Mundo del Vino - Gastro

La Guareña, el nuevo templo parrillero de Aluche

MAESTROS PARRILLEROS

Brasas encendidas, buen producto y esencia de barrio

Ana S. Diéguez | Lunes 18 de mayo de 2026

En un momento en el que Madrid vive una auténtica fiebre gastronómica, todavía quedan barrios capaces de sorprendernos con aperturas honestas y con mucha personalidad. Eso es exactamente lo que ocurre con La Guareña, el nuevo restaurante que acaba de aterrizar en Aluche y que, desde su apertura el pasado diecinueve de abril, ya empieza a sonar entre los amantes de la buena mesa. Brasas encendidas, buen ambiente y formidables cortes de carne que se disfrutan plenamente en un espacio sencillo y acogedor donde nada más llegar nos embriagan esos inconfundibles matices ahumados tan característicos de la parrilla. Porque en La Guareña el fuego no es un complemento decorativo ni un guiño gastronómico de moda, sino el corazón del restaurante. Aquí, todo gira alrededor de la brasa, del producto y de esa cocina que entiende que, cuando la materia prima es excelente, lo mejor que se puede hacer es tratarla con respeto.



Nada más entrar nos recibe esa atmósfera de casa de comidas contemporánea donde el aroma a carbón encendido abre el apetito antes incluso de mirar la carta. El espacio mezcla calidez y sencillez, con un punto castizo y parrillero que nos invita a quedarnos más de la cuenta porque siempre nos hacen sentir como en casa.

En La Guareña la cocina sabe a verdad, a producto bien tratado y a ese recetario honesto que habla por sí solo, y es que aquí cada plato llega con intención, con sabor y con ese punto canalla que invita a pedir “uno más”.

La ensalada La Guareña es puro verano en la mesa. Elaborada con pimiento asado, ventresca, anchoas, huevo duro, piparras, aceitunas y un tomate que sabe a tomate como los de antes. Fresca, honesta y adictiva, se convierte en el entrante ideal para compartir.

La alcachofa en flor confitada llega a la mesa crujiente por fuera, tierna por dentro y rematada con una lluvia de sal y jamón crujiente que convierte cada bocado en una pequeña celebración, mientras que las tortillitas de camarones son finas, doradas y ligeras, con ese crujido perfecto que suena a Cádiz y que obliga a comerlas recién hechas. Un bocado absolutamente irresistible, que nos condujo a unas delicadas gambas blancas a la plancha que hablan el idioma del producto. Con el punto exacto de plancha, un sabor limpio y ese aroma que abre el apetito nada más aterrizar en la mesa.

El secreto ibérico juega en otra liga y hará las delicias de los más carnívoros. Jugoso, tierno y con esa grasa infiltrada que prácticamente se deshace al corte, siempre sabe mejor en compañía de las patatas fritas que no faltan como guarnición. Y, ya para terminar, una tarta de queso cremosa, casera y sin excesos, de las que consiguen el silencio absoluto durante el primer bocado.

La Guareña no pretende reinventar la cocina ni entrar en el circuito de los restaurantes imposibles de reservar durante meses porque su propuesta va por otro camino que busca recuperar el placer de comer bien, alrededor del fuego, con buen producto y sin complicaciones. Quizá por eso está conectando tan rápido con el barrio y empezando a atraer a clientes de otros puntos de Madrid que buscan una buena parrilla y unas buenas brasas.

Aluche ya tiene una nueva dirección gastronómica. ¡Y huele a brasa!

La Guareña

Dirección: Calle Guareña 12 28044 Madrid

Teléfono: 915 9935 73

Ticket Medio: 25€

Menú del día: 15,50€