FICO, proveedor líder de tecnología en gestión de decisiones y analítica predictiva, ha presentado el nuevo mapa del fraude en Europa, en el que, analizando los datos recogidos por Euromonitor International, se muestra cómo el fraude con tarjetas de crédito creció globalmente en el continente en 2012 hasta alcanzar los 1,5 millones de euros, un 6% más que en 2011. Por primera vez, Francia lidera las pérdidas por fraude en Europa, con el 29% de delitos. Reino Unido le sigue de cerca, con un 27% del fraude cometido en la región. Según los datos de Euromonitor International analizados por FICO, España y la República Checa son los países en los que mayor éxito ha tenido la lucha contra el fraude desde 2006. En países como Francia o Reino Unido, el fraude sigue suponiendo pérdidas para las entidades financieras por valores cercanos a los 400 millones de euros.
En España, el fraude cometido con tarjeta se ha reducido hasta los 96,2 millones de euros (un 9,8% menos que en 2011 y un 45% menos frente a 2006), lo que supone un caso paradigmático en Europa. Las tasas de fraude con tarjeta en 2012 sólo se han reducido en nuestro país, en Polonia (18%), en Países Bajos (3,2%) y en Grecia (8,9%). Sin embargo, en estos países, al contrario que en España, el fraude es aún muy superior al existente en 2006. Entre Francia, Reino Unido y Rusia se comete el 80% de los delitos, aunque sólo Francia supuso casi la mitad del incremento del valor. El fraude en Rusia en 2012 fue tres veces mayor que en 2010.
En España, la mayor parte de los fraudes se cometen con falsificaciones de las tarjetas (67%), así como por robo o pérdida de tarjetas (22%). El resto de las posibilidades de fraude (transacciones en las que no se precisa de tarjeta, robo de identidad, robo o pérdida en el lugar de compra) prácticamente no se aprecian. La falsificación de las tarjetas no ha cambiado su signo en los últimos años; sin embargo, la pérdida o robo de la tarjeta supone ahora una quinta parte respecto a 2006, lo que muestra la importancia de la verificación y la autenticación en el momento de la compra a la hora de evitar el fraude. Destaca el hecho del escaso fraude cometido en las transacciones en las que la tarjeta no es necesaria físicamente y que se está convirtiendo en uno de los mayores patrones de fraude en Europa (en Alemania, por ejemplo, supone el 60% del fraude total).
Los países en los que es más sencillo cometer fraude con las tarjetas de crédito siguen siendo Francia, Grecia y Noruega, aunque destacan casos como el de Alemania, donde el fraude ha crecido un 140% en los últimos años.
“Francia desarrolló las tecnologías más avanzadas en lucha contra el fraude en Europa, el PIN y el chip, y, sin embargo, Reino Unido ha demostrado una mejor implantación en este tipo de tecnologías”, afirma Martin Warwick, responsable de fraude en FICO Europa. “A pesar de un crecimiento global del 14% el año pasado, las pérdidas por delitos cometidos con tarjetas de crédito fueron un 36% inferiores a las contabilizadas en 2008. Al contrario, el fraude en Francia ha crecido un 65% entre 2007 y 2012, lo que supone 174 millones de euros adicionales perdidos en ese período. Francia lidera la clasificación de pérdidas y robo de tarjetas en Europa también”.
En España se realizaron transacciones con tarjetas de crédito y débito (pagos y extracciones en cajeros) por valor de 223.940 millones de euros, un 1,42% más que en 2011 y un 5,4% más que en 2007. Estas cifras contrastan con las de países como Portugal, donde el valor de las transacciones en 2012 cayó un 2,5% o Grecia donde se redujo un 8,3%.
“Cualquier tecnología que implique una reducción en el fraude, como puedan ser el chip o el PIN provocan movimientos entre los delincuentes, que buscan nuevos puntos débiles y que llevan a nuevos picos en el fraude”, asegura Antonio García Rouco, director general de FICO para España y Portugal. “Por otro lado, reducir el fraude puede minimizar las pérdidas en los bancos pero también puede suponer un incremento de la frustración de los clientes por exceso de seguridad y control, lo que puede provocar en un segundo término una relajación de las entidades a la hora de evitar el malestar de los clientes. Todo esto lleva a que el fraude sea cíclico, con picos y valles. El último pico en Europa se alcanzó en 2008, con un valle en 2009. Desde entonces, los niveles de fraude han crecido de forma tendida”.
El mapa del fraude en Europa de FICO muestra los delitos cometidos entre 2006 y 2012 en 21 países e incluye categorías como falsificaciones, pérdida de tarjetas o robo de identidad. Se puede acceder al mapa desde
www.fico.com/fraudeurope. Las soluciones de FICO ayudan a combatir el fraude a las entidades financieras de todo el mundo. FICO Falcon Fraud Manager es la solución más importante de la industria en la lucha contra el fraude en tarjetas y protege más de 2.500 millones de tarjetas en todo el mundo.
FICO (NYSE: FICO), antes conocido como Fair Isaac, ofrece soluciones de analítica predictiva que impulsan las decisiones inteligentes. El uso innovador de las matemáticas para predecir el comportamiento del consumidor ha transformado industrias completas y ha revolucionado la forma en la que se gestiona el riesgo y se comercializan nuevos productos. Las soluciones de FICO ayudan a medir el riesgo del crédito, a gestionar cuentas -identificando y minimizando el impacto del fraude- y a personalizar las ofertas de consumo con una precisión milimétrica. La mayoría de las entidades financieras más importantes del mundo, así como las principales compañías de seguros, comercios, empresas farmacéuticas y organismos públicos confían en las soluciones de FICO para acelerar el crecimiento, controlar el riesgo, aumentar los beneficios y cumplir con las demandas regulatorias y de competencia. Para más información,
www.fico.com. FICO: Make every decision count™.
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