ESTUDIO SOBRE LA CONTRIBUCIÓN FISCAL DEL SEGURO
● Las entidades soportaron impuestos por 3.158 millones de euros, contribuyendo notablemente al sostenimiento del sistema social, recaudando la industria otros 4.046 millones de euros
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
El actual entorno económico y social adverso ha puesto en el centro del debate público cuál es la aportación que realizan los grandes grupos empresariales y los principales sectores de actividad a las arcas públicas. En este contexto, UNESPA ha encargado a la consultora PwC una medición de la contribución tributaria en España de la industria aseguradora. El resultado de esta investigación es el Estudio sobre la contribución fiscal del seguro, cuyas conclusiones aparecen en la Memoria Social del Seguro 2013, presentada hoy en Madrid. El trabajo recoge por un lado los impuestos soportados por el sector asegurador, entendiendo como tales los tributos que se aplican a una empresa, que afectan a sus resultados y que constituyen su aportación directa a la recaudación fiscal. Entre estos se encuentran el impuesto de sociedades, el IVA no deducido y la Seguridad Social a cargo de la compañía, entre otros.
Por otra parte figuran los impuestos recaudados, que son aquellos retenidos o repercutidos a terceros, principalmente empleados o clientes. Entre estos últimos se encuentran el impuesto sobre primas del seguro, las retenciones sobre rendimientos del trabajo y las retenciones aplicadas en los pagos de seguros de ahorro. En 2013, las compañías aseguradoras desembolsaron 3.158 millones en impuestos soportados y otros 4.046 millones por tributos recaudados. Dicho en otros términos, el sector asegurador ingresa 6.000 euros cada minuto a la Hacienda Pública.
El principal tributo que soportan las entidades aseguradoras es el impuesto de sociedades, que grava sus beneficios. Los pagos por este impuesto ascendieron a 1.508 millones, incluyendo las retenciones soportadas. Este concepto representa el 48% de los impuestos soportados por el sector. Pero además, es el 6,8% de lo que ingresa el Estado a través de este tributo aplicado a todas las empresas del país.
El segundo epígrafe de mayor importancia es el IVA soportado y no deducido, que roza los 1.020 millones de euros. Aunque este tributo funciona en forma de cascada y, habitualmente, el contribuyente se deduce los IVA que ha soportado previamente, la norma fija que el seguro no puede repercutir este gravamen y, por tanto, no se lo puede deducir a continuación. Detrás de este impuesto se encuentra la larga lista de pagos que realizan cada día las aseguradoras a proveedores (médicos, talleres de coches, albañiles, fontaneros, abogados, peritos, funerarias…).
Los impuestos recaudados por las compañías de seguros sumaron 4.046 millones de euros en 2013. Aquí, la partida de más peso corresponde al impuesto sobre las primas de seguros y a los recargos que se destinan a financiar al Consorcio de Compensación de Seguros. Este epígrafe asciende a 2.052 millones.
Otros apartados de importancia son aquellos ligados al empleo directo o indirecto que genera el sector. Ahí están las retenciones sobre rendimientos del trabajo (501 millones) y la Seguridad Social pagada por el empleado (87 millones). Los desembolsos ligados a esquemas de previsión social a favor de los trabajadores representan otros 521 millones, ya se trate de empleados presentes o pasados de cualquier empresa de España que cuente con este tipo de beneficio social.
Para comprender la importancia de la actividad del seguro como contribuyente baste destacar que los impuestos pagados suponen casi 4 de cada 10 euros que las entidades obtienen como beneficios. Para calcular esta ratio se ha considerado, además del impuesto de sociedades, el IVA que no se puede repercutir a los clientes. Como agente colaborador de la Hacienda Pública, merece la pena enfatizar que los impuestos recaudados representan casi el 13% de la facturación por primas. En concreto, de cada 100 euros que ingresa el sector por la venta de pólizas, 5,66 euros van a las arcas públicas en concepto de impuestos soportados y los 7,25 euros restantes como impuestos intermediados o recaudados.