José Luis Solaguren, como siempre querrá que se le recuerde, delante de los fogones.
DISCRETO EMPRESARIO Y ESFORZADO TRABAJADOR
Por José Luis Barceló
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Ha fallecido una de las personalidades más importantes de la restauración en la capital de España, José Luis Solaguren. Precisamente ayer mismo estaba cenando en una de sus estupendas instalaciones, cerca del Bernabéu. Nunca quiso tener un protagonismo fuera de lugar, solamente le gustaba trabajar para su empresa, ser amigo de sus clientes, y cuidar de sus empleados.
El empresario de la restauración José Luis Ruiz Solaguren, conocido como Joséluis y fundador de una cadena de establecimientos que se reparten por toda la capital, falleció ayer jueves en Madrid. Una falta difícilmente reemplazable, la del empresario que supo poner su enseña como una de las imprescindibles en la restauración madrileña que se extendió además en la organización de banquetes, fiestas y catering de todo tipo con su excelso bien hacer.
Nació hace 84 años en Amorebieta (Vizcaya), y era de origen humilde, pues empezó a trabajar a los 13 años como limpiabotas en un el bar La Granja de Bilbao "por una peseta", como solía recordar. Abrió su primer restaurante, una cervecería, en Madrid en 1957, concretamente en la calle Serrano. Desde entonces, ha escrito una historia de éxito ligada al servicio de excelencia y la calidad constante.
Sus pinchos son famosos en toda la capital y sus restaurantes agradables y de ambiente selecto, pese a que sus precios son asequibles a cualquier bolsillo. El pincho de tortilla, la brascada de solomillo o la merluza rebozada son algunas de las joyas de la corona de este grupo de restauración que con trabajo, esfuerzo y tesón logró convertir en un referente culinario de Madrid.
Actualmente, el grupo empresarial tiene su sede en Alcobendas (Madrid) y su plantilla cuenta con más de 400 empleados, siendo propietario de una veintena de restaurantes, una escuela de hostelería y bodegas. Quienes tuvimos la suerte de conocerle sabemos que eran una institución que siempre destacó por su prudencia, su discreción y su falta absoluta de protagonismo.
Descanse en paz y que Dios le acoja en su seno.