Economía

La economía española inicia, por fin, la senda de la recuperación

Para muchos expertos, la economía española está a punto de provocar un "big-bang", y el esfuerzo de las empresas por soportar los efectos de la crisis tiene mucho que ver con nuestra capacidad de resistencia como nación.

TRAS LOGRAR EN EL SEGUNDO TRIMESTRE EL PUNTO DE INFLEXIÓN HACIA EL CRECIMIENTO POSITIVO

El Consejo Empresarial para la Competitividad presenta el documento “España emprende y exporta” en las Comunidades Autónomas

Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
El ímpetu exportador, fruto de las ganancias de competitividad de la economía española, y el intenso ajuste y corrección de desequilibrios ya realizados desde el inicio de la crisis sustentan este cambio. La mejora de la actividad económica y las reformas emprendidas impactarán positivamente en la creación de empleo a lo largo de 2014. Los indicadores prevén que el crecimiento se acelere en 2014 hasta alcanzar un 0,9%. El intenso esfuerzo realizado especialmente por las familias y las empresas, que han reducido claramente su endeudamiento, ha permitido esta recuperación. El CEC se reafirma en las conclusiones de su informe del pasado mes de abril, “España, un país de oportunidades”, y remarca que la recuperación debe afianzarse potenciando las fortalezas de la economía española. El 90% de las medianas empresas –por encima de 250 empleados- exporta, mientras que sólo lo hace el 2% de las pequeñas –por debajo de 10 trabajadores-. El efecto arrastre de las grandes multinacionales españolas será clave para ayudar a las PYMES a crecer fuera de España y dar el salto a mercados internacionales. España está a la vanguardia mundial en sectores claves que han de ser palanca para la recuperación, como las TIC, la automoción, la biotecnología, la industria agroalimentaria o el turismo. El CEC insta al sector público continuar con el pulso reformista con especial atención a la Administración, el sistema fiscal y la reforma educativa.



El dinamismo del sector exportador, la mejora cíclica mundial y las reformas realizadas desde el inicio de la crisis han hecho posible que la economía española haya alcanzado en el segundo trimestre de este año el punto de inflexión en el crecimiento económico que marca el inicio de una recuperación consistente. En línea con las conclusiones del informe presentado en abril, “España, un país de oportunidades”, el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) se reafirma en las buenas perspectivas económicas para nuestro país, e inicia una gira por 11 ciudades de todas las Comunidades Autónomas para difundir el documento “España, emprende y exporta”, en el que se recogen especialmente las fortalezas que sustentan la fiabilidad y solvencia de la economía española.

El primero de los actos ha tenido lugar hoy en Madrid, en la sede de la CEOE, con la intervención de su presidente, Juan Rosell, y del presidente del CEC y de Telefónica, César Alierta.

En la presentación, el CEC ha confirmado las conclusiones del informe anterior en el que ya se anunciaba que el segundo trimestre de 2013 marcaría el final de la recesión y supondría un claro punto de inflexión. En este sentido, los indicadores corroboran esta mejora con la previsión de un crecimiento positivo en el tercer trimestre de este año que se acelerará gradualmente durante el año 2014 hasta alcanzar un incremento cercano al 1%.

La diferencia con años anteriores, explica el informe, radica en la demanda interna, especialmente el consumo y la inversión en bienes de equipo, que mostrarán por primera vez desde el inicio de la crisis tasas de crecimiento positivas, lo que impactará en la creación de empleo durante la segunda mitad del año que viene. Tras recoger estas previsiones, el informe “España emprende y exporta” destaca que esta recuperación viene tras el intenso esfuerzo realizado por familias y empresas, que han reducido claramente su endeudamiento, y el propio sector público.

El CEC ha instado a que se refuercen aún más la credibilidad, la transparencia y la coordinación entre las Administraciones mediante el cumplimiento de las nuevas metas fiscales establecidas, pues también desde este punto de vista el grueso del esfuerzo ya se ha realizado, y las exigencias fiscales necesarias para ello se verán reducidas en 2013 y 2014.

