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-“Heredar una vivienda no siempre significa ganar patrimonio”-

ENTREVISTA A >>> DELIA RODRÍGUEZ, CEO de VESTALIA ABOGADOS

· España afronta un relevo patrimonial histórico, marcado por el aumento de herencias y transmisiones de vivienda

Redacción | Jueves 16 de julio de 2026

Sin embargo, muchas familias siguen dejando estas decisiones para más adelante, lo que puede generar conflictos, falta de liquidez o desacuerdos entre herederos. Delia Rodríguez, CEO de VESTALIA ABOGADOS y especialista en Derecho de Familia y planificación patrimonial, analiza por qué planificar a tiempo es clave para proteger el patrimonio familiar y evitar tensiones futuras.



España está viviendo un aumento histórico de herencias y transmisiones de vivienda. ¿Estamos preparados, como sociedad, para gestionar este gran relevo patrimonial?

La respuesta honesta es que todavía no estamos del todo preparados, porque, aunque el sistema jurídico y fiscal funciona, la verdadera dificultad no está en las normas, sino en la gestión humana, emocional y organizativa de ese traspaso patrimonial.

Muchas familias siguen evitando hablar de las herencias en vida, lo que genera conflictos, decisiones tardías y una planificación insuficiente. A ello se suma un contexto cada vez más complejo (viviendas con cargas, patrimonios poco diversificados, baja cultura financiera y fiscalidad autonómica desigual) que hace que un proceso que debería ser ordenado acabe siendo, con frecuencia, reactivo y conflictivo.

Sin embargo, también hay una evolución positiva. Cada vez más familias recurren a la planificación sucesoria, al asesoramiento jurídico preventivo y a fórmulas de transmisión ordenada del patrimonio. El reto, en realidad, es cultural y consiste en pasar de gestionar las herencias cuando ya es tarde a planificarlas con tiempo, con transparencia y con visión intergeneracional.

¿Qué diferencia hay entre hacer testamento y realizar una verdadera planificación sucesoria?

Hacer testamento es un acto jurídico concreto mediante el cual una persona ordena el destino de su patrimonio para después de su fallecimiento.

Sin embargo, la planificación sucesoria es un proceso previo y más amplio que consiste en analizar la situación familiar, patrimonial y fiscal para tomar decisiones estratégicas en vida sobre la estructura del patrimonio, la protección de determinados bienes, la previsión de escenarios familiares y la optimización fiscal.

Por tanto, el testamento es únicamente la herramienta final que recoge y formaliza todo ese trabajo previo, pero no lo sustituye ni lo agota.

¿Cuál es el error más habitual que cometen las familias cuando dejan la herencia “para más adelante”?

El error más habitual es pensar que la herencia es un asunto lejano y que siempre habrá tiempo para organizarla, ya que ese aplazamiento acaba generando justo lo contrario de lo deseado, con decisiones improvisadas, falta de previsión y, en muchos casos, conflictos familiares que podrían haberse evitado con una planificación mínima.

Además, dejarlo para más adelante supone perder margen de decisión, porque cuando llega el momento, ya no se actúa con calma ni con estrategia, sino reaccionando a una situación ya cerrada. Es ahí donde surgen las tensiones, no tanto por el patrimonio en sí, sino por la ausencia de planificación previa.

¿Qué conflictos suelen aparecer cuando varios herederos reciben un inmueble?

En general, los conflictos más habituales surgen por la falta de acuerdo sobre el destino y el uso de la vivienda, ya que los herederos no siempre comparten las mismas expectativas.

Algunos prefieren venderla, otros conservarla en la familia y otros incluso utilizarla, lo que genera bloqueos y tensiones desde el primer momento. También es frecuente que surjan dificultades en la gestión diaria del inmueble, desde el pago de gastos y el mantenimiento hasta la decisión de alquilarlo o no.

Precisamente por eso es clave una buena planificación, ya que sin reglas claras la copropiedad puede convertirse en un foco de tensión que, con el tiempo, suele derivar en la venta forzosa o en la división judicial del patrimonio.

¿Conviene donar en vida o esperar a la herencia? ¿De qué depende esa decisión desde el punto de vista jurídico, fiscal y familiar?

