Economía

La encrucijada de Ucrania y los efectos sobre el USDUAH y EURUAH

Los alborotos y desgobierno general que está viviendo Ucrania en las últimas semanas han llevado a los mercados a reconsiderar la posibilidad de ampliación del euro en cotas razonables de su propio entorno. Polonia también ha pospuesto su integración en la moneda única europea.

NO SE CONTEMPLAN POSIBILIDADES DE ESTABILIZACIÓN INMEDIATA

Por John J. Hardy, Estratega de Divisas de Saxo Bank

Martes 21 de octubre de 2014
La grivna ucraniana, o UAH, está bajo mucha presión ante las turbulencias en Ucrania, con una caída de más del 10 % durante los últimos días frente al dólar estadounidense y al euro, marcando la confrontación final y la salida del ahora ex presidente de Ucrania, Yanukovych. Aún antes de que estallaran las confrontaciones recientes con los líderes ucranianos, la grivna (UAH) de hecho estaba descendiendo de forma moderada en relación al alarmante telón de fondo fundamental para Ucrania: un gran déficit en la cuenta corriente que finalizó el 2013 peor que el 8% del PIB, y el rápido descenso de las reservas del banco central que solo eran alrededor del 10% del PIB en 18.000 millones de dólares a finales de enero, y cayeron alrededor de 2.500 millones solo en enero y posiblemente desciendan de forma aún más pronunciada en febrero.


Ahora, el banco central tuvo que cortar su defensa de la UAH para preservar las últimas reservas y el mundo observa y se pregunta si el país caerá en default por la deuda. Después de todo, este año Ucrania deberá reembolsar 13.000 millones de dólares. La incertidumbre se intensificó dado que Yanukovych se consideró el lacayo del plan ruso para mantener a Ucrania dentro de su zona de influencia. Después de todo, abandonar en el último momento un acuerdo de asociación en la Unión Europea y unirse a la Unión Aduanera en noviembre del año pasado precipitó la confrontación popular con este gobierno. En diciembre, Rusia había ofrecido alrededor de 15.000 millones en ayuda financiera, pero la apresurada salida de Yanukovych oscurece cualquier intento ruso de ayudar más al país, ya que ahora su influencia está seriamente comprometida.

Mientras tanto, Estados Unidos y la Unión Europea han ofrecido su ayuda, pero ¿cómo de pueden extender esta ayuda? y, ¿cómo el nuevo líder interino puede aceptarla sin provocar una respuesta hostil por parte de Rusia? Mientras la nación parece que se está moviendo rápidamente para establecer un gobierno interino llamando a elecciones a finales de mayo, las turbulencias recientes han traído más daños económicos al país y todavía existe un gran riesgo de algún tipo de confrontación con Rusia si se busca ayuda directa de Occidente en lugar de buscarla en Oriente, como parece más probable. Mientras Ucrania podría quedar fuera de los mercados de deuda interna por un tiempo si no cae en default, yo esperaría que prosigan y cayeran en default por alguna o todas de las deudas impagadas, ya que esta sería la manera más rápida para que el país se restructure y avance. Podría doler en el corto plazo, pero si la nación se estabiliza rápido en términos políticos, podría atraer grandes flujos de inversión, ya que los activos ucranianos parecerán baratos después de una devaloración y las exportaciones recibirían estímulo de los costes internos más baratos y el actual déficit de la cuenta corriente rápidamente se transformaría en superávit.

Desafortunamente, las posibilidades de una estabilización política inmediata no se ven bien. A pesar de que Yanukovych logró inspirar el mismo grado desagrado casi universal entre los ucranianos occidentales más nacionalistas y los ucranianos que se inclinan hacia Rusia en el sur y este del país, debido al abuso de sus funciones y la corrupción generalizada, aún hay una importante línea divisoria que a grandes rasgos divide al país en dos. Es difícil imaginar ahora que Ucrania se mueva a un nuevo gobierno que se incline por Europa, que renueve sus esfuerzos para una integración económica o a una política más cercana a Europa Occidental, sin una importante protesta por parte de Rusia. Por lo tanto, la UAH posiblemente sufra más daños mientras el mercado observa y espera algo que solucione la situación en los próximos meses -¿nos dirigimos a un nuevo divorcio de terciopelo que vea la creación pacífica de dos países nuevos o algo mucho peor, una confrontación hostil que tiente a los jugadores del poder más importantes de ambos lados, mientras sus intereses juegan a través de los clientes en un campo de batalla ucraniano político e incluso militar? Esperemos que suceda lo primero. En cualquier caso, es difícil imaginar que Ucrania, de la forma en la que está hoy en el mapa, sea un país viable en el largo plazo.