La guerra de Irán ya no solo está teniendo consecuencias geopolíticas. También empieza a dejar huella en los mercados energéticos y, con ello, en la factura de la luz de muchos hogares. La escalada del conflicto ha elevado la presión sobre el petróleo y el gas, dos referencias clave para entender por qué el precio de la electricidad vuelve a tensionarse en Europa y en España. El impacto ya se está trasladando al mercado. Según la información publicada este 10 de marzo, el barril de petróleo ronda los 90 dólares, un 28% más que antes del conflicto, mientras que el gas ha pasado de 49 a 56 euros/MWh. Al mismo tiempo, el mercado mayorista de la electricidad ha vuelto a registrar niveles especialmente altos: El Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE) situó el precio medio de España en nada menos que 136,86 €/MWh para el 10 de marzo de 2026 y en 104,03 €/MWh para el 11 de marzo.
Qué facturas están más expuestas
Ante el reciente repunte del precio mayorista de la electricidad y del gas, desde Camby trasladan un mensaje de tranquilidad: la mayoría de los consumidores no debería notar un impacto inmediato en su factura. Según datos de la CNMC, en junio de 2025 había 20,4 millones de suministros de hasta 15 kW en comercializadoras del mercado libre, frente a 8,1 millones con comercializadores de referencia o mercado regulado (PVPC).
En este contexto, sólo conviene prestar especial atención en dos casos. El primero, si el consumidor tiene una tarifa indexada, tanto en el mercado regulado (PVPC) como en el mercado libre, ya que la volatilidad del mercado puede trasladarse con mayor rapidez al recibo. El segundo, si el contrato está próximo a vencerse o revisarse, momento en el que la comercializadora puede actualizar precios y condiciones.
Desde Camby ponen el foco especialmente en los consumidores del mercado libre con tarifas indexadas, donde existe mayor riesgo de encarecimiento de la factura. Ante el contexto actual, y en ausencia de medidas de contención aprobadas por el Gobierno, recomiendan valorar temporalmente el paso a una tarifa de precio fijo para reducir la exposición a la volatilidad del mercado. “No se trata de cambiar por miedo, sino de protegerse a corto plazo cuando el contrato está directamente referenciado al pool o a mercados mayoristas”, explica Mario Fernández, CEO de Camby.
Por el contrario, quienes tienen una tarifa fija no deberían experimentar un impacto directo mientras mantengan las condiciones vigentes de su contrato, ya que el precio pactado actúa como un escudo temporal frente a las fluctuaciones del mercado mayorista. No obstante, esta protección no es permanente: cuando llegue el momento de renovar, la comercializadora podrá actualizar precios y condiciones en un entorno potencialmente más caro.
En el caso del mercado regulado, además, muchos consumidores mantienen su contrato porque les permite acceder a mecanismos de protección como el bono social. A cierre de 2025, esta ayuda beneficiaba a más de 1,7 millones de hogares en España. Por ello, incluso en un contexto de mayor volatilidad energética, el mensaje no es abandonar el mercado regulado, sino “analizar cada situación con criterio antes de tomar decisiones".
También conviene revisar cuánto se paga por kilovatio hora, qué potencia está contratada y si el contrato sigue ajustado al consumo real del hogar. En un contexto como el actual, contar con herramientas como Camby que permitan comparar tarifas de forma sencilla y detectar si existe una alternativa más competitiva resulta clave para evitar sobrecostes innecesarios.
“Hoy el mensaje para el consumidor es claro: tranquilidad. La mayoría de hogares no tiene por qué notar un golpe inmediato en la factura. Sólo deben encenderse las alarmas si tienes una tarifa indexada o PVPC, o si tu contrato está a punto de vencer y te lo van a revisar. Y precisamente en estos momentos es cuando más cuidado hay que tener con las ofertas oportunistas. Lo inteligente no es firmar con prisas, sino contar con alguien que revise tu contrato y te proteja. Ese es el papel que queremos jugar en Camby: cuidar del usuario cuando más ruido hay en el mercado”, añade Fernández.
Camby es una plataforma española de autoswitching energético que analiza, compara y cambia automáticamente las tarifas de luz para hogares y empresas tras el análisis de más de 30 comercializadoras. A través de su app gratuita, los usuarios pueden ahorrar sin esfuerzo, controlar su consumo y asegurarse de que siempre pagan el precio más justo. Sin permanencias, sin llamadas, sin complicaciones.
Más información: www.camby.es