Mercados

Los productores defienden el mejillón gallego y acusan a Francia de crear una alerta

La campaña de mejillón de Galicia corre peligro por la alerta levantada por Francia ante la presencia de una presunta toxina.

ALERTA DE MAREA ROJA EN GALICIA

Especifican que Francia "aún no hizo las analíticas" para saber la procedencia de la toxina de alga roja detectada, aunque atribuye al mejillón gallego la intoxicación sufrida por setenta personas

Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Francia cursó el martes pasado una alerta sanitaria tras detectar que hay alrededor de setenta ciudadanos de aquel país con diarreas, aparentemente tras haber resultado intoxicados por ingerir mejillón español afectado por biotoxinas del género lipofílico, entre las que destaca, precisamente, la toxina diarreica (DSP). Las autoridades sanitarias francesas contactaron con los responsables españoles en la materia, que a su vez informaron a la Consellería de Sanidade -y ésta a la de Medio Rural e do Mar- para que emitiera los informes correspondientes, tras concretarse que la procedencia del molusco contaminado es gallega. El país galo emite una alerta sanitaria y pide explicaciones a las autoridades españolas. El molusco procedía de la ría de Arousa y la Xunta busca responsables aunque todos esperan la intervención del Ministerio de Agricultura, que aún no se ha pronunciado ante esta nueva crisis que azota a los productores gallegos y que amenaza su ruina.


Están en tela de juicio cuatro polígonos bateeiros de la ría de Arousa, aunque parece que los informes sobre la trazabilidad del producto y las investigaciones iniciales apuntan directamente a solo uno de ellos, del que habría salido el mejillón portador de toxinas lipofílicas con destino al país vecino. Y el envío se habría realizado cuando ese polígono estaba oficialmente cerrado por el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar) desde siete días antes de que se emitiera la alerta francesa.

Esto es tanto como decir que el bateeiro de turno, la organización de productores a la que pertenece o la depuradora que adquirió el molusco -tanto si es gallega como francesa- habrían distribuido el producto de manera fraudulenta -para perjuicio de todo el sector-, y eso es lo que ahora trata de determinar con exactitud la Administración autonómica. En este sentido, además de investigar el origen del molusco, la Consellería do Mar -que ayer ya presentó sus alegaciones- no descarta pedir explicaciones a Francia para determinar si la responsabilidad de esta intoxicación está en las depuradoras de aquel país que tras recibir el producto gallego lo llevaron al mercado y al consumidor final, quizás a sabiendas de que los polígonos de Galicia ya estaban cerrados por biotoxinas. Incluso se baraja la posibilidad de que las depuradoras francesas mezclaran lotes diferentes de mercancía, resultando del todo imposible concretar su procedencia.

A partir de aquí entran en juego todo tipo de discusiones para saber si los franceses tendrían que haber evitado la entrada en su país de mejillón procedente de polígonos cerrados. Y tampoco hay que olvidar que en otras ocasiones se lanzaron alertas sanitarias que finalmente no prosperaron por falta de contenido, como también es cierto que Francia ya acusó otras veces a Galicia de enviarle producto tóxico, cuando en realidad no era así.

Esta vez, Mar confirma que la alerta sanitaria alude a moluscos bivalvos procedentes de España y retirados ya del mercado, aprovechando para recordar que el sistema de control gallego -a través del Intecmar- "cumplió estrictamente los pasos que establece la legislación vigente".

Por su parte, la conselleira de Medio Rural e do Mar, Rosa Quintana ha lanzando un mensaje de "tranquilidad" a la sociedad gallega y ha garantizado que todo el mejillón que se consume "por los cauces legales" y que sale de las bateas gallegas no supone ningún "problema" para el consumidor. Así se ha pronunciado tras la alerta sanitaria decretada por Francia esta semana sobre una posibilidad de que mejillón de Galicia estuvieran implicados en un caso de toxicidad detectado en el país. Una posibilidad que Quintana rechaza, defendiendo los procedimientos efectuados por el Intecmar para "analizar diariamente todos los polígonos", indicó en un comunicado. Todos están esperando, por otra parte, que el Ministerio de Agricultura se pronuncie y adopte medidas urgentes, aunque los representantes del sector no creen que estas se produzcan "antes del próximo lunes, ante la lentitud a la que nos tiene acostumbrado este ministerio".

La conselleira recordó que "no es la primera vez" que un país de la UE decreta una alerta sobre "una posible toxicidad" con mejillones procedentes de España y que "en ningún caso se pudo acreditar" o vincular el origen de dicha toxicidad con el producto gallego. "Es lo más fácil", dijo, con respecto a achacar la culpabilidad a Galicia, al tiempo que lamentó que se está convirtiendo en "algo frecuente" aprovechando los cierres de las bateas por la marea roja, un fenómeno que se produce de manera natural. Con todo, la responsable de la Xunta defendió que el sistema de control "funciona perfectamente" y garantizó que en el momento en que se aportó el origen de los mejillones comenzaron "inmediatamente" los trabajos de análisis de trazabilidad para realizar el informe correspondiente, que se remitió a Sanidad y la Agencia Española de Seguridad y Consumo.