Economía

El escándalo del Libor: la más grave alteración de los tipos de interés de referencia en la historia

· Por Jose Luis Sánchez Fernández de Valderrama, Catedrático de la Universidad Complutense, Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras

Domingo 19 de abril de 2026

Uno de los casos más graves relacionados con la globalización, que ha sido considerado el mayor fraude de la historia para millones de consumidores, fue la concertación de varios bancos para manipular el índice LIBOR (London Interbank Offered Rate), alterando la información sobre los tipos de interés que ofertaban.



Otros índices afectados fueron el Euribor y en Japón la tasa interbancaria de Tokio, TIBOR (Tokio Interbank Offered Rate). La manipulación de estos tipos de referencia causo preocupación en los reguladores financieros de todo el mundo al comprobarse la existencia de colusión entre bancos que, aunque supuestamente deben competir entre sí terminan llegando a acuerdos con el desconocimiento del público y los inversionistas.

El LIBOR, creado en los años 80, era el tipo de interés que se aplicaban a los préstamos que se realizaban entre bancos. Durante años sirvió como referencia para contratos por un volumen enorme de activos y operaciones financieras. Se llegó a calcular el tipo de interés de préstamos e inversiones calculados por el sistema del LIBOR afectaba a préstamos e inversiones entre 350 y 800 billones de dólares.

Lo proponía la Asociación de Banqueros Británicos día a día. El cálculo de la tasa lo realizaba la agencia Reuters a través de la pregunta a 16 grandes bancos del tipo de interés a que estaban obteniendo créditos y calculando su media.

No era una tasa para hacer transacciones y, aunque fuera posible tener acceso a la cotización de cada banco, no era posible saber cuánto era la tasa de cotización de cada banco respecto a una transacción. Desde 2006 y en 2008-2010, en plena crisis financiera, se convirtió en una práctica habitual entre los traders para después ser organizado por los propios bancos.

Al ser el tipo al que se prestaban dinero los principales bancos entre ellos se convertía en un dato fundamental de todo el sistema financiero mundial. Afectaba a hipotecas, préstamos, tarjetas de crédito y derivados financieros en todo el mundo.

Más importante que los préstamos al consumidor fue la utilización de esta referencia para los contratos de derivados de renta fija, casos de los swaps de tasas de interés en que una de las partes hace pagos fijos regulares a la otra mientras esta hace un pago con tipos variables a la primera tomándola como base.

Como los cambios en el LIBOR también eran responsables de varios tipos de inversiones, es evidente que los fondos de pensiones, fondos mutuos, corporaciones locales y otros inversores también se vieron perjudicados.

El escándalo afecto a una decena de grandes bancos internacionales: Barclays, Citygroup, JP Morgan, Morgan Chase, Bank of América, Deutsche Bank, HSBC, Credit Suisse, Rabobank, UBS, Societe Generale, Credit Agrícole, y Royal Bank of Scotland también se organizaron para manipular el Líbor.

El fraude empezó a descubrirse en 2005 Un estudio del Banco de Pagos Internacionales recopiló en 2008 numerosos días en los que los riesgos financieros se disparaban agitados ya por la incipiente crisis financiera pero el LIBOR permanecía estable.

En la zona euro se denominaba Euribor y se calculaba sobre la base de la actividad de 60 grandes bancos. No era una tasa única, sino que se calculaban índices diferentes para 10 divisas y 15 vencimientos que iban desde un día a 12 meses.

Barclays, Deutsche Bank, RBS y Societé Générale formaron también entre septiembre de 2005 y mayo de 2008, parte de un cartel de tipos de interés de derivados denominados en euros. A esto se suma que, intercambiaron información sobre los datos que iban a suministrar para el cálculo del Euribor, sus estrategias de precio y comerciales.

Una tasa hipotética que cada uno de los bancos estipulados creía que tendría que pagar a la hora de contratar préstamos entre sí diariamente si fuera a adquirir un préstamo a las 11 de la mañana. Los bancos analizaban los tipos que esperaban pagar por los préstamos contratados, y no el tipo "real" que efectivamente pagaban.

