Un juzgado de Tenerife ha declarado nulo el contrato de una tarjeta revolving comercializada inicialmente por Citibank y actualmente gestionada por WiZink Bank. La resolución obliga a la entidad a devolver al cliente 54.156,88 euros y deja sin efecto una deuda reclamada de 12.906,58 euros. El procedimiento ha sido dirigido por el despacho Rigor Legal, especializado en reclamaciones contra entidades financieras y defensa de consumidores. Para su CEO, José Gregorio Díaz, “esta sentencia vuelve a evidenciar la falta de transparencia con la que durante años se comercializaron muchas tarjetas revolving. Numerosos consumidores han estado pagando cuotas mensuales sin conocer el verdadero impacto económico del producto ni las dificultades reales para amortizar la deuda”.
El origen de la reclamación
El caso comenzó cuando el banco reclamó al cliente una supuesta deuda pendiente derivada del uso de la tarjeta revolving. Tras estudiar el contrato y el historial económico del producto, el equipo jurídico de Rigor Legal detectó importantes deficiencias de transparencia en la comercialización de la tarjeta.
Según recoge la resolución judicial, el consumidor no recibió información clara sobre el funcionamiento real del sistema revolving, un mecanismo que permite aplazar pagos mediante cuotas reducidas pero que puede provocar que la deuda se prolongue durante años debido a los intereses, comisiones y costes asociados.
La diferencia entre la oferta y la sentencia
Antes de llegar a juicio, la entidad financiera propuso cancelar la deuda y pagar al cliente 2.565,95 euros. Sin embargo, Rigor Legal rechazó el acuerdo al considerar que las cantidades ofrecidas estaban muy por debajo de lo que legalmente correspondía reclamar.
Finalmente, el tribunal estimó íntegramente la demanda y acordó la nulidad del contrato, obligando al banco a devolver más de 54.000 euros abonados por el cliente durante la vida de la tarjeta y que excedían del capital realmente utilizado.