La compañía británica Atome ha anunciado que va a construir en la ciudad paraguaya de Villeta la primera planta de fertilizantes ecológicos a escala mundial. El proyecto contempla una inversión de 665 millones de dólares, y supone un hito histórico en la industrialización sostenible y en la proyección internacional del país sudamericano.
La planta empezará a construirse en mayo de este mismo año, y se espera que esté operativa en octubre de 2029. Esta infraestructura contará con una capacidad de producción anual de 260.000 toneladas de fertilizantes nitrogenados con bajas emisiones de carbono y se convertirá en un modelo replicable a nivel mundial, con impacto directo en la actividad económica y el desarrollo industrial.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que funcionará con energía hidroeléctrica 100% renovable, lo que desvincula la producción de fertilizantes de los combustibles fósiles. Este enfoque permitirá reducir hasta 500.000 toneladas de CO2 al año, y contribuirá a la lucha contra el cambio climático, al tiempo que mejora la competitividad del producto en los mercados internacionales.
En cuanto a la financiación del proyecto, cuenta con el respaldo de importantes organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, a través de IDB Invest, la Corporación Financiera Internacional y el Banco Europeo de Inversiones. También se han involucrado inversores privados liderados por Hy24, y a nivel local participa Sudameris Bank, consolidando una alianza público-privada de alcance global.
El proyecto incluye, además, un acuerdo comercial de largo plazo con la empresa noruega Yara International, que adquirirá la totalidad de la producción durante 10 años, lo que garantiza estabilidad en la demanda, previsibilidad de ingresos y su inserción en los mercados internacionales.
Autoridades y referentes del sector coinciden en que esta iniciativa representa un hito para Paraguay, no solo por la magnitud de la inversión, sino también por su impacto en la generación de empleo, el desarrollo industrial y la diversificación de la economía hacia sectores de mayor valor agregado.
Asimismo, esta iniciativa permitirá fortalecer la posición del país en Mercosur, considerado el mayor importador de fertilizantes del mundo, y aportará una solución sostenible y resiliente frente a la volatilidad de los precios internacionales.