LOS MANIFESTANTES RECLAMAN SUFRAGIO UNIVERSAL
Haciendo hincapié en que Hong Kong era uno de los centros financieros más importantes en el mundo, Ma ha dicho que los tumultos políticos en Hong Kong afectarían a toda la región asiática e incluso al resto del mundo
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Ma Ying-jeou, ha pedido a las autoridades de China que escuchen las voces de los ciudadanos de Hong Kong y que respondan de manera pacífica y prudente a las manifestaciones pro-democracia en esa región administrativa especial de China. Habiendo implementado las elecciones democráticas desde hace mucho tiempo, Taiwán "entiende y apoya plenamente" la petición de los residentes en Hong Kong por un sufragio universal, ha expresado Ma, al tiempo que ha pedido también a los manifestantes que expresen sus puntos de vista de manera racional y pacífica.
"Por ende, urgimos a las autoridades de China continental a escuchar las voces del pueblo de Hong Kong y manejar este asunto de una manera pacífica y prudente. Hemos urgido también a los residentes de Hong Kong a usar medios pacíficos y racionales para expresar sus puntos de vista", ha resumido Ma. Ma ha añadido que "todo el mundo espera que Hong Kong pueda marchar gradualmente hacia la democracia", y que el sufragio universal beneficiaría “tanto a Hong Kong como a China continental".
Los conflictos estallaron en Hong Kong el domingo 28, cuando la policía se enfrentó a los manifestantes que reclamaban un sufragio universal para la elección del jefe ejecutivo de la región. La policía recurrió al uso del gas pimienta contra los manifestantes que intentaron romper el cerco policial. Seguidamente, las fuerzas del orden lanzaron gases lacrimógenos en un intento de dispersar a la multitud.
En el mismo sentido que el presidente Ma se ha pronunciado el primer ministro Jiang Yi-huah, quien ha reiterado su firme apoyo hacia la lucha de los ciudadanos de Hong Kong por la democracia, expresando al mismo tiempo sus esperanzas en que tanto las autoridades como los manifestantes pudieran gestionar sus controversias de una manera racional y pacífica.