La decisión no tiene una respuesta única, ya que depende en gran medida de la situación particular de cada familia.

Desde el punto de vista jurídico y fiscal, influyen factores como el tipo de bienes, la fiscalidad aplicable en cada comunidad autónoma y la forma en que se quiera articular la transmisión del patrimonio, especialmente si se busca mantener el control en vida o anticipar ya el reparto entre herederos.

Pero, más allá de lo técnico, es una decisión muy ligada a la dinámica familiar. La donación en vida puede ser útil para ordenar el patrimonio, ayudar a un hijo en un momento concreto o evitar futuros conflictos, pero también puede generar desequilibrios si no se compensa adecuadamente entre herederos o si cambia la situación familiar.

Por eso, más que una regla general, lo importante es analizar cada situación concreta y diseñar la solución que mejor se adapte a esa realidad familiar y patrimonial.

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones varía mucho según la comunidad autónoma. ¿Hasta qué punto la fiscalidad condiciona la forma en la que las familias organizan su patrimonio?

El ISD puede influir en la forma en la que las familias organizan su patrimonio, aunque con matices importantes. En términos generales, entre familiares directos las bonificaciones suelen ser elevadas en la mayoría de las comunidades autónomas, lo que reduce de forma significativa la carga fiscal en muchos casos.

Ahora bien, cada comunidad tiene sus propias particularidades, tanto en reducciones como en bonificaciones y requisitos, por lo que es fundamental conocer bien la normativa aplicable en cada caso concreto. Asturias continúa siendo, un año más, la comunidad autónoma con mayor gravamen fiscal en ISD.

Además, al tratarse de un impuesto que se rige por la residencia del causante en las sucesiones, este elemento también condiciona la situación. Algunas familias modifican la residencia habitual de la persona mayor para reducir el importe abonado en la residencia de ancianos y se encuentran una desagradable sorpresa tras el fallecimiento por estar sometidos a tributación en una comunidad autónoma más gravosa.

Por eso, una adecuada planificación sucesoria y un buen asesoramiento pueden ser clave para optimizar la carga fiscal dentro del marco legal.

¿Qué ocurre cuando un heredero recibe bienes, pero no tiene liquidez para afrontar impuestos, gastos o compensaciones al resto de la familia?

Cuando no hay liquidez suficiente, el heredero puede verse obligado a vender bienes heredados de forma precipitada para afrontar impuestos, deudas o compensaciones al resto de coherederos. También puede tener que recurrir a financiación externa o a acuerdos de pago aplazado, aunque estas soluciones no siempre son viables.

Además, como heredar no solo implica recibir bienes, sino también asumir las obligaciones de la herencia, es fundamental conocer previamente la composición del caudal hereditario y las posibles cargas existentes.

En estos casos, la aceptación de la herencia a beneficio de inventario puede ser una herramienta especialmente útil, ya que permite limitar la responsabilidad del heredero al valor de los bienes recibidos y evitar que tenga que responder con su patrimonio personal, por lo que es de vital importancia no realizar actuaciones que impliquen la aceptación táctica de la herencia y poder acogerse al beneficio de inventario.

Por tanto, antes de aceptar una herencia, resulta esencial analizar su contenido para adoptar la decisión más adecuada desde el punto de vista jurídico y económico.

En la empresa familiar, ¿por qué la sucesión no puede reducirse a elegir quién se queda al mando?

En la empresa familiar, la sucesión va mucho más allá de decidir quién ocupará el puesto de dirección. El verdadero desafío consiste en garantizar la continuidad del proyecto empresarial sin poner en riesgo el equilibrio familiar, algo especialmente complejo cuando patrimonio, gestión y vínculos personales se entrelazan.

Además, no siempre coinciden quienes están preparados para liderar el negocio con quienes tienen la condición de herederos.

Por eso, una sucesión bien planificada debe abordar cuestiones como el gobierno de la empresa, el reparto de acciones o participaciones, la incorporación de las nuevas generaciones y los mecanismos necesarios para prevenir futuros conflictos.

Al final, lo esencial no es quién heredará el lugar del fundador, sino cómo asegurar que la empresa siga siendo viable, competitiva y capaz de perdurar cuando la persona que la impulsó durante años ya no esté al frente.