Sociedad

El efecto del calor sobre la comunicación interpersonal se hace evidente con más discusiones, más irritabilidad y deterioro de las relaciones de pareja y en familia

Se aproximan altas temperatura con la llegada del veran

· Oficialmente el verano astronómico comenzará este domingo 21 de junio

Redacción | Domingo 21 de junio de 2026

El experto en comunicación social y técnicas de la expresión y el lenguaje de la Fundación Casaverde, Julio García Gómez, marca unas pautas y ofrece unos consejos para sobrevivir a la “fiebre” de la comunicación interpersonal. Las altas temperaturas afectan a nuestra capacidad de una comunicación fluida ya que, por ejemplo, la falta de sueño y el cambio de hábitos y costumbres nos pueden volver antipáticos e hipersensibles ante los demás. La irritabilidad está a la orden del día.



Tomemos medidas ante la ola de calor e hidratemos cuerpo y mente con técnicas de método como utilizar un mensaje corto y directo para no 'sofocar' al interlocutor. Emplear las primeras horas de la mañana y las últimas de la noche para el diálogo más trascendente de los temas de pareja y familiar.

En este caso de fuerte calor, emplear con moderación chats y teléfono para no gastar energías en el cara a cara de las horas centrales del día. En el trabajo y en las relaciones sociales tomarse con calma las grandes decisiones para no “calentar” demasiado el ambiente y acometer medidas desacertadas.

Como afecta el calor en los entornos de familia, pareja, trabajo y relaciones sociales

La familia. Las altas temperaturas afectan a nuestra capacidad de practicar una comunicación fluida ya que, por ejemplo, la falta de sueño y el cambio de hábitos y costumbres nos pueden volver antipáticos ante nuestros hijos y a ellos con nosotros e hipersensibles ante los demás.

Procuremos no hablar más de la cuenta para no gastar energía. No por hablar más nos comunicamos mejor. Sepamos condensar la información que queremos transmitir.

Dosifiquemos la utilización del móvil y pantallas al mínimo necesario, aprovechemos los momentos del desayuno, comida y cena para hablar. Debemos emplear las primeras horas de la mañana y las últimas de la noche para el diálogo más trascendente de los temas de pareja y familiar. Se deben Evitar las discusiones en “el infierno" del calor a partir de las 12 del mediodía.

La pareja. La irritabilidad está a la orden del día en la vida en común. De hecho, muchos conflictos y guerras han arrancado en verano. Dejemos las grandes discusiones para las franjas valle de calor del día. Se puede escribir en un chat si no queremos desgastar la palabra verbal. Y no hagamos de cada encuentro en pareja una “guerra” de nervios. Tranquilidad y mensajes concretos.

Ofrezcamos la oportunidad de hablar al otro o a la otra, para dar lugar al diálogo constructivo. Es necesario dosificar el tiempo que dedicamos a hablar de nuestros problemas y no creernos egoístamente que lo nuestro es la más importante. La otra persona merece toda nuestra atención. La mejor comunicación de pareja es la que permite una relación constante y persistente sin saturación, con mucha paciencia y respetando lo que cada uno siente y opina.

El trabajo. Tomemos medidas ante la ola de calor e hidratemos cuerpo y mente con técnicas de método como utilizar un mensaje corto y directo para no 'sofocar' al interlocutor en nuestras reuniones de coordinación en el trabajo. No acalorarse con elevaciones de tono en nuestra voz, en la medida de lo posible, cuando tengamos que discutir cuestiones laborales importantes. No hay que gastar más energías de las necesarias.

Se deben planificar las jornadas de trabajo con un tiempo para las reuniones, para la identificación de objetivos y demás tareas, de acuerdo a la segmentación de las jornadas, para sacar el máximo rendimiento a la mañana, mediodía o tarde, con tiempos para la relación entre compañeros y las pausas de concentración adecuadas.

Las relaciones sociales. En los casos de fuerte calor, hay que emplear con moderación chats y teléfono para no gastar energías en el cara a cara de las horas centrales del día.

Debemos centrarnos en las primeras horas de la mañana y las últimas de la noche para el diálogo más trascendente de los temas de pareja, familiar y social. Se deben evitar las discusiones en “el infierno" del calor a partir de las 12 del mediodía. Y en este caso de fuerte calor, hay que emplear con moderación chats y teléfono para no gastar energías en el cara a cara de las horas centrales del día.

Por último, como consejo general en cada nivel de relación, recomendamos tomarse con calma las grandes decisiones para no “calentar” demasiado el ambiente y no acometer medidas desacertadas. La buena comunicación no debe verse afectada por las altas temperaturas que se padecen, y que se esperan aún más elevadas, sino que debemos saber sacar partido al mayor tiempo de que podamos disfrutar, con más horas de luz y sol, para mejorar nuestras relaciones.

Julio García Gómez es experto en comunicación familiar y social de la Fundación Casaverde. Docente del Curso de “Comunicación en salud” de la Fundación Economía y Salud. Autor del libro “Técnicas de Comunicación Eficaz” y colaborador en medios online y audiovisuales, cadenas de televisión y radio. Docente en la Universidad Carlos III de Madrid y en IE University.