En esta nueva entrega de “3 minutos con Grupo Hotusa”, Amancio López Seijas, presidente de la compañía, analiza los principales desafíos que afronta España para consolidar su liderazgo turístico en un contexto marcado por la evolución de la demanda y la creciente competencia internacional. A su juicio, el país dispone de una posición privilegiada para afrontar esta nueva etapa, aunque considera necesario seguir elevando la calidad de la oferta, mejorar los destinos e impulsar la innovación como factores diferenciales.
Durante su intervención, el presidente del Grupo recuerda el papel decisivo que el turismo ha desempeñado en el desarrollo de España durante las últimas décadas. "El turismo contribuyó a la modernización de España en los años 60 y transformó las ciudades a partir de los años 90, convirtiéndolas en auténticos destinos turísticos", afirma. Hoy, añade, el país continúa ocupando una posición de referencia mundial como segundo destino tanto por ingresos como por número de visitantes, un liderazgo que atribuye a la fortaleza y madurez alcanzadas por el sector.
Sin embargo, Amancio López sostiene que España está inmersa en una nueva fase de evolución que, en su opinión, está pasando prácticamente desapercibida. "Se está produciendo una gran transformación de la que no oigo hablar mucho", señala. Una transformación que identifica con la profunda renovación de la planta hotelera, tanto en los destinos vacacionales como en las ciudades, donde los nuevos establecimientos ofrecen un mayor nivel de prestaciones y una propuesta de valor claramente superior. "Nos dicen que los precios de los hoteles están creciendo y, en cierto modo, es verdad. Pero no son los mismos hoteles; son otros hoteles los que se están generando", explica.
Para el presidente de Grupo Hotusa, esta evolución representa una oportunidad para redefinir el posicionamiento turístico del país. "España puede elegir el turismo que quiere tener", asegura, defendiendo un modelo orientado a atraer viajeros de mayor capacidad de gasto y a competir desde la calidad más que desde el volumen. En este sentido, considera que el país cuenta con ventajas estructurales difíciles de igualar, como la seguridad, unas infraestructuras aeroportuarias de primer nivel, el patrimonio histórico y cultural, la gastronomía, el clima o el estilo de vida.
Asimismo, Amancio López pone en valor un activo que, a su juicio, recibe menos atención del que merece: el tejido de empresas familiares que caracteriza al sector turístico español. "Tienen vocación de permanecer en el tiempo, arraigo con el territorio y voluntad de contribuir a transformarlo", afirma, subrayando que este compromiso explica buena parte de la evolución que han experimentado numerosos destinos durante los últimos años.
De cara al futuro, el presidente del Grupo considera que el gran reto ya no reside únicamente en seguir mejorando el producto turístico, sino en elevar la calidad de los propios destinos. "El producto está", resume. "Ahora los destinos tienen que hacer un enorme esfuerzo para estar a la altura de estos nuevos productos". En este proceso, defiende la necesidad de seguir modernizando las infraestructuras, potenciar las conexiones aéreas intercontinentales y avanzar hacia un turismo cada vez más basado en las experiencias.
Finalmente, Amancio López identifica la innovación como uno de los grandes desafíos estratégicos para reforzar la competitividad del sector. En su opinión, España reúne las condiciones necesarias para consolidar un gran ecosistema tecnológico especializado en turismo que impulse la distribución, favorezca la fidelización del cliente y permita mantener el liderazgo internacional alcanzado por el país.