CRÉDITO PRIVADO FUERA DEL CIRCUITO BANCARIO
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Se mantiene la caída en la venta de viviendas, en gran parte debido a los efectos de una crisis que no ve el final. La banca mantiene su decisión tomada hace meses de conceder sus créditos con cuentagotas. El índice de morosidad sigue aumentando en particulares y empresas. Ante esta situación el crédito privado continúa siendo la única alternativa para conseguir liquidez.
Para el observatorio de la sociedad Clifford Auckland consultores, la situación crediticia en España muestra escasos indicios de cambio, al menos en lo que queda de año. Las expectativas ante la anunciada apertura del crédito de forma efectiva por parte de bancos y cajas se diluyen con el paso de los meses y las esperanzas para particulares, autónomos y empresas a la hora de acceder al crédito oficial y por parte de los bancos es cada vez menor.
El propio Gobierno cifra la caída del crédito en un 10% mientras otros sectores estiman que este porcentaje es mucho más elevado y no refleja la realidad. Para la Asociación Hipotecaria Española las hipotecas a lo largo del 2011 se redujeron un 6% con respecto al 2010, lo que supone su mayor caída en la historia. En contrapartida, el crédito de capital privado se mantiene en pleno auge y continúa aumentando mes a mes al mismo tiempo que consolida su posición y primacía como casi la única alternativa de conseguir un crédito en estos momentos. Sus facilidades en la concesión, DNI y una escritura de propiedad, unido a su inmediatez y unas condiciones favorables, han atraído a miles de nuevos clientes necesitados de dinero, tanto para llegar a final de mes como para emprender nuevos negocios.
Clifford Auckland cree que las empresas de crédito privado son las que están manteniendo a flote el actual mercado de financiación. El sector privado ha sabido mantener el compromiso y la responsabilidad ante familias y empresas, de forma que se han adaptado a la actual situación y a la incesante demanda. Sus productos financieros mantienen exactamente las mismas facilidades que hace años y las condiciones se han adecuado a las necesidades, especialmente de la gente que sufre de forma directa las consecuencias de la crisis económica.