Aon plc, firma líder en servicios profesionales a nivel global, ha publicado el informe “Asegurabilidad de las multas cibernéticas”, elaborado conjuntamente con la firma jurídica internacional A&O Shearman, en el que se concluye que las empresas ubicadas o con operaciones en EMEA se enfrentan a un mayor riesgo de multas relacionadas con la ciberseguridad. Con el aumento de los incidentes cibernéticos en todos los sectores y jurisdicciones, las nuevas regulaciones están aumentando la probabilidad de que se impongan multas y sanciones significativas tanto a las organizaciones como a los altos ejecutivos que no garanticen el cumplimiento.
El informe revela que, si bien la exposición a las multas cibernéticas está aumentando rápidamente, la asegurabilidad de dichas multas sigue siendo incierta y muy específica para cada jurisdicción. Muchas sanciones solo son asegurables en la medida en que lo permita la ley, lo que deja a las organizaciones potencialmente responsables de las multas reglamentarias, incluso si cuentan con un seguro cibernético. Por el contrario, los gastos de defensa, investigación, notificación de infracciones, interrupción del negocio y reparación están cubiertos de forma más sistemática, lo que pone de relieve la creciente brecha entre el riesgo reglamentario y la protección asegurable.
Las conclusiones del informe están alineadas con la Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2025 de Aon, que clasificó los ciberataques y las violaciones de datos como el principal riesgo emergente para las empresas con sede en EMEA.
Principales conclusiones del informe
Estas conclusiones son comunes a toda la región de EMEA, si bien el informe incluye un amplio apartado específico en cada capítulo relativo a la situación y particularidades de España y del resto de países.
Pablo Constenla, head of Coverage and Claims for Cyber and Financial Lines de Aon en EMEA, afirma: "El panorama normativo en materia cibernética está evolucionando rápidamente, y los reguladores están adoptando un enfoque mucho más práctico en lo que respecta a la aplicación de la ley, desde la realización de pruebas de controles técnicos hasta la imposición de sanciones, lo que también podría impulsar la responsabilidad civil frente a terceros. Las empresas deben comprender cómo se tratan las multas y sanciones en las distintas jurisdicciones y asegurarse de que sus marcos de gobernanza, información y cumplimiento sean lo suficientemente sólidos como para resistir el escrutinio".
David Molony, head of Cber Solutions para EMEA en Aon, indica: "El riesgo cibernético no se limita a la probabilidad de un ataque o una violación de datos, las empresas también deben tener en cuenta el impacto financiero y reputacional de las consecuencias normativas. Las organizaciones que integran la planificación de la respuesta a incidentes con la supervisión de riesgos y la coordinación interfuncional están mejor posicionadas para absorber los impactos y mantener la resiliencia operativa en un entorno cada vez más complejo".
Acceso al informe
Informe completo con conclusiones España (español)