Economía

Las crisis del petróleo ya no golpean a la economía como antes

ANÁLISIS PAYDEN & RYGEL

El petróleo vuelve a dominar los titulares, pero su capacidad para desestabilizar la economía podría ser hoy menor que en episodios anteriores

Redacción | Viernes 13 de marzo de 2026

El conflicto en Oriente Medio ha reavivado los temores a una posible recesión, a un repunte de la inflación o incluso a una combinación de ambos, impulsados por una eventual crisis de los precios del petróleo. Sin embargo, creemos que conviene evitar conclusiones excesivamente pesimistas sobre el crecimiento o sobre la evolución de la inflación. En primer lugar, la experiencia de las últimas décadas muestra que el impacto del encarecimiento del petróleo sobre la inflación subyacente ha sido relativamente limitado. Además, aunque unos precios de la energía más elevados reducen el poder adquisitivo de los consumidores, sería necesario un periodo prolongado de precios altos para afectar de forma significativa al crecimiento de los ingresos, probablemente durante más de un trimestre.



A esto se suma un cambio estructural importante. La intensidad petrolera de la economía estadounidense ha caído un 66% desde 1965, impulsada tanto por la diversificación hacia otras fuentes de energía como por la creciente importancia del sector servicios frente al manufacturero.

Por último, Estados Unidos ha pasado en los últimos años de ser un importador neto a convertirse en exportador neto de petróleo, un cambio que actúa como amortiguador adicional frente a episodios de tensión en los mercados energéticos.

En este contexto, es posible que la transmisión de los shocks petroleros al crecimiento y a la inflación sea hoy más débil que en episodios anteriores, al menos en el caso de Estados Unidos.