El caso de Noelia, una joven de 25 años, llena de vida ,es sangrante e hiere en lo más profundo. Estaba en silla de ruedas pero se duchaba, usaba su ordenador y su rostro era precioso. Tenía depresion y tendencia al suicidio y era necesaria una terapia psicológica y psiquiátrica de forma continuada y no llevarla directamente a la muerte condenándola a no vivir las experiencias le quedaban y que podían haber sido maravillosas.
Es muy importante un psicólogo objetivo que no transmita sus ideas y sea objetivo en una sociedad que practica la cultura de la muerte frente a la defensa de la vida, que sería lo más ético.
Hacer ver motivaciones pata vivir y no pata morir.
Señor Sánchez, le pregunto donde está la ayuda a la dependencia y la promesa de las terapias de prevención del suicidio que hasta los aplican a los asesinos en la cárcel.
De verdad, a nadie le da pena este crimen y observamos a una sociedad cobarde y muda que no habla cuando tiene que hablar y ahora en plan moroso las redes se inundan fe la foto de Noelia con lazos negros.
Se está en vida no en muerte.
Es evidente la libertad individual pero la depresión hace ver la realidad desde una óptica distorsionada y sin ver las múltiples salidas hay y la esperanza de cambio.
Se ha condenado a muerte a una joven inocente y sin ayudarla a vivir.
Como psicóloga he tocado la oscuridad en luz en personas afectadas de depresión y hay que luchar y luchar.
Se me hiela el corazón y no puedo ver las redes y de forma repetida esa carita de una joven a la queque nadie supo ayudar y cambiar su pesimismo en alegría.
Esto no debe suceder ni volver a suceder en una sociedad humana que debe defender al mss vulnerable.
Luchemos poara que no se repita.