La llegada del verano supone uno de los periodos de mayor actividad para miles de pequeñas y medianas empresas españolas, especialmente en sectores como la hostelería, el comercio o el turismo. Junto al incremento de la contratación también se intensifican las actuaciones de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que cada año refuerza su presencia para comprobar el cumplimiento de la normativa laboral durante la campaña estival. Durante 2025, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social realizó 1,2 millones de actuaciones, incluidas 281.614 visitas a empresas. Como resultado, permitió aflorar 122.146 empleos, es decir, detectar y regularizar situaciones laborales que no cumplían la normativa; detectó 47.143 falsos autónomos; y recuperó más de 51 millones de euros en salarios no abonados, según datos del Ministerio de Trabajo. Este volumen de actividad confirma el refuerzo de la vigilancia sobre el cumplimiento de la normativa laboral y anticipa una nueva campaña de verano marcada por los controles en sectores con elevada contratación estacional.
En este contexto, durante la campaña de verano la Inspección de Trabajo reforzará las actuaciones dirigidas a comprobar el cumplimiento de las obligaciones laborales relacionadas con las altas y cotizaciones a la Seguridad Social, el registro de jornada, los horarios de trabajo y las condiciones de contratación. Tradicionalmente, las actuaciones inspectoras adquieren una especial relevancia durante los meses de verano en sectores como la hostelería, el comercio y otras actividades vinculadas al turismo, donde aumenta significativamente la contratación temporal.
La planificación laboral, clave para evitar incidencias
Los asesores de Talenom, compañía especializada en servicios fiscales, contables, laborales y legales para empresas con más de 25 oficinas en España, recuerdan que muchas de las incidencias detectadas durante estas campañas pueden evitarse mediante una correcta planificación de la contratación y de la gestión laboral antes del inicio de la temporada.
Según explica Rafael Olmedo, asesor laboral y Director negocio de Talenom, "la contratación sigue siendo una de las mejores inversiones que puede realizar una empresa cuando existe una necesidad real de crecimiento. Precisamente por eso, conviene planificar cada incorporación con antelación y revisar que toda la documentación laboral esté correctamente gestionada. Crecer con seguridad también significa cumplir desde el primer día con todas las obligaciones laborales".
Desde Talenom recomiendan revisar especialmente tres aspectos antes de reforzar la plantilla: que todas las altas se tramiten antes del inicio de la actividad, que la modalidad contractual responda realmente a la necesidad de contratación y que el registro horario refleje fielmente la jornada efectivamente realizada.
Los errores más habituales durante la campaña de verano
La experiencia de los asesores laborales de Talenom muestra que los incumplimientos detectados durante las campañas estivales responden a errores de gestión más que a una voluntad de incumplir la normativa. Entre las incidencias más habituales destacan los registros de jornada incompletos, las diferencias entre la jornada pactada y la efectivamente realizada, la utilización inadecuada de determinadas modalidades de contratación temporal o fija discontinua y el inicio de la actividad antes de tramitar correctamente el alta del trabajador.
A ello se suman otros aspectos como la falta de actualización de la documentación laboral, errores en la aplicación del convenio colectivo o una planificación insuficiente de los turnos de trabajo cuando aumenta la actividad.
Según explican los expertos de Talenom, uno de los aspectos que más problemas genera durante una inspección no es un incumplimiento aislado, sino la existencia de incoherencias entre la documentación laboral de la empresa. La Inspección suele contrastar contratos, registros horarios, cuadrantes de trabajo, nóminas y cotizaciones para comprobar que toda la información es consistente y refleja la realidad de la actividad desarrollada.
Para Olmedo, "la mejor forma de afrontar una inspección es mantener unos procedimientos laborales sólidos y coherentes durante todo el año. Cuando contratos, registros horarios, nóminas y cotizaciones son coherentes entre sí, las empresas reducen significativamente el riesgo de incidencias y pueden afrontar cualquier actuación inspectora con mayor tranquilidad".