Análisis y Opinión

46 cumpleaños de Su Alteza el Príncipe Don Felipe

CON LOS PARACAIDISTAS QUE CELEBRARON LOS 60 DE SU FORMACIÓN

Por Fernando De Salas López (Académico Correspondiente de la Real Academia de Doctores de España (RADE)

Anabela Carrión (Viajar) | Martes 21 de octubre de 2014
La carrera del militar profesional se caracteriza, entre otras cuestiones sujetas a las Ordenanzas, por los variados destinos en Unidades y organismos de mando, por los que temporalmente ha de pasar con esa característica de todas las carreras del Estado: ejercer un mando y a la vez como subordinado. Mandar y obedecer son dos conceptos que configuran la personalidad del militar. Cuando has tenido la suerte de haber llegado a ser nonagenario, toda tu vida la contemplas con una especial perspectiva: que ha pasado con demasiada rapidez y que la memoria, te flaquea en mayor o menor grado, pero encuentra apoyo y precisión en la Hoja de Servicios, en la que constan los datos de tu curriculum.



Al leer en los periódicos del 31 de enero 2014 la noticia de que Su Alteza Real el Príncipe Felipe iba a celebrar su 46 años vestido de uniforme y con el grado actual de Teniente Coronel, acompañado de los Paracaidistas, cuya unidad, la Brigada paracaidista (BRIPAC) cumplía 60 años de existencia, sentí un rejuvenecedor escalofrío al recordar fue una oportunidad el encontrarme, en 1953, como Comandante de Infantería, diplomado de Estado Mayor, destinado en el Estado Mayor Central del Ejército de Tierra (JEMAC), en su Tercera Sección de “Operaciones”. Allí tuve la idea de proponer al JEMAC la creación de la Bandera Paracaidista del Ejército, a imagen y semejanza de las que tenían los principales ejércitos del mundo.

La “cuenta” o propuesta sólidamente argumentada, hizo su gradual recorrido: fue aprobada y se creó en octubre de 1953 la I Bandera Paracaidista del Ejército de Tierra, cuya interesante y heroica historia comenzó en la ciudad de Alcalá de Henares. Recibió el nombre “de Roger de Flor”. También propuse el nombre del Comandante que fuera su creador y organizador, el Comandante de Infantería Tomás Pallás Sierra, de la primera Promoción de Transformación de Infantería, que había obtenido una de las primeras Medallas Militares individuales que se concedieron en la Guerra Civil, en la que participó desde el principio (1936–1939). Después estuvo de capitán en La Legión. Él supo darle el especial “espíritu del paracaidista” que ha llegado hasta nuestros días.

Mientras crecían las intervenciones internacionales de la primera Bandera, lo hacían también sus efectivos, y así con tres Banderas en el día de hoy, se ha convertido en la Brigada Paracaidista “Almogávares” VI (BRIPAC), desde 1965. Ha llegado a tener en sus filas 3.000 “Caballeros legionarios paracaidistas”.

Ha participado en las siguientes acciones: Operaciones de Ayuda Humanitaria: 1991 – Provide Confort (Iraq); 2000 – Mozambique; 2005-06 – Pakistán. Operaciones de Mantenimiento de la Paz: 1992-94 – Op. Alfa-Bravo, Bosnia; 1996 – IFOR, Bosnia. 1999 – SFOR, Bosnia; 2000 – KFOR, Kosovo; 2001-02 – KFOR, Kosovo; 2003 – SFOR, Bosnia; 2004 – ASPFOR IX (Afganistán); 2006 – ASPFOR XIV (Afganistán); 2007 – LH-II (Líbano); 2007 – OMLT-III (Afganistán); 2007 – ASPFOR XVII (Afganistán); 2008 – ASPFOR XX (Afganistán); 2010 – L-H XI (Líbano); 2010 – OMLT-VII, Afganistán; 2010 – ASPFOR-XXVI (Afganistán); 2010 – POMLT, Afganistán; 2012 – OMLT CG IV; 2012 – POMLT; 2012 – ASPFOR XXXI; 2013 – Cía. Prot. EUTM Mali; 2013 – Equipo APOFU EUTM Mali. Operaciones de combate: 1957-58 – Ifni-Sahara; 1961 – Sahara; 1974-75 –Acciones en el Sahara (Marcha Verde).