Sentando las bases para la recuperación

En este entorno de crecimiento, el CEC ha resaltado dos aspectos positivos para esta recuperación que diferencian a España de la mayoría de los países desarrollados: el primero, una intensa agenda reformista, calificada como meritoria por diversos organismos, y en segundo lugar unos registros históricos en el comercio exterior que han permitido revertir sus cuentas externas hacia un claro superávit.

Sin embargo, este afianzamiento del sector exterior, que sí genera empleo, debe tener continuidad en la inversión empresarial, por lo que el papel de las empresas será determinante para dar sostenibilidad a la recuperación económica. España, señala el documento presentado por el CEC, cuenta con factores destacados para consolidar esta senda hacia la recuperación, que deben continuar afianzándose:
  • Un sector empresarial innovador, con destacadas escuelas de negocios y empresas punteras que invierten en I+D
  • Un alto porcentaje de ocupación entre la población formada y una producción científica destacada a nivel mundial.
  • Una productividad creciente con costes laborales a la baja
  • Unas infraestructuras a la vanguardia de Europa y
  • Una situación geoestratégica clave para acceder a mercados con gran potencial.

Otro aspecto a destacar ha sido el paso de un modelo basado en buena medida en el sector de la construcción, con escaso valor añadido, intensivo en mano de obra y poca internacionalización, a un modelo que continúa apoyándose en el sector turístico y pero también en otros sectores de gran valor añadido y personal muy cualificado, como la automoción, la biotecnología, la maquinaria-herramienta, las TIC, la industria aeroespacial y la industria agroalimentaria en todas sus vertientes. Estos sectores presentan un gran potencial y acaparan más de un tercio del PIB nacional, más del 40% de las exportaciones, y emplean a más de 2 millones de profesionales, además de ser industrias muy intensivas en innovación y dedicar a I+D el triple que el resto de sectores de la economía.

La gran empresa multinacional española, con experiencia y liderazgo en sectores claves mundiales, debe colaborar mediante el efecto arrastre a que la PYME española, especialmente de los ámbitos antes citados, donde el potencial de crecimiento es alto, dé el salto al mercado internacional. Y para ello es importante que estas empresas aumenten de tamaño, pues su envergadura se relaciona directamente con su propensión a exportar: mientras que 9 de cada 10 empresas de más de 250 empleados exporta, este porcentaje cae hasta el 2% en las pequeñas, de menos de 10 trabajadores.

Para completar las bases que afiancen la recuperación económica, el CEC resalta en sus conclusiones que es fundamental contar con un sector público reformista en todos los ámbitos necesarios y que las mejores perspectivas de crédito a PYMES realmente fructifiquen tras el intenso ajuste bancario realizado. El CEC considera clave finalizar la reforma de la Administración Pública para ganar en eficiencia, así como la del mercado interior, que facilite la actividad empresarial en todo el territorio nacional, pone especial foco en las reformas de los sistemas fiscal y educativo, poniendo éste último un especial empeño en la mejora de la educación secundaria, responsable en parte de la elevada tasa de desempleo juvenil.

En definitiva, el primer acto de presentación del informe “España emprende y exporta” se cerró con cuatro mensajes clave: hay que elevar el pulso exportador y aumentar la inversión productiva, y el sector público debe mantener el impulso reformista, pero las bases están sentadas para que la empresa española sea competitiva e innovadora, y la recesión ha quedado atrás gracias al esfuerzo de todos, especialmente de las familias y las empresas.

El Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), formado en febrero de 2011, está compuesto por 15 compañías y el Instituto de Empresa Familiar. Las compañías que componen el Consejo Empresarial dan empleo a más de 1,7 millones de trabajadores y representan una facturación equivalente al 35% del PIB español. El CEC se constituyó como un think tank que suma compromisos y esfuerzos para aportar propuestas que mejoren la competitividad, ayuden a la recuperación económica y fortalezcan la confianza internacional en España. Empresas del Consejo Empresarial para la Competitividad: Acciona, ACS, Banco Santander, BBVA, El Corte Inglés, Ferrovial, Grupo Planeta, Iberdrola, Inditex, La Caixa, Mango, MAPFRE, Mercadona, Repsol, Telefónica. Instituto de la Empresa Familiar Representado por: Grupo Barceló, Havas Media Group, Osborne.