SE HA DUPLICADO EN SOLO CUATRO AÑOS
Alcanza ya la cifra prevista para todo el año y parece imposible frenar su crecimiento
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
La deuda del Estado, las comunidades autónomas y las corporaciones locales sigue el imparable ascenso de los últimos años y se situó en los 943.702 millones de euros el pasado 30 de junio, según datos que ha hecho público el Banco de España. El cerca del billón de euros que debe el conjunto de las administraciones públicas suponía ya el 90,3% del producto interior bruto (PIB) el pasado 30 de junio (con cifras anualizadas de la actividad económica). El Tesoro ha adelantado en parte la emisión de deuda en la primera mitad del año, pero, pese a eso, parece evidente que la deuda superará el 91% del PIB a finales del 2013. Tanto desde el cómputo absoluto como el relativo, la conclusión es dramática. La deuda actual al final del primer semestre es el doble que la que había en marzo del 2009, cuando el país ya estaba inmerso en la primera de las dos recesiones a las que se ha visto abocado en este larga crisis.
España no ha tenido crecimiento en los últimos cuatro años y paga cada vez más cantidad de dinero por intereses. Los últimos, han sido años sin crecimiento (-3,7% y -0,3% en el 2009 y el 2010, +0,4% en el 2011 y otra vez -0,3% en el 2012) en los que el hundimiento de la recaudación fiscal y el nulo éxito en frenar el gasto público -pese a los recortes sociales- han obligado a financiar un déficit público que ha alcanzado los 480.000 millones entre el 2008 y el 2012. España entró en la crisis con una deuda del 36% del PIB y cuando salga estará por encima del 100%, una cota a la que llegará el próximo año. Con este dato económico, será muy difícil volver a crear empleo en el próximo lustro. Pese a esto, los mercados han excluido por ahora al país de la zona de riesgo, la misma que empujó Grecia, Irlanda y Portugal a sus respectivos rescates. El Tesoro puede financiarse con normalidad, aunque a un precio mucho más elevado que sus socios europeos y la prima de riesgo ha bajado su presión sobre la mente de todos.
La prima de riesgo, que mide el diferencial de rentabilidad entre los bonos españoles con los alemanes, empezó el año en los 400 puntos básicos y ha estado cerrando, tras una fuerte caída de nueve puntos, en los 248. Es la primera vez que pierde los 250 puntos en dos años. El Gobierno espera que esta tendencia se mantenga y que acabe el año en los 200 puntos. Eso sería lo normal en una unión monetaria que funcionara bien (de hecho, una de las condiciones para entrar en el euro establecidas en el tratado de Maastricht era que la prima no superara los 200 puntos sobre los tres países más sólidos del entonces selecto club).
Pero los analistas no se fían y las agencias de riesgo tampoco. Pese a la mejora en sus cuentas públicas, la inminente salida de la recesión y la citada percepción de los mercados, España sigue al borde del bono basura para dos de las tres principales agencias de rating, Moody's y Standard & Poor's. No sólo no se espera una mejora de calificación, sino que el reino sigue en perspectiva negativa. Uno de los principales problemas de España es su déficit acumulado, y los valores de rápido crecimiento interanual. La principal razón del aumento de la deuda son los desfases presupuestarios. Desde 2009, no han bajado del 7% del PIB, pese a que comparativamente parece que la deuda española se acerca más a la de países como Francia (91,1%), Alemania (81,2%) o Reino Unido (88,2%) que a los de países como Grecia, Italia, Irlanda o Portugal, que superan en todos los casos el 125% de su PIB. Claro, que los expertos se centran en que éstos países ya han estabilizado su deuda -que ya no crece o incluso disminuye-, frente a la de España, que no para de crere por acumulación de intereses.