En conjunto, sus proyectos renovables superan los 3 GW de potencia fotovoltaica instalada y suman 1,2 GW en parques eólicos. La compañía también ha ejecutado más de 2.800 km de líneas destinadas a la transmisión de electricidad. La división energética de Aldesa es la encargada de operar en este sector, con servicios que cubren desde la fase de diseño hasta la construcción, la puesta en servicio y el mantenimiento de plantas fotovoltaicas y parques eólicos. La cartera del grupo se distribuye en siete países de Europa y América, en un contexto marcado por el avance de la infraestructura energética limpia y por la necesidad de desarrollar proyectos de gran escala mediante contratos EPC.
La evolución del mercado latinoamericano ayuda a entender este escenario. Según la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, la solar y la eólica representaron el 61% de la nueva capacidad instalada en la región durante 2025, con un aumento interanual del 19% en generación. Ese mismo año, la demanda eléctrica creció un 3,7%, mientras que las previsiones apuntan a que América Latina tendrá que triplicar su capacidad actual antes de 2050.
En el continente europeo, los proyectos más recientes combinan tecnología solar y eólica en dos mercados clave. En Portugal, Rio Maior y Torre Bela alcanzan 272 MW de capacidad conjunta, incorporan cerca de 500.000 módulos y disponen de una línea aérea de alta tensión para conectar con la red de transporte, lo que convierte al conjunto en el mayor parque solar del país. En Polonia, la actividad eólica incluye el parque Akuo EP44, desarrollado en la región de Pomerania con 44 MW y 22 aerogeneradores Vestas bajo un modelo llave en mano.
España añade más de 1,2 GW en instalaciones fotovoltaicas y eólicas ubicadas en comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón y Andalucía. Entre los desarrollos figuran Belvis I, II y III, con 104,5 MWp, así como Sabinar I y II, que suman 238 MWp en Alarcón y Olmedilla de Alarcón. Ambos conjuntos fueron ejecutados mediante fórmula EPC y contaron con infraestructura propia para evacuar la energía generada.
En América Latina, el tamaño de las instalaciones adquiere un peso especial dentro del portafolio. México reúne una de las referencias de mayor capacidad fotovoltaica unitaria: El Tuli-Helios, con 375 MWp en Mazapil, Zacatecas, y 1.137.600 paneles solares instalados. En el mismo país, Aldesadesarrolló el parque Guajiro, de 101,40 MW, que incorpora tareas de mantenimiento una vez completada la puesta en marcha. La dimensión de estos proyectos obliga a integrar desde el diseño soluciones propias de transmisión y control.
En Chile, Aldesa participó en la construcción de Sierra Gorda, planta fotovoltaica situada en la Región de Antofagasta y equipada con 375 MW de capacidad. El alcance del proyecto incluyó trabajos BOP/EPC en obra civil, instalación eléctrica y montaje de seguidores solares. Tanto Chile como México concentran una parte relevante de la actividad de constructoras especializadas en renovables, apoyados por marcos regulatorios que han impulsado la adjudicación de grandes instalaciones en los últimos años.
La compañía no limita su actividad a los proyectos ya construidos. Aldesa mantiene en la región una línea de promoción y desarrollo que busca aprovechar el crecimiento de la demanda eléctrica y los objetivos de descarbonización de los principales mercados. Ese escenario abre espacio para empresas con experiencia en infraestructura eléctrica de gran escala, mientras el grupo prevé ampliar su presencia en nuevos destinos.