Análisis y Opinión

La debacle electoral del 25-M

Luis Sánchez e Movellán

LA DUDA INCORRECTA

Por Luis Sánchez de Movellán

Luis Sánchez de Movellán | Martes 21 de octubre de 2014
Los resultados electorales que se han producido son un reflejo fiel de la situación que se está generando en España desde hace siete años: una crisis económica que se prolonga en el tiempo más allá de lo razonable, que ha generado seis millones de parados, que ha colocado al 25% de la población en el umbral de la pobreza o por debajo de él, que ha forzado a la emigración económica a decenas de miles de jóvenes, que ha aumentado la presión fiscal sobre las rentas procedentes del trabajo para pagar una deuda de la que no tenemos la culpa los españolitos de a pié; una crisis de este tipo ha desembocado en una crisis social que al mantenerse extraordinariamente en el tiempo ha derivado en una catastrófica crisis política en la que está incluida toda la superestructura estatal: partidos convencionales, forma de Estado, aparato judicial, organización territorial (autonomías), etc.



Pero de todos los síntomas de la crisis política hay uno particularmente relevante: el final del bipartidismo alternante en el poder. Los arcanos de la política española de los próximos años residirán en saber cómo se va a comportar un régimen “pasteleado” para el bipartidismo imperfecto, cuando las dos columnas en las que se sostiene, el centrorreformismo y el izquierdismo oportunista, aparecen más que dañados y la “banda de los cuatro”, el PP, el PSOE, CiU y el PNV, ya no es la protagonista de la vida política.

El PP parece que no ha entendido la advertencia de los electores. El “marianismo” cree, sinceramente, que solamente ha perdido algunos votos (casi nada, solamente 2.600.000) pero que ha ganado las elecciones simplemente por el hecho de que ha obtenido más votos que su inmediato rival socialista (¡no son más simples porque no entrenan!) Rajoy sigue tan pancho, sin considerar necesario remodelar el Gabinete ni rectificar algunas de las políticas equivocadas que más han irritado al electorado. El PP no ha entendido, en absoluto, que así no se puede seguir gobernando, de espaldas a la población y vaciando la cartera de los españoles para entregar el efectivo a los buitres carroñeros del Banco Central Europeo y del Bundesbank. No se puede seguir gobernando ignorando que la corrupción desenfrenada, la galopante crisis económica, el incesante paro y la inmigración masiva siguen siendo, junto a la cercenación del Estado del Bienestar y de los derechos sociales, los problemas más importantes de nuestra patria.

Y el PSOE, parece que tampoco se ha enterado que ya no es una fuerza hegemónica de la izquierda y que su crisis es todavía más grave que la del PP. A fin de cuentas, a la derecha de los populares siguen sin aparecer fuerzas políticas de fuste, mientras que a la izquierda del PSOE han aparecido partidos claramente bolcheviques y frentepopulistas .A la vista de la imposibilidad de edificar una gran coalición de salvación nacional con el PP ,la única posibilidad que tiene el PSOE para volver al gobierno es construir una alianza con la izquierda radical y bolivariana. Y esa posibilidad le resta a una buena parte de su electorado más moderado o socialdemócrata.

A partir de ahora se ha acabado el reinado de las mayorías absolutas y el escenario nacional de los dos grandes partidos habrá de ser necesariamente pactista con otras fuerzas emergentes. Y el panorama político se complicará extraordinariamente generando una inestabilidad crónica que, a partir de este momento, va a ser la imagen de marca del régimen partitocrático nacido en la España de 1978 hasta su patético desplome y disolución final.
  • Luis Sánchez de Movellán es Doctor en Derecho y Director de la Vniversitas CEU Senioribvs