¿Cómo deben afrontar las empresas los riesgos operativos? ¿Cómo afecta la regulación bancaria a la financiación de las empresas? Estas son algunas cuestiones que se abordaron en la Jornada Enterprise Risk Management que celebró el IEB junto con Axesor y Ferrovial. La gestión integral del riesgo debe involucrar a toda la organización en la detección y valoración de los potenciales sucesos que amenazan el cumplimiento de los objetivos estratégicos de la compañía. Un riesgo que no se conoce no se puede gestionar. Axesor desarrolla sistemas avanzados para minimizar el riesgo de crédito en las empresas a través de soluciones proactivas basadas en la Autogestión que el cliente hace de la información que tiene a su alcance.
Una de las claves para una correcta gestión del riesgo en la empresas es la de proporcionar a los gestores de una metodología común que les permita identificar y valorar los potenciales sucesos que pueden afectar negativamente al cumplimiento de sus objetivos de negocio, con la suficiente antelación para la gestión de los mismos.
En el contexto de crisis financiera que se viene experimentando en los últimos años, la materialización del riesgo de crédito es uno de los factores que más han impactado negativamente en las cuentas de las compañías, en algunas ocasiones por una incorrecta valoración del mismo. Por ello, es fundamental realizar un control exhaustivo de toda la cartera de clientes y potenciales clientes.
La calidad del riesgo de crédito y cobro estará siempre determinada por la reducción de las garantías del contrato y por la posibilidad de que se incumpla el mismo. En este sentido, Axesor desarrolla sistemas como Monitoriza para una gestión avanzada que permita minimizar el riesgo de crédito en las empresas. Uno de los actores fundamentales en este ámbito son los Sistemas de Autogestión, que realizan una labor básica y que permiten vigilar que las operaciones comerciales cumplen los objetivos establecidos a través de un modelo de seguimiento de información actualizado y un mecanismo de protección de riesgo en operaciones concretas.
La gestión integral del riesgo debe abarcar todo el espectro de posibles factores que pueden impactar negativamente en la marcha de la compañía: riesgos estratégicos relacionados con el mercado y el entorno, operacionales relacionadas con al ejecución y prestación de los bienes y servicios, riesgos financieros relacionados con la situación financiera de la compañía y con el cumplimiento de las normas y legislación aplicable. El objetivo no es otro que el de buscar las mejores fórmulas de gestión para el riesgo, de forma que su correcta gestión pueda convertirse en una ventaja competitiva para la compañía en un entorno complejo e incierto.
Involucrar a toda la organización y desarrollar una metodología común de identificación y valoración del riesgo son los pilares en los que se basa el éxito del modelo desarrollado por Ferrovial, como explicó su gerente corporativo de riesgos, Andrés González Turiño.
La nueva regulación bancaria incrementa los costes de financiación
La nueva regulación bancaria afecta a todo tipo de corporaciones, que deberán controlar con quién realizar sus operaciones financieras y dar parte al regulador en un periodo máximo de 48 horas después de la contratación de un producto determinado. Desde el punto de vista de las entidades, la puesta en marcha de Basilea III y su traslación al mercado de empresas es uno de los principales retos que deben afrontar, ya que asumirán un mayor coste de capital puesto que los préstamos computan como gastos, lo que les obliga a alcanzar una mayor rentabilidad por cada euro prestado.
Precisamente, las entidades han sufrido tres grandes impactos derivados de la nueva regulación para esquivar los riesgos: deben asignar más capital, reducir su apalancamiento y destinar un mayor porcentaje de recursos propios y liquidez en sus balances.
Las nuevas directivas EMIR, MIFIR y CRD IV provocan un impacto en el coste crediticio, que se puede duplicar o incluso triplicar, por lo que el número de entidades con los que se puede operar se ha acotado de forma sustancial.
Según un informe de S&P, se estima que el coste de financiación puede incrementarse entre 30.000 y 50.000 millones para las empresas prestatarias de la eurozona y entre 9.000 y 14.000 millones en las estadounidenses. En este escenario, los préstamos tradicionales de la banca se están reduciendo, por lo que las compañías deben explorar otras vías de financiación alternativas a las bancarias.
El IEB, Instituto de Estudios Bursátiles, cuya sede se encuentra en Madrid, es actualmente el centro oficial líder en el ámbito de la formación financiera en España e Iberoamérica, adscrito a la Universidad Complutense y patrocinado por la Bolsa de Madrid. La titularidad del Centro de Estudios, fundado en 1989, corresponde a una Asociación, formada por personalidades de relieve de la vida pública política y económica española.
El IEB tiene una vocación práctica y de calidad en todos sus programas, no sólo por la propia metodología de estudios, también por el reducido número de alumnos que estudian en sus aulas y el excelente cuadro de profesores con el que cuenta.
Además, la selección del alumnado, basada en el buen expediente académico y en las pruebas de acceso, garantiza la calidad en el estudio y rendimiento académico, con el fin de permitir que cada uno de los alumnos pueda ir forjando un proyecto académico y profesional con el apoyo, la exigencia del profesorado y la dirección del Centro.
Por otra parte, el IEB es el líder en materia de formación financiera a medida de empresas. Entre sus clientes se encuentran las principales entidades financieras españolas e iberoamericanas (bancos, cajas de ahorros, gestoras de fondos de pensiones, sociedades y agencias de valores, etc). Por otro lado, regularmente se imparte formación técnica para supervisores y organismos oficiales del ámbito financiero.
Los alumnos que han cursado estudios en IEB desde su inauguración en 1989, son ahora profesionales reconocidos en los sectores financieros, tanto nacionales como internacionales.