Análisis y Opinión

A Orange le crecen los enanos

Los aires de grandeza de Jean Marc Vignolles, CEO de Orange, le pueden costar a la compañía 500 millones de euros de inversiones en la red de fibra.

EDITORIAL

Martes 21 de octubre de 2014
Las actitudes infantiloides de la filial española de France Telecom están empezando a hartar a más públicos de los que le conviene a su imperial CEO, Jean Marc Vignolles. La operadora, con más de un 20% de cuota de mercado en móviles y un par de años de buena gestión a sus espaldas –las cosas como son- está abusando de su suerte y esa no es una estrategia acertada.


Los aires de grandeza de Orange España, personalizados en su primer ejecutivo, el citado Vignolles, cuya ambición, dicen fuentes del país vecino, es la de trascender vía presidencia mundial del Grupo, le van a costar a la matriz 500 millones de euros de inversiones en una red de fibra que, si impera el sentido común que debería imperar, acabará consolidándose con otra u otras, con lo que, como se suele decir, ni agradecido ni pagado.

En este momento y según están las cosas, tenemos en un país como España –me refiero a parámetros como población, renta per cápita, PIB, paro etc.- nada menos que cinco redes o proyectos de redes diferentes, cinco, de fibra óptica: la de Movistar -la única de fibra hasta el hogar de verdad, por cierto, con casi tres millones de domicilios en cobertura, la de ONO, que combina la fibra con coaxial, la que está desplegando Jazztel de la mano de Telefónica, la que construya Orange con los 500 millones de Francia, y la otra mitad de ésa, que la hará Vodafone no sé con qué dinero. ¿No será mucha fibra para tan poco intestino?

Pues bien, volviendo a Orange España, empieza a dejar de ser oro todo lo que reluce. Los resultados –y ahí están los datos de la CMT para quien guste bucear en ellos- ya no son los de meses atrás. Las portabilidades flaquean y el ADSL no crece. Orange ha reaccionado con el plan Canguro –por cierto, calcado de Fusión de Movistar- pero eso supone más erosión de márgenes, y no creo que en París estén para más tensiones. Y la guinda la pone Moody´s, que hace sólo unos días le recordó a France Telecom que esto no es Jauja y que para sobrevivir hay que recortar costes y reducir deuda.