La cartera digital europea será una realidad en 2027 y con ella la identidad de los ciudadanos europeos funcionará de manera digital en todos los países miembros de la Unión Europea. Desde Funditec Research resaltan la operatividad para gestionar trámites dentro de la UE, la reducción de las copias innecesarias en servidores desconocidos o la mera comodidad para el usuario. Beneficios que se contrarrestan con la falta de auditorías sobre los servidores del estado, el mayor control o la capacidad de digitalización de la población para adaptarse a una herramienta que por el momento será voluntaria.
Gonzalo Álvarez Marañon, director de Funditec Research, expone que una de las grandes ventajas de la incorporación de la cartera digital será la aceleración de realizar trámites transfronterizos dentro de la Unión Europea. “Sin duda, la interoperabilidad de EUDI Wallet entre los estados miembros de la UE será uno de los avances más significativos. Gracias a la wallet digital será más ágil la identificación en bancos, sanidad, administración pública o los procesos online que aún exigen escanear y subir el DNI”.
EUDI Wallet puede ser la mayor aportación real para erradicar las copias de documentos multiplicadas en los servidores y que se mantienen fuera de control y del conocimiento de los ciudadanos. Álvarez Marañón reconoce este avance como “el primer mecanismo serio para que el ciudadano europeo decida qué dato enseña, a quién y cuándo”.
Asimismo, la exposición en las operaciones también será menor según expone el doctor en informática y director del área de investigación de Funditec, “porque compartes menos datos en cada transacción”. La contraprestación es que con ella habrá más control en conjunto porque, como señala el experto, “la facilidad técnica de pedir datos puede llevar a que más servicios empiecen a pedir la verificación donde antes no la pedían”.
La ley debe llegar donde la tecnología no entra
La cuestión de que EUDI Wallet resulte ser una herramienta cómoda tanto para las empresas, la administración e incluso para la ciudadanía, puede hacer que la acogida sea mejor de lo previsto y la voluntariedad inicial con la que nace desemboque en un “requisito implícito”. Ante la incertidumbre de que la cartera digital se convierta en obligatoria para ejercer derechos básicos, señala Marañón en que la arquitectura técnica por sí sola no protege, sino que es “la ley la que debe garantizar con prohibiciones explícitas de denegar servicios públicos esenciales como sanidad, voto, educación, quien no use la cartera”. De hecho, subrayan desde Funditec Research que el principal inconveniente es que todos los servidores donde se alojan los servicios de identificación del Estado o de empresas privadas, no están sometidos a auditorías. “La ley permite dejar fuera de auditorías a la infraestructura y que no tenga que ser revisada de forma transparente”.
Convivencia forzosa entre lo físico y lo digital
En relación con competencias digitales, según revela el índice de la Economía y la Sociedad Digital (DESI), menos del 60 por ciento de los europeos tienen competencias digitales básicas. El panorama empeora para las personas entre 55 y 74 años; menos del 40 por ciento cuenta con ellas. La cartera digital europea puede ser un método de exclusión para cierta parte de la población. Revela el experto que “éste es un riesgo concreto ignorado. Personas mayores sin smartphone, ciudadanos con baja alfabetización digital o sin acceso estable quedan fuera si no mantienen canales alterativos”.
Aun así, Gonzalo Álvarez Marañón opina que EUDI Wallet y los documentos físicos convivirán durante muchos años. La sustitución total del formato físico llegaría a modo “generacional y siempre que siga siendo una herramienta voluntaria y no exista presión de los servicios esenciales para imponerla”.
Los países nórdicos serán más proclives para incorporarla
Para el reglamento, la inclusión digital no es un aspecto relevante, de hecho, el técnico manifiesta que sólo hay un párrafo que aborde este aspecto. Por ese motivo apunta Álvarez Marañón que las campañas de educación digital no parecen ser prioritarias para incorporarla. “Será la sociedad civil más que los gobiernos quienes compensen esa situación de alfabetización digital”, afirma. Desde Funditec Research creen que “serán los países nórdicos, Alemania y Estonia, tienen la infraestructura digital y la cultura institucional, quienes encabezarán la implantación de la cartera digital. España, Italia y los Países del Este irán más despacio condicionados por la capacidad administrativa y la confianza de la ciudadanía en las instituciones digitales”, concluye Gonzalo Álvarez Marañón.