Sociedad

España cae al puesto 41 en el ránking mundial de felicidad

INFORME INTERNACIONAL SOBRE EL BIENESTAR

Finlandia, Dinamarca e Islandia vuelven a liderar el ránking mundial de felicidad consolidando el dominio de los países nórdicos, mientras que Costa Rica irrumpe como una excepción destacada entre las primeras posiciones fuera de Europa

Redacción | Lunes 23 de marzo de 2026

España vuelve a bajar puestos en el ranking que selecciona a los países más felices del mundo un año más. Según el World Happiness Report, el informe anual que clasifica a los países según la satisfacción vital de sus ciudadanos, Finlandia, Dinamarca e Islandia lideran nuevamente el ranking mundial de felicidad. Entre los no nórdicos, Costa Rica destaca como una excepción, situándose entre los países con mayor bienestar, gracias a su fuerte tejido social y redes de apoyo comunitario. España, en cambio, se sitúa en el puesto 41, lejos de estas posiciones de cabeza. El informe refleja que, aunque el país goza de ventajas culturales como una alta sociabilidad, otros factores limitan la percepción de felicidad entre la población.



“La felicidad no es solo una cuestión de dinero, sino de cómo vivimos y cómo nos sentimos en nuestro día a día, y en España cada vez pesan más la incertidumbre y la presión social”, afirma la psicóloga humanista Montse Escobar, de Monarka Clinic.

Según la psicóloga humanista, entre los factores que explican esta posición destacan la sensación de inseguridad en el ámbito laboral, la dificultad de acceso a la vivienda y las preocupaciones sobre el futuro. Además, aunque España es percibida como un país social, el uso masivo de redes sociales está fomentando comparaciones constantes, insatisfacción con las relaciones personales y un aumento de la ansiedad y el estrés.

El consumo de medicación psiquiátrica, especialmente benzodiacepinas para tratar la ansiedad y los problemas de sueño, refleja un malestar emocional generalizado que muchas veces se aborda de manera sintomática, sin atacar las causas de fondo.

Otro factor determinante es la percepción de que las generaciones más jóvenes vivirán en peores condiciones que sus padres, lo que impacta negativamente en el optimismo y la proyección de bienestar. A esto se suma un estilo de vida marcado por jornadas largas, dificultad para conciliar la vida personal y profesional, y escaso descanso, que incrementa el desgaste mental.

“El ranking muestra más que cifras: evidencia cómo la combinación de incertidumbre, presión social y hábitos de vida influye directamente en la felicidad”, concluye Escobar.

Para mejorar el bienestar de la población española, los expertos coinciden en que será clave abordar estos factores desde la salud emocional, las políticas públicas y la cohesión social.