Análisis y Opinión

Ruido de sobres

Luis Sánchez de Movellán

LA CORRUPTÓPOLIS EN QUE VIVIMOS

Por Luis Sánchez de Movellán

Luis Sánchez de Movellán | Martes 21 de octubre de 2014
A medida que avanza la trama Bárcenas&Gürtel y el sórdido asunto de los ERE´s andalusíes, el panorama nacional va convirtiéndose en un sórdido y nauseabundo lodazal donde chapotean todos los chupópteros partitocráticos que defienden un régimen corrupto hasta el tuétano que podríamos denominar cleptocrático. Aquella Tangentopólis italiana de hace unas décadas nos parece ahora un juego de niños comparada con este Patio de Monipodio donde roba, saquea y esquilma hasta el menos dotado de los clanes partidistas. Si el que marca la agenda política de este país es un impresentable sujeto que tiene todo el protagonismo de la farsa corrumpente y del enriquecimiento delictivo, que ha conseguido poner en tela de juicio la honorabilidad de personas a las que las sombras de sospecha las han cubierto, es que estamos en una situación de grave crisis moral, de decadencia patria y de desmembramiento nacional.




Ya sabemos que no suelen gustar mucho las teorías de la conspiración, pero como muchas veces en la política de altos vuelos si no echamos mano de las conspiraciones, más o menos burdas, no se puede entender nada de lo que pasa, no vendría mal especular con que existe una mano negra que sabe manejar, con gran habilidad, los hilos de toda esta trama y que es capaz de conseguir que un periodista ególatra se explaye en sus tendenciosas informaciones y agite insistentemente el bululú del black money.

Detrás de toda la pantalla mediática que revuelve las aguas turbias del PP, se esconden, agazapados, aquellos maestros en toda suerte de insidias, aquellos que tienen mucho que ganar a través del descrédito del partido en el Gobierno y que son capaces de cualquier maniobra artera cuando su predicamento dentro del partido está siendo puesto en tela de juicio. Dentro de las filas populares vuelan los cuchillos y el peligro de estas luchas intestinas es que acaben dinamitando a la propia formación política.

Pero lo más curioso de todo el circo político estival es la diferencia de trato informativo que se está dando a esta presunta trama de financiamiento ilegal del PP si lo comparamos con el megaescándalo de los ERE´s fraudulentos que afectan a los socialistas andaluces, cuya cuantía sobrepasa en muchos millones de euros al caso Bárcenas y que ha supuesto un fraude, un robo, una apropiación indebida de caudales públicos y una estafa con gran repercusión social.

Se produce, una vez más, la cruda evidencia de que, cuando es la izquierda la que comete un error, un delito o una grave equivocación de cualquier tipo, todo el aparato mediático controlado por ellos se pone en marcha, agitando la prensa y manipulando descaradamente las televisiones, para volcarse en defensa de sus conmilitones. Ahora bien, cuando un pequeño escándalo perjudica a la derecha, el aluvión de juicios paralelos, tertulias radiofónicas o televisivas, prensa escrita, grupos marginales o movimientos perroflaúticos que caen sobre ella es de órdago a la grande. Y cuando se quieren dar cuenta, ya han sido juzgados por la ciudadanía ¡Joder, con la superioridad moral de la izquierda!

No conozco el alcance que tendrá el ruido de sobres en el PP, pero sí sé que siempre andan medrosos cuando es la izquierda la acusadora, siempre se le adelantan sus enemigos y siempre se mantienen a la defensiva. El PP siempre con su política excesivamente dialogante, pactista, suavona y carente de firmeza ha dado lugar a que nos encontremos ante una España que amenaza en convertirse en ingobernable y amenazada, directa y sediciosamente, por aquellos partidos separatistas empeñados en destrozar la patria. Como no hay mejor defensa que un buen ataque, señores populares, a por ellos con firmes dosis de patriotismo, sosiego, prudencia, fortaleza, serenidad y templanza.
  • Luis Sánchez de Movellán es Doctor en Derecho y Director de la Vniversitas CEU Senioribvs