Economía

¿Cómo afecta la bajada de tipos de interés al ahorrador?

Cuando Felipe VI llegue al trono, el euro valdrá menos que cuando estaba su padre Juan Carlos I y los precios para nuestras exportaciones serán más baratos.

EL BCE BAJA LOS TIPOS AL 0,15%:::>>> LA UE EN DEFLACIÓN

Los precios se desploman en el entorno UE y se quiere dinamizar la competitividad de las empresas europeas para que incrementen sus exportaciones hacia otros mercados foráneos

Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
La medida se veía venir. Nadie niega ya que estamos en un circuito muy peligroso de deflación, llevado seguramente del abaratamiento de los salarios y las restricciones al consumo. Las perspectivas para los consumidores europeos, no solo españoles, continúan siendo negativas y los precios se desploman. El ahorro asciende, pero es porque la economía no se desarrolla por la vía del crecimiento propiciado por el crédito financiero, que ni es solicitado, ni es concedido. El BCE ha apostado además porque los bancos europeos paguen una especie de tasa del 0,10% por mantener depósitos y así intentar primar la concesión de crédito a empresas y particulares. Ofrecemos a continuación un comentario elaborado por EFPA España (Asociación Europea de Asesores Financieros) en el que se analiza cómo puede afectar la bajada de tipos de interés del BCE al ahorrador particular y cuáles son las alternativas de inversión más interesantes en el escenario actual.




La nueva bajada de tipos por parte del BCE, que los sitúa en su nivel más bajo de la historia (0,15%), y el descenso en la rentabilidad que han sufrido los depósitos en los últimos meses, son un cóctel explosivo que también afecta al bolsillo de los ahorradores particulares. En el lado positivo, los que tengan una hipoteca referenciada al Euribor pueden verse beneficiados por una reducción en las cuotas. La bajada de tipos tiene como principal objetivo abaratar el crédito para que los ciudadanos y empresas se financien más barato e incluso puede permitir una ventaja competitiva para las empresas españolas con negocio en el exterior, ante una más que probable devaluación del euro con respecto al dólar.

Pero los tipos bajos también condicionan la rentabilidad de casi todas nuestras inversiones.

La política del BCE está restando atractivo a los activos más conservadores, como es el caso de los depósitos. Y en este escenario, las opciones para obtener una suculenta rentabilidad pasan por asumir algunos riesgos. La primera regla que debemos tener en cuenta es que no existe el producto perfecto. La segunda, que siempre hay que atender al perfil inversor de cada uno. Y la tercera y fundamental: no debemos invertir en aquello que no entendamos.

¿Qué alternativas son las más interesantes para los particulares?

Los fondos de inversión se presentan como una gran alternativa a las rentabilidades más conservadoras. En el escenario actual, este producto se sitúa una vía accesible para todo tipo de bolsillos, gracias a su amplia oferta, a que cuentan con una elevada liquidez y a que ofrecen una amplia diversificación en los activos invertidos, lo que permite ajustar el riesgo a lo deseado por el inversor. A esto se suma sus ventajas fiscales, que permiten diferir el pago de impuestos mientras el ahorrador esté invertido en estos productos (aunque se traspase de un fondo a otro).

La renta variable es otra opción a explorar. Sin olvidar que no es un activo al alcance de cualquier perfil y que comporta un riesgo importante, aunque las perspectivas en Bolsa para los próximos meses son muy halagüeñas.

Para inversores más avezados, y con mayor nivel de inversión, queda el mercado de renta fija, con tipos atractivos pero más arriesgados: riesgo de liquidez (en caso de impago de la deuda) y riesgo de interés (menor, dado que se esperan tipos a la baja y por tanto precios al alza).