El Informe Mundial de la Felicidad publicado por el Wellbeing Research Centre, Centro de Investigación del Bienestar, de la Universidad de Oxford, destaca el impacto negativo de las redes sociales en la población, especialmente entre los adolescentes que son más vulnerables. El experto en comunicación social de la Fundación Casaverde, Julio García Gómez, considera que “es urgente un plan de limitación del uso de redes sociales desde el entorno familiar con la consiguiente potenciación de la comunicación personal verbal y la creación de espacios libres de pantallas en casa para contribuir al desarrollo del bienestar personal de los jóvenes”.
El informe de Oxford destaca que “la correlación negativa entre el bienestar y el uso intensivo de redes sociales es especialmente preocupante entre las adolescentes” y subraya que “los jóvenes que usan redes sociales menos de una hora al día reportan los niveles más altos de bienestar, superiores en los que no usan redes sociales en absoluto. Los adolescentes pasan un promedio estimado de 2,5 horas al día en redes sociales”.
Estrategia para limitar el uso de redes sociales
El experto en comunicación social recomienda marcar unas pautas y horarios restrictivos del uso de pantallas:
En cada caso, y si alguno de los miembros de la familia infringe la norma se podrá aplicar una “sanción” socializadora consistente en que quien transgredió la norma, se vea obligado a dialogar y expresar verbalmente durante unos minutos, delante del resto de miembros de la familia, el relato de la jornada, la visita que han realizado o las anécdotas del día.
Es imprescindible fomentar el lenguaje y la expresión verbal para evitar el excesivo uso de las tecnologías online, pantallas en general, que van en detrimento del diálogo familiar. García Gómez, como experto en relación familiar, recomienda la educación social en herramientas online desde el ámbito familiar, con los más pequeños de la casa, para que en su adolescencia y juventud sepan racionalizar el acceso a las redes sociales.
Uso saludable de las redes sociales
- No hay que obsesionarse con las redes sociales y caer en la trampa de una dependencia absoluta de ellas.Plan familiar de autoayuda con tres claves estratégicas:
1.- La voz. Debemos ser conscientes del poder de convicción y persuasión que puede tener nuestra voz correctamente utilizada. Hay que evitar el tono monótono de una conversación e intentar jugar con diversos registros que den vida a nuestra alocución pública, discurso o simplemente a una conversación, ya sea en el entorno familiar o profesional, donde se tiene que dar cierre a una negociación o simplemente la ejecución de un proyecto.
2.- La imagen. Debemos ser conscientes de la imagen que proyectamos en los demás y cómo la podemos modelar en beneficio de nuestro desarrollo personal y profesional. La imagen ante los demás es la primera carta de presentación que ofrecemos. Saber crear un estilo en la forma de mirar, movernos o simplemente estudiar los puntos fuertes y débiles que presentamos a los demás, nos servirá de ayuda para manejar adecuadamente la comunicación a través de la figura que transmitimos o queremos reflejar.
3.- El lenguaje no verbal. Como complemento a la voz, la fluidez verbal, el tono, timbre y los silencios estratégicos para remarcar una palabra o una frase, está el lenguaje gestual de nuestra cara, manos y torso. También es importante la manera en que nos movemos en el espacio de una reunión laboral o exponiendo un tema ante un tribunal de una oposición, dando clase, o simplemente en una reunión informal. Todo ello nos va a facilitar que nuestra capacidad de comunicar con los demás sea efectiva y consigamos los objetivos que pretendamos.
Julio García Gómez ex experto en comunicación estratégica y relación familiar. Director de comunicación de la Fundación Casaverde y de la Fundación Economía y Salud.