EL PROYECTO HA QUEDADO PARALIZADO
El Gobierno no ha sido capaz de garantizar la estabilidad de un proyecto que requeriría inversiones de más de 2.000 millones de euros y que involucraría al Banco Europeo de Inversiones
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
La sociedad propietaria del almacén subterráneo de gas Castor, Escal, en la que participa ACS con un 66,7%, presentó el pasado viernes la renuncia formal a la concesión de explotación del proyecto, informó la compañía presidida por Florentino Pérez a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La presentación del escrito de renuncia a la concesión de la explotación del almacenamiento subterráneo de gas natural construido a unos 21 kilómetros de las costas de Castellón se produce después de que la concesionaria de Castor haya obtenido la autorización previa para su renuncia, según lo estipulado en el documento de emisión del programa de bonos que soporta la financiación del almacén. En algunos medios empresariales y financieros se afianza la idea de la debilidad del Gobierno español y la escasa firmeza que se suscita ante las dudas de algunos proyectos, que, como los de las prospecciones petrolíferas de Canarias, pueden quedar al borde de la cuneta en un momento crucial para la imagen de recuperación económica e industrial de España.
El proyecto Castor está ahora paralizado con el fin de determinar, mediante la realización de distintos estudios, si eventualmente puede ser causa de los seísmos que se han registrado en la zona donde se instaló. Para materializar su renuncia al almacén, Escal inició el pasado 25 de junio el proceso para obtener la autorización previa del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y, en su caso, de la asamblea de titulares de los bonos que emitió para financiar el proyecto.
Escal UGS, sociedad concesionaria de la explotación del almacén, participada en un 67% por ACS y en el 33% restante por la firma canadiense CLP, colocó en julio de 2013 una emisión de 'project bond' por valor de 1.400 millones para sustituir a la financiación que se había solicitado a un sindicato de 19 bancos para el proyecto. La operación supuso el estreno de los 'project bond', emisiones de bonos asociados a un proyecto de infraestructuras que cuentan con garantía del BEI de unos 200 millones de euros.