El absentismo laboral se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del debate público en España. Las cifras récord registradas en los últimos años y las recientes propuestas para reformar el sistema han situado esta cuestión en el centro de la actualidad. Sin embargo, desde Vivofácil consideran que la conversación se está centrando casi exclusivamente en el impacto económico del problema, dejando en un segundo plano una cuestión esencial: ¿por qué faltan realmente las personas al trabajo?
Con el objetivo de responder a esta pregunta, Vivofácil ha elaborado el informe "¿Por qué no vas al trabajo? La otra cara del absentismo", un estudio basado en la opinión de más de 3.000 trabajadores de toda España y complementado con 750 participantes en grupos de discusión. El documento analiza las causas que hay detrás del absentismo desde la perspectiva de quienes lo viven en primera persona.
Los resultados muestran que el absentismo es un fenómeno mucho más complejo de lo que reflejan las estadísticas oficiales y que, en muchos casos, comienza mucho antes de que se produzca una baja médica.
Entre las principales conclusiones del estudio destacan las siguientes:
El 70 % del absentismo tiene un origen personal, familiar o emocional, yendo más allá de las bajas médicas estrictamente físicas.
El 62 % de las personas encuestadas considera que su trabajo afecta negativamente a su vida personal.
El 49 % de los profesionales reconoce haber pensado en ausentarse del trabajo por motivos emocionales o haberlo hecho al menos una vez.
Solo el 25 % afirma disponer del tiempo suficiente para atender sus propias necesidades personales.
Radiografía del tiempo de ausencia
Al analizar el desglose del total de las horas de ausencia acumuladas durante el año, el estudio revela un claro problema de conciliación y salud mental:
41 % se atribuye a obligaciones familiares y de cuidados.
29 % a enfermedades o dolencias físicas.
20 % a problemas relacionados con la salud mental.
10 % a gestiones personales o familiares incompatibles con la jornada laboral.
En este sentido, el informe concluye que muchas de estas ausencias podrían prevenirse mediante políticas de conciliación, apoyo social, flexibilidad y programas de bienestar que permitan a las personas afrontar las dificultades de su día a día sin tener que recurrir a la ausencia laboral.
La compañía recuerda que el absentismo no debe entenderse únicamente como un indicador de productividad, sino también como un reflejo de cómo se organizan actualmente el trabajo y los cuidados.