Francisco Meana
CONCIENCIA ECONÓMICA
Por Francisco Meana
Francisco Meana | Martes 21 de octubre de 2014
Se cumple 40 años de aquel 25 de Abril de 1974 a la luz de unas prospectivas complejas y difíciles de una Portugal que buscaba la salida de un régimen llamado Estado Novo a un modelo llamado socialismo real. El sistema político de Portugal estaba vinculado a las potencias aliadas frente a unas Fuerzas Armadas Portuguesa dividida ente la influencia de la Era Breznev y Fidel Castro, cuyo motor móvil era Partido Comunista de Portugal, Movimientos de Liberación Africanistas y los Sectores Geoestratégico de la NATO.
Para el socialismo marxista, el Estado burgués debía ser sustituido por una revolución obrera, y acabar con la sociedad dominante que fue el Régimen de Salaz. El problema era que el Movimiento de las Fuerzas Armadas no podía a la vez nacionalizar la banca, expropiar los latifundios y establecer un sistema colectivista a la vez porque las Fuerzas Armadas Portugal seria el baluarte de la Dictadura Proletariado, quitando el papel al Partido Comunista de Portugal y al Socialismo que no estaba dispuesto a construir un modelo de los Soviet.
Las fuerzas de la Derecha, Centro y Monárquicos necesitaban unas respuestas de la cúpula de los Generales, especialmente de Spínola y Mario Eanes capaz de frenar a soldados, suboficiales y capitanes procedentes de África Colonial.Con todo, él mapa político de la península ibérica y de Europa hubiera quedado divido en otro telón de acero en una Portugal que hubiera salido de la NATO para entrar en el Pacto de Varsovia y el COMECON.
Nuestro gran hermano Portugal y su pueblo tuvo la habilidad de buscar una salida constitucional avanzada; el Movimiento de las Fuerzas Armadas desapareciera como control del poder ejecutivo, legislativo y judicial de la gran nación lusitana y que las alternativas políticas e ideológicas fueran una realidad en una democracia lejanas a tensiones o extremismos antisistema.
No me corresponde analizar asuntos internos de Portugal por qué corresponde a su ley de leyes. La revolución de los claveles fue “solo de Portugal” y de aquellos dirigentes de aquella época. “No exportable ni transferible de una Fuerzas Armadas Portuguesa” que protagonizaron un Golpe para acabar con Salazar y Caetano y un Consejo de la Revolución de carácter militar que controlaba la constitución incipiente de los Lusitanos. Para el mundo internacional de la época, fue una epopeya de la recuperación de las libertades y para otros era un paso para que la izquierda revolucionara estableciera un régimen colectivista, popular. Mario Eanes, Otelo Saravia Carballo, Spínola, Mario Suares, Álvaro Cuhnal, fueron los artífices del 25 de Abril de 1974. Visiones encontradas y difícil de conciliar entre Socialdemócratas, Revolución Marxistas, OTAN y Movimientos de Liberación Cubano. Las salidas eran muy difíciles sin el beneplácito del Movimiento de las Fuerzas Armadas del 1974 a 1975.
España vivía el final de un Régimen Político y creo que jamás intento entrar en el sistema político de aquel Portugal del 25 de Abril 1974. Si Portugal quería, el camino del Socialismo del Este, Europeo o Popular seria responsable de los políticos portugueses nada más. Si Portugal hubiera optado por el Comunismo la península ibérica se hubiera visto como las dos Alemania; a la merced de una guerra fría de los intereses de Europa, Estados Unidos y de la URSS.
Hoy Portugal y España viven otras épocas de ilusiones de esperanzas y acuerdos institucionales.La historia de Portugal y España pertenece al mundo de las ideas y valores de dos pueblos que abrieron África y América a la humanidad. Estuvieron juntos y revolucionaron el mundo moderno del Siglo XV y XVI en las artes de la navegación y la civilizaciones nuevas. ¡No fue una revolución!