El escándalo surge en enero de 2012 cuando las estimaciones del LIBOR comenzaron a variar de forma sustancial entre el dólar y las demás monedas y los organismos reguladores comprobaron que los operadores financieros influían en este tipo de cambio forzando transacciones para que sus entidades obtuvieran beneficios.

Barclays fue el primer banco en admitir estas irregularidades, y para cerrar la investigación de su caso acordó pagar 453 millones de dólares y la dimisión del presidente de la entidad financiera, Marcus Agius.

Confirmando la manipulación realizada por el cártel bancario con las tasas LIBOR, EURIBOR y TIBOR los reguladores antimonopolio de la UE multaron a seis de las más grandes instituciones financieras con 1.712,5 millones de euros, acusados de conspirar en la fijación de las tasas en que se prestan dinero, sea en euros, dólares, yenes o libras esterlinas:

Estos bancos fueron el Deutsche Bank con 725,4 millones de euros, Royal Bank of Scotland con 391millones de euros, Citigroup con 70 millones de euros, Société Générale con 445,8 millones de euros, JPMorgan con 79,9 Millones de euros y el bróker RP Martin con 247.000 euros.

UBS y Barclays escaparon a multas por 4.300 millones de dólares por su estrategia de revelar la colusión y ayudar en la investigación. Era la sanción más alta impuesta por la Comisión antimonopolio de la UE hasta esa fecha.

La Serious Fraud Office (SFO), Oficina Británica de Lucha contra el Fraude, inició las investigaciones sobre el caso en 2012. La primera condena, en 2015, fue la del exoperador Tom Hayes, uno de los principales sospechosos en la trama cuando trabajaba como inversor estrella del banco suizo UBS. Fue declarado culpable por manipulación de tasas cambiarias entre los años 2006 y 2010 y condenado a 14 años de prisión que más tarde fue revisada a 11 años.

El suizo UBS pagó una multa récord de 1.500 millones de dólares al Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido al ser el primero en reconocer su manipulación de la Tasa LIBOR

En 2016, un juez británico condeno a cuatro exbanqueros de Barclays a penas de cárcel La sentencia les condeno a entre 33 meses y seis años de prisión por conspirar para manipular fraudulentamente estas tasas de interés de referencia mundial.

Los condenados fueron Jay Merchant, a seis años de prisión, Jonathan Mathew y Peter Johnson, a cuatro años, y Alex Pabon, con la pena más baja de dos años y nueve meses. Era el tercer juicio celebrado en Reino Unido sobre este escándalo.

En lo que se refiere a los traders relevantes, ademas de Tom Hayes anteriormente citado, condenados fueron Carlos Palombo, trader italiano y Anthony Allen y Anthony Conti, traders ingleses.

En 2021 un empleado del Deutsche Bank, cuyo nombre no se ha hecho público, fue recompensado por la Commodity Futures Trading Commission de EE. UU. (CFTC) con 172 millones de euros por la información entregada sobre cómo se llevó a cabo la manipulación del índice LIBOR, práctica habitual como medio para descubrir esta clase y otras asimiladas de fraude al mercado.

Como consecuencia del escándalo reguladores y la autoridad Británica (FCA) anunciaron que el LIBOR debía desaparecer gradualmente y buscar nuevas tasas basadas en transiciones reales más resistentes al fraude. Se decidió que el LIBOR en dólares dejaría de publicarse oficialmente a partir de junio de 2023.

Para el resto de las divisas la mayoría de los denominados “tenores” o “plazos” ya no se calculan utilizándose índices como el SOFR en EE. UU. y SONIA en el Reino Unido. El Euribor sigue subsistiendo, pero después de haber sufrido una importante remodelación a pesar de lo cual se ha visto sometido a una fuerte volatilidad ligada a la política del Banco Central Europeo (BCE).