El 67 % de las pequeñas y medianas empresas españolas del sector de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (IT) considera que los bancos tradicionales siguen siendo rígidos y cobran comisiones ocultas. Así lo refleja el informe “Radiografía económica y bancaria de la micro y pequeña empresa en España 2026”, elaborado por Qonto, solución financiera para pymes y autónomos en Europa, en colaboración con IO Investigación. Este porcentaje sitúa al sector tecnológico por encima de la media empresarial española, donde el 59 % de las compañías comparte esta percepción. La falta de visibilidad sobre los costes bancarios es otro de los puntos críticos para la innovación y el desarrollo del conjunto de startups y pequeñas empresas dedicadas a la tecnología, un sector que mueve millones de euros al año. Aunque la mayoría de las empresas afirma asumir comisiones por el uso de servicios financieros, el 48 % desconoce la cantidad exacta que paga al año, mientras que sólo un 26 % asegura tener un control completo de este gasto.
Sin embargo, y en paralelo, el estudio refleja a su vez un mayor optimismo económico entre las empresas IT: un 34 % se declara optimista sobre la evolución de la economía en los próximos meses, frente al 24 % registrado en el conjunto del tejido empresarial.
La transparencia y la confianza, claves en la relación con la banca
Más allá del importe de las comisiones, las empresas IT sitúan la transparencia, la confianza y la seguridad como factores determinantes en su relación con las entidades financieras. En concreto, el 63 % de las empresas IT sitúa la seguridad como un factor clave al elegir entidad financiera, frente al 47 % del resto de sectores.
Mientras tanto, la confianza (59 %) es uno de los aspectos más valorados a la hora de elegir banco, seguidos de las comisiones (50 %) y la transparencia (41 %).
Una digitalización avanzada, pero con fricciones persistentes
Pese a tratarse de empresas del sector tecnológico, y por tanto más cercanas a conceptos y estrategias de modernización, su digitalización de los procesos financieros todavía no es completa. Aunque el 52 % afirma contar con un alto nivel de digitalización, solo el 41 % tiene plenamente integrada la facturación electrónica, mientras que el 47 % se encuentra aún en proceso de adopción.
En este contexto, más de 6 de cada diez empresas tecnológicas encuestadas (66 %) considera que las nuevas obligaciones legales han acelerado la necesidad de profesionalizar su gestión interna, y más de la mitad (51 %) señala que la regulación como un factor clave en que la digitalización de sus procesos financieros.
La gestión administrativa sigue siendo una carga estructural
La eficiencia operativa continúa siendo uno de los principales retos para las empresas tecnológicas. El estudio muestra que el 73 % de las compañías dedica entre dos y nueve días al mes a tareas administrativas relacionadas con la operativa bancaria, mientras que un 17 % invierte diez o más días mensuales en estas gestiones.
Como consecuencia, más de la mitad de las empresas (65 %) considera que estas tareas administrativas restan tiempo valioso que debería destinarse a decisiones estratégicas para el negocio, lo que pone de relieve la necesidad de simplificar y automatizar los procesos financieros en un entorno cada vez más digitalizado.
En conjunto, los resultados del estudio evidencian que, a pesar del alto grado de digitalización del sector tecnológico, la gestión financiera y la relación con la banca siguen presentando fricciones relevantes en términos de transparencia, control de costes y eficiencia operativa. En un contexto de creciente regulación y transformación digital, las pequeñas y medianas empresas del ámbito IT continúan avanzando en la adopción de nuevas herramientas y procesos, aunque aún con margen de mejora en la simplificación de su operativa bancaria diaria.