El viernes 27 de diciembre de 2013 se publicó en el diario italiano La República una entrevista al Presidente de la Generalidad Artur Mas, que en sus respuestas admite que Cataluña quedaría fuera en caso de secesión, una posibilidad que había negado hasta ahora: “He considerado que en un momento inicial, entre el referéndum y la proclamación de la independencia, podríamos quedarnos fuera de Europa. No del euro, de la Unión. Sería una lástima, porque nosotros queremos seguir en la UE”, dijo. Como puede comprobarse, sigue enturbiando el panorama político.
El Presidente Mas conocía o debería conocer la postura de la Unión Europea ante toda clase de separatismo, desde que Escocia planteó a la Secretaría de la Unión Europea el camino a seguir para escindirse del Reino Unido, en el año 2003. Para que toda clase de políticos, secesionistas o no, conocieran la postura europea ante el tema de la secesión, escribí en la Revista Diplomacia Siglo XXI, en el Nº73 de diciembre de 2012, el artículo: “Postura de la Unión Europea sobre las regiones independentistas europeas”.
Como por experiencia conocemos que en política una frase o un concepto, para que sean conocidos y tenidos en cuenta por los políticos y el público, es preciso repetir, repetir y repetir, una y mil veces, publiqué en el periódico La Razón (21 de septiembre de 2013, pág. 30) el artículo “LAS FALACIAS DE MAS”, del cual repito estas palabras:
“Existe un principio geopolítico actual que deben conocer todos los ciudadanos europeos que en estos momentos sienten la tendencia secesionista del Estado Europeo al que pertenecen. Considera que para vivir mejor en todas las partes del Planeta Tierra se estime más fácil lograrlo siguiendo las normas del mundo global. Que son los Estados grandes, unidos política y económicamente, los que logran con mayor frecuencia que los ciudadanos puedan vivir y convivir en un estado de libertad, bienestar, seguridad y justicia. La tendencia en política internacional la señalan los grandes Estados con mayor peso específico, que yo denomino Estados-Continente.
Escocia (5.116.900 habitantes) demostró su deseo de separarse del Reino Unido cuando Giscard d’Estaing y sus miembros de la Comisión para redactar el Proyecto de Constitución Europea habían concluido su trabajo en 2003. Los independentistas de Escocia, que históricamente habían sido una Nación independiente del Reino Unido, preguntaron a la Comisión Europea cuál era el camino a seguir para ingresar en la Unión Europea, después de haberse escindido del Reino Unido.
La respuesta de la Unión Europea fue rápida y categórica: “No, ustedes no podrán ingresar en la Unión Europea. Pues ustedes no se habrán escindido del Reino Unido, sino de Europa. Y Europa está en periodo de ampliación. Eran 15 países y hoy son 28. La Unión Europea continúa con el mismo criterio en relación a la escisión de los países miembros. Ninguno de los nuevos Estados podrán ingresar”. Esta realidad deberían conocerla y tenerla presente todos los independentistas en Europa: Cataluña y País Vasco incluidos”.
Todos los partidos políticos catalanes secesionistas han obviado mencionar esa postura real de la Unión Europea y las palabras del actual presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso: “Cataluña quedaría absolutamente fuera de la Unión Europea si se independizara”. Han preferido utilizar todo tipo de expresiones contrarias a lo que se sabe, se cree o se piensa. Pero la verdad política acaba siendo conocida por la ciudadanía y vota en consecuencia con el que ha pretendido engañarle.
Artur Mas ha dicho también en la entrevista al diario La República el pasado viernes 27: “Por el peso de la economía catalana, Europa terminaría aceptando Cataluña. La discusión es clave para las posibilidades de prosperar del independentismo porque el ‘si’ pierde muchas opciones de ganar si supone la exclusión de Europa, según la mayoría de los sondeos.”
Reconoció que es difícil que el referéndum se celebre. Que la patronal catalana está en contra y aboga por una solución dialogada. Como buen “contumaz” continuó afirmando: “Iremos a elecciones anticipadas”, (explicó Mas a Maiol Rober, ABC 18-12-2013), que añadió que se presentará a esos comicios. “Creo que por poco tiempo, después del proceso, tendré que seguir (al frente)”. El presidente catalán siempre ha ligado su suerte al desarrollo del proceso soberanista: “Creo que dejaré pronto la política. Como máximo estaré otro mandato más”. No son pocos los comentaristas políticos que consideran, desde las primeras declaraciones de Artur Mas de dejar el poder, que cuanto antes suceda, por voluntad propia o como consecuencia de los acontecimientos políticos, será menos pernicioso para los ciudadanos catalanes y españoles.
El lunes 30 de diciembre han tenido lugar dos hechos importantes relacionados con el tema: la publicación del “Manual de uso por la convivencia democrática” por el Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo para desactivar el proceso soberanista, enviado a las 118 Embajadas bilaterales, 10 multilaterales y más de 90 consulados que España tiene en el mundo. El objetivo del documento es que los diplomáticos dispongan de una sólida batería argumental cuando deban abordar el reto soberanista catalán en entrevistas, declaraciones públicas o seminarios.
Quiero destacar los párrafos dedicados al Derecho Internacional y a la permanencia en la UE:
Derecho Internacional: “El principio de integridad territorial del Estado constituye un elemento básico del Derecho Internacional. El derecho de autodeterminación de los pueblos solo está permitido cuando se den unos supuestos muy precisos: antiguas colonias, pueblos oprimidos y violaciones masivas y flagrantes de los derechos humanos. Ante estas prescripciones, los separatistas intentan presentar a España como un país colonial y totalitario, que solo por la fuerza mantiene prisioneros a algunos de sus ciudadanos. Solo si se persuade a la sociedad internacional de que esa es la verdadera realidad de España podrá, a su juicio, lograrse la autodeterminación conforme a derecho”.
Fuera de la UE: “Una Cataluña independiente quedaría ipso facto fuera de la Unión Europea. Sería, a todos los efectos, un nuevo Estado que habría de someterse al procedimiento de adhesión. Su ingreso debería ser aprobado por unanimidad; es decir, cualquiera de los actuales 28 Estados miembros tendría derecho de veto. A la luz de los precedentes, las negociaciones podrían llevar años. Mientras tanto, los ciudadanos del nuevo Estado, sus nacionales, no gozarían, salvo casos de doble nacionalidad, de la nacionalidad de ningún Estado de la Unión y por ende tampoco del estatuto de ciudadanía europea”.
Artur Mas en su tradicional alocución de Fin de Año, y sin conocer el documento anterior por haber grabado el suyo el pasado viernes, ha intentado evitar que el pesimismo reine en sus filas y se produzca una ruptura en la sociedad catalana entre independentistas y no independentistas. “Todas las posiciones deben ser defendidas con respeto y con buena convivencia. En lo que de mí dependa, así será”.
¿Ante esta actitud de continuo enturbiamiento político, no sería adecuado que el Gobierno diera a conocer a todos los catalanes, separatistas o no, la postura inequívoca de rechazo de la Unión Europea a la secesión con una reiteración diaria, de boca a boca, y que ese esfuerzo lo realizaran los dirigentes y miembros de los Partidos Políticos no secesionistas, para tener la seguridad y la certeza de que la secesión no es el camino adecuado para conseguir mayor felicidad del pueblo catalán y del español?
- Fernando De Salas López es Académico Correspondiente de la Real Academia de Doctores de España (RADE) y periodista