22 AÑOS DESPUÉS DEL 4-F
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Durante la conmemoración del 22 aniversario de la rebelión cívico-militar que encabezó Hugo Chávez Frías, el embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante España, Mario Isea Bohórquez, destacó el rol que juega hoy Venezuela en la región como motor de integración y paz. En el coloquio “Venezuela, 22 años después del 4F”, realizado este miércoles en el auditorio del Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en Madrid, el diplomático venezolano señaló que “nuestra política internacional nos obliga a trabajar por la paz. Venezuela es un territorio de paz, promueve la integración latinoamericana y caribeña, así como la cooperación con todos los pueblos del mundo”.
Explicó que “en Venezuela, 22 años después (de la rebelión militar), nosotros seguimos comprometidos con la lucha por un mundo pluripolar, multicéntrico, donde las decisiones no se tomen en un solo lugar; ese es el legado de Chávez: un modelo de inclusión, una democracia participativa y protagónica”. Tras la disertación hecha por el jefe de la misión diplomática venezolana, el académico español Raúl Morodo, ex embajador de España en Venezuela y Portugal, analizó la influencia del pensamiento del Libertador Simón Bolívar en los ideales que defendían los militares de la rebelión del 4F y que, posteriormente, se han visto reflejados en el proceso político bolivariano.
“Esas constantes son: uno, el concepto de independencia, este es un dato inequívoco en Bolívar, en donde la independencia va unida a la idea de libertad y de República. En segundo lugar, destaca el concepto de igualdad, que le deviene de Rousseau. Y, en último lugar, la integración latinoamericana. Este mismo esquema, obtenido mediante la lectura por estos jóvenes militares de izquierda, progresistas, serán los elementos que irán desarrollando el proceso político al que dan inicio. Un proceso al que primero dan una salida militar y, más tarde, tras una rectificación, aceptan los procedimientos democráticos electorales”, explicó.
"El chavismo representa la reactualización de un pensamiento romántico e ilustrado para constituir y refundar un nuevo país", concluyó Morodo. El pódium fue compartido también por el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Valencia, Fernando Flores Jiménez, quien hizo especial énfasis en los logros políticos y sociales que ha alcanzado Venezuela a lo largo del proceso iniciado por Chávez el 4 de febrero de 1992, recordado hoy como día de la dignidad, tanto en el desarrollo de su política interna como internacional.
Al respecto, Flores destacó que, de estos cambios, “una de los más llamativos es el de la política internacional, soberana y en mi opinión modélica de Venezuela. Podrás estar de acuerdo o no estar de acuerdo, pero es una política soberana, es una política independiente, es una política que ha creado escuela”, sentenció.
Flores rescató también la legitimidad que el amplio apoyo popular ha dado a la revolución bolivariana. “En la elección de Chávez (en 1998) y en todo el proceso constituyente, el pueblo compareció, y de ahí, a mi modo de ver, la legitimidad que desde entonces arrastra la Constitución y el proceso político venezolano”, dijo. El cierre del coloquio estuvo a cargo del embajador de Ecuador, Miguel Calahorrano, cuya exposición se centró en los antecedentes revolucionarios latinoamericanos y la crisis por la que los proyectos de izquierda atravesaron en la década de los 80.
En este sentido, Calahorrano aseguró que la salida a la escena política internacional de Hugo Chávez, significó la revitalización de los procesos políticos latinoamericanos. “Paz, transparencia, cuidado del medio ambiente, participación social, lucha por la equidad, resultan ser los nuevos paradigmas de estas revoluciones que plantea el comandante Chávez (…) El comandante Chávez nos da un hálito de valentía a todos los revolucionarios y nos dice es posible hacer cambios revolucionarios, que es posible juntar al pueblo y luchar por el pueblo”, apuntó.
El diplomático se refirió también a la importancia de los procesos políticos revolucionarios que se llevan a cabo en distintos países de América Latina y en los retos que supone la lucha contra la pobreza y la exclusión en la región.
La actividad contó con la presencia de los embajadores latinoamericanos Eugenio Martínez Enríquez, de Cuba; Verónica Rojas Berríos, de Nicaragua; María del Carmen Almendras, de Bolivia; además, asistieron también personalidades del mundo académico, periodistas y representantes de los colectivos de solidaridad españoles.