Este esfuerzo bélico le costó fallecidos: En acción de guerra: 47, incluidos 6 fallecidos en Líbano 2007 y 3 en Afganistán en 2006 (1) y 2007 (2); En accidente paracaidista: 72; En Acto de servicio: 66. Su preparación le permite realizar operaciones tan variadas como: Desembarcos paracaidistas, Operaciones aerotransportadas, Operaciones helitransportada., Operaciones de evacuación de no combatientes (NEO), Operaciones de mantenimiento de Paz y ayuda Humanitaria, Operaciones de combate de infantería.

Su personal tiene un alto grado de motivación, conscientes de pertenecer a una unidad siempre disponible para ser empleada en los puestos de mayor riesgo y fatiga. Pertenecen a las siguientes nacionalidades: Argentina 4; Colombia 89; Ecuador 90; Guinea Ecuatorial 1; Panamá 1; Uruguay 1; Bolivia 8; Chile 4; Méjico 1; Perú 8; República Dominicana 2; Venezuela 1; Total 210. Las mujeres son el 7% de los efectivos.

El Príncipe Felipe, buen conocedor del historial de la Brigada, pasó un día feliz entre los “paracas”. Tras recibir honores de ordenanza y pasar revista a las tropas, visitó las instalaciones y conoció el material del Centro de Instrucción de Combate en Terreno Urbano. También presenció un ejercicio de combate en población con los nuevos medios, y el equipamiento para un ejercicio de instrucción de descenso y torre. Después de comprobar los plegados y cargas de material para el lanzamiento, asistió al salto paracaidista de la “Compañía de reconocimiento Avanzado” desde el helicóptero Chinook.

Durante la visita, Don Felipe estuvo acompañado del Jefe del Estado Mayor del Ejército, general de ejército Jaime Domínguez Buj, el general jefe de la Brigada Juan Cifuentes Álvarez, y el segundo jefe, Coronel Alejandro Escámez Fernández, y otras autoridades, como los alcaldes de Paracuellos y de Alcalá de Henares. El Príncipe terminó la visita satisfecho y convencido que la Brigada de Infantería Ligera paracaidista “Almogávares” VI (BRIPAC), está perfectamente capacitada para ser proyectada o servir de marco para la constitución de agrupamientos tácticos y felicitó a todos sus componentes.

Llegó con la barba afeitada que había tenido en sus últimos tiempos. Cambió de imagen desde el 1 de febrero de 2014. En el momento actual, Don Felipe se ha convertido en “el símbolo de la esperanza para millones de españoles”, como dice la periodista Almudena Martínez-Fornés (ABC. 30–01–2014), que también señala: “Siempre dispuesto a acudir a donde se le pida, a asumir riesgos si cree que merecen la pena –como hizo en Buenos Aires cuando defendió la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos–, el Príncipe tiene grabado en el ADN su futuro oficio de Rey. Mientras llega ese día, Don Felipe desempeña sus responsabilidades «con ilusión, orgullo y plena confianza en nuestro futuro» porque está convencido, afirma, de que «España es una gran Nación que vale la pena vivir, que vale la pena querer y por la que merece la pena luchar».”

Es una satisfacción, como español, sentir que se ha celebrado un doble cumpleaños: el de una unidad de las Fuerzas Armadas y del Príncipe Heredero, que muestra la madurez y experiencia que el cargo requiere. Es una plena demostración de la capacidad de ambos para trabajar en el futuro de España.
  • Fernando De Salas López es Académico Correspondiente de la Real Academia de Doctores de España (RADE) y periodista