Dirigiéndose a funcionarios gubernamentales y expertos internacionales, Tokayev presentó la inteligencia artificial no como una herramienta del futuro, sino como el motor principal de la economía global moderna, advirtiendo que las demoras podrían profundizar la brecha entre los países desarrollados y en desarrollo. Describió el momento actual como un punto de inflexión decisivo, donde los modelos de crecimiento tradicionales basados en recursos y mano de obra están perdiendo eficacia. Kazajstán, señaló, ya muestra signos de una "trampa de los ingresos medios", donde los antiguos motores económicos se han agotado mientras que los nuevos permanecen subdesarrollados. Para evitar el estancamiento, el país debe ir más allá de las iniciativas digitales fragmentadas y avanzar hacia una transformación unificada y sistémica.
Según Tokayev, un desafío fundamental es la falta de una medición clara del impacto real de la economía digital. Los indicadores generales, como el crecimiento del PIB, pueden ocultar cuánto progreso proviene de la innovación en comparación con las industrias tradicionales. Instó al gobierno a establecer una forma clara de medir las contribuciones de la digitalización y la IA a la economía.
Tokayev recalcó que los datos son la base de una IA eficaz, e instó a la rápida creación de sistemas de datos unificados y a la digitalización de archivos. Sin datos estandarizados, accesibles y legibles por máquina, incluso las tecnologías avanzadas no lograrán generar resultados económicos.
También destacó la necesidad de transitar hacia una «economía en tiempo real», donde los ciclos de toma de decisiones se reduzcan de días a segundos mediante la gobernanza basada en plataformas. Los proyectos digitales existentes, incluidos los sistemas automatizados de procesamiento de aduanas, administración tributaria y monitoreo financiero, demuestran el potencial de mejora de la eficiencia, pero requieren escalabilidad.
Más allá de la infraestructura, Tokayev enfatizó la importancia de la participación del sector privado e instó al gobierno a crear incentivos para la inversión empresarial en plataformas digitales e innovación. Abogó por el desarrollo de un ecosistema de capital de riesgo integral y una comercialización más rápida de la investigación. Kazajistán también se está posicionando como un centro digital y financiero regional, con planes para expandir el uso del tenge digital, regular los activos digitales y atraer talento global mediante políticas migratorias simplificadas y programas de residencia a largo plazo.
Al mismo tiempo, Tokayev subrayó que la soberanía tecnológica depende de la infraestructura y la ciberseguridad, y anunció el desarrollo de un gran centro de datos para dar soporte a la IA y la computación en la nube.
Concluyó que el éxito de la inteligencia artificial dependerá no de la escala de las tecnologías, sino de su integración práctica en sectores clave como la industria, la energía, la agricultura y la logística.
«La elección es clara: o construimos una economía digital eficaz o nos quedamos al margen del progreso», afirmó Tokayev.