la huella que dejas en las personas y la forma en la que hiciste las cosas.