Rockwell Automation, la mayor empresa del mundo dedicada a la automatización industrial y la transformación digital, ha publicado hoy “Scaling MES Across the Enterprise” (Ampliar el MES a toda la empresa), un informe sobre las perspectivas de la industria basado en las opiniones de 1.560 responsables de la toma de decisiones en operaciones de fabricación e industriales de 17 países. La investigación concluye que, a pesar de la adopción generalizada de sistemas de ejecución de fabricación (MES), escalar su implantación en toda la empresa se ha convertido en el principal desafío para los fabricantes que buscan impulsar el rendimiento, la integración y el valor a largo plazo.
La mayoría de los fabricantes tienen un MES en funcionamiento en al menos una instalación. Sin embargo, muchos menos han conseguido que funcione de manera coherente en todas las plantas, debido a factores como sistemas desconectados, datos infrautilizados y un aumento del riesgo operacional, todo lo cual limita el valor que los fabricantes pueden extraer de las inversiones que ya han realizado.
Los hallazgos clave del informe incluyen:
Empresas del sector industrial están escalando con la tecnología MES de Rockwell, como Kumi North America, un proveedor automotriz de nivel 1 especializado en ensamblajes y piezas plásticas moldeadas por inyección para el interior de los vehículos. Este cliente de larga trayectoria implementó inicialmente Plex en 2008 y desde entonces ha desplegado el software de fabricación inteligente en instalaciones por todo Estados Unidos y Canadá. Más recientemente, ampliaron su uso para incluir la Automatización y Orquestación MES Plex (MES A&O).
“Antes de Plex, nuestras operaciones tenían dificultades para sincronizarse y algunas ubicaciones no contaban con ningún software”, explicó Paul Andrews, vicepresidente adjunto de sistemas de Kumi North America. “Nuestra infraestructura Plex ha crecido junto con la expansión del negocio de Kumi, y hemos seguido aprovechando la tecnología de Plex de nuevas maneras.”
“La adopción de MES ya no es el obstáculo, sino la escala empresarial”, señaló Anthony Murphy, vicepresidente de gestión de productos de Rockwell Automation. “Es posible que los fabricantes ya hayan dado el primer paso al realizar inversiones iniciales en tecnología MES, pero muchos tienen dificultades para obtener todo su valor en la empresa. El impacto de un MES también ha cambiado: ha pasado de rastrear la producción a ofrecer información sobre todas las operaciones de la empresa, como la gestión de calidad, la productividad de los trabajadores y la previsión de la cadena de suministro. Además, cuando la conectividad se materializa, existen más oportunidades para aprovechar la tecnología de inteligencia artificial. Los fabricantes que están ganando la carrera no están haciendo más que los demás; simplemente hacen más de manera conjunta. Con un MES elástico de la periferia a la nube como Plex, los fabricantes pueden conectar todos los aspectos de la producción de inmediato y posteriormente escalar según convenga con el paso del tiempo”.
“Los fabricantes ya han dejado atrás la cuestión de si adoptar o no un sistema MES y ahora se enfrentan al reto aún mayor de ampliar su alcance”, afirmó Lorenzo Veronesi, director asociado de investigación de IDC. “Dado que la integración es no solo el principal requisito de compra sino también el principal reto de modernización, las organizaciones corren el riesgo de no poder aprovechar un valor significativo si no se abordan los problemas que representan los sistemas desconectados y los datos infrautilizados”.
Los pasos recomendados para abordar la brecha existente entre el despliegue y el escalado de MES se describen en el informe completo, disponible aquí.
Metodología
Esta encuesta refleja la opinión de 1.560 responsables de la toma de decisiones de hardware, software y servicios en operaciones de fabricación e industriales a nivel mundial. Los encuestados representan a 17 países líderes en el sector de fabricación, abarcando industrias discretas, de procesos e híbridas. Más de la mitad (58%) trabaja en organizaciones con ingresos anuales superiores a los mil millones de dólares, y el 54% son los principales responsables de la toma de decisiones.