Aprovechando el inicio de la Campaña de la Renta 2025, muchos contribuyentes se preparan para consultar sus datos fiscales, revisar el borrador o presentar cuanto antes la declaración. Sin embargo, durante ese proceso pueden pasarse por alto ciertas gestiones y gastos que afectan a la economía doméstica y que, además, pueden tener un impacto positivo en la factura fiscal. En un momento en el que cada euro cuenta, especialmente en lo que al consumo en energía y movilidad se refiere, las deducciones relacionadas con obras de eficiencia energética, con la compra de un coche eléctrico o con la instalación de un punto de recarga pueden marcar una diferencia real en la declaración. No se trata de ventajas menores: según el tipo de gasto y el importe invertido, el ahorro puede ir desde unos cientos de euros hasta 9.000 euros en los supuestos más favorables.
La clave, sin embargo, está en saber qué sí entra y qué no. Para un consumidor particular, el ahorro fiscal real está hoy en determinadas inversiones concretas como mejorar la eficiencia del hogar, electrificar la movilidad o instalar infraestructura de recarga.
Estas son las cinco deducciones energéticas que conviene revisar antes de presentar la declaración:
1. Obras para reducir la demanda de calefacción y refrigeración
Las obras realizadas entre el 6 de octubre de 2021 y el 31 de diciembre de 2025 que logren reducir al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración pueden dar derecho a una deducción del 20%, con una base máxima de 5.000 euros. En la práctica, el ahorro puede alcanzar 1.000 euros. Para aplicarla en la renta que se presenta esta campaña, el certificado energético emitido después de las obras debe haberse expedido en 2025.
2. Obras que mejoren el consumo de energía primaria no renovable
Cuando la reforma reduce al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o permite que la vivienda alcance una calificación energética A o B, la deducción sube al 40%. En este caso, la base máxima es de 7.500 euros, por lo que el ahorro puede llegar a 3.000 euros. También aquí, para poder aplicarla en el IRPF 2025, el certificado posterior a la obra debe haberse expedido en 2025.
3. Rehabilitación energética del edificio
Es la deducción más potente de todas. Las actuaciones de rehabilitación energética en edificios de uso predominante residencial permiten deducir el 60% de las cantidades satisfechas, con una base máxima anual de 5.000 euros. Además, las cantidades no deducidas por exceder ese límite pueden aplicarse en los cuatro ejercicios siguientes, con una base máxima acumulada de 15.000 euros. Eso permite alcanzar un ahorro total de hasta 9.000 euros. Para esta deducción, el certificado energético posterior a las obras debe haberse expedido antes del 1 de enero de 2026.
4. Compra de coche eléctrico
La adquisición de un vehículo eléctrico nuevo para uso particular da derecho a una deducción del 15% sobre una base máxima de 20.000 euros, lo que permite ahorrar hasta 3.000 euros. La deducción se aplica a vehículos adquiridos entre el 30 de junio de 2023 y el 31 de diciembre de 2025. También puede aplicarse cuando, dentro de ese plazo, se haya entregado al menos el 25% del importe a cuenta de la futura compra, siempre que después se cumplan los requisitos legales de matriculación.
5. Instalación de un punto de recarga en casa
Instalar un sistema de recarga para vehículo eléctrico en un inmueble de tu propiedad también permite aplicar una deducción del 15%. La base máxima anual es de 4.000 euros, así que el ahorro puede alcanzar 600 euros. Para beneficiarse, las cantidades deben haberse abonado entre el 30 de junio de 2023 y el 31 de diciembre de 2025, la instalación debe haberse finalizado en 2025 y no puede afectar a una actividad económica.
Más allá del importe, uno de los errores más frecuentes es pensar que basta con haber hecho el gasto. Hacienda exige que se cumplan condiciones concretas y que la documentación esté en regla. En el caso de las deducciones por eficiencia energética, las tres modalidades son incompatibles entre sí respecto de una misma obra. Además, en las vinculadas al coche eléctrico o al punto de recarga, las cuantías subvencionadas por ayudas públicas no forman parte de la base deducible.
En plena Campaña de la Renta 2025, desde Camby recuerdan que ahorrar energía también pasa por identificar qué decisiones tomadas en casa o en movilidad pueden tener ahora un retorno fiscal. “Muchos consumidores siguen pensando en la energía sólo en términos de factura, cuando también puede tener un impacto directo en la declaración de la renta. Revisar con calma si durante el último año se hizo una reforma para mejorar la eficiencia del hogar, se compró un coche eléctrico o se instaló un punto de recarga puede marcar la diferencia entre confirmar el borrador sin más o dejar escapar un ahorro importante”, afirma Mario Fernández, CEO de Camby.