Mercados

ADICAE reclama a la CNMC acelerar la investigación sobre el “efecto pluma” en carburantes

ESPAÑA, ENTRE LOS PAÍSES MÁS CAROS

Cae el petróleo un 25% desde enero, pero la gasolina apenas se abarata un 5,6% en ese periodo

Redacción | Lunes 10 de noviembre de 2014
El Boletín petrolero de la Unión Europea confirma la sospecha de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) respecto al 'efecto pluma' de los carburantes en España; los precios de las gasolinas enseguida suben cuando sube el petróleo, pero cuando éste baja, no lo hacen en la misma medida. La Asociación se dirige al Presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia instando a la aceleración de la investigación abierta sobre la fijación de precios. ADICAE pide al supervisor que impulse la implementación de mecanismos de resarcimiento a los consumidores que sufren los perjuicios de prácticas anticompetitivas. España es el cuarto país europeo en el que los precios de las gasolinas antes de impuestos son más elevados, sólo por detrás de Dinamarca, Bulgaria y Malta.


El barril Brent cotiza estos días un 25% más barato de lo que lo hacía a principios de año. Sin embargo, la gasolina en España apenas ha caído un 5% desde enero, y la diesel sólo se ha abaratado un 7%. Ante esta situación ADICAE se ha dirigido hoy a la CNMC para advertir de este desajuste abusivo con los consumidores, e instar a profundizar en la investigación sobre estas prácticas de manipulación de precios que producen que los consumidores no se beneficien de las bajadas en la materia prima.

Además ADICAE ha solicitado al Presidente de la CNMC que inste al Gobierno a tomar las medidas legislativas necesarias para que estas investigaciones no finalicen solo con multas para las empresas que han practicado conductas prohibidas para reducir la competencia, sino que también prevean fórmulas de resarcimiento para los consumidores que las han sufrido.

Informe-resumen precio de los carburantes en España

Las continuadas bajadas en los precios del petróleo, la materia prima con la que se refinan los carburantes, no se trasladan a sus precios, que continúan siendo excesivos para la mayoría de los consumidores. Así se desprende de las estadísticas que semana a semana va desgranando el Boletín Petrolero de la Unión Europea, que en la última semana de octubre registraba un precio de 1,328 euros para el litro de gasolina, y de 1,259 euros para el litro de gasóleo para diesel.

Estos precios se corresponden con un escenario de precios mínimos en la materia prima de referencia en Europa, el petróleo Brent, que cotiza estos días poco por encima de los 80 dólares. Ha bajado un 10% en el último mes de octubre, y un 25% desde que comenzó el año, pero ese descenso en la cotización no ha traído consigo una rebaja equivalente, ni siquiera comparable, en los precios en las gasolineras.

Así, por ejemplo, el litro de la gasolina de 95 ha bajado apenas un 5,6% en lo que llevamos de año, pasando desde 1,4 euros el litro a principios de enero a los casi 1,33 euros por litro actuales. Por su parte, el gasóleo de automoción se ha abaratado un 7,2%, pasando de 1,357 euros el litro a inicios de 2004 a 1,259 euros por litro en estas fechas. El margen restante se apunta en los balances de las petroleras, que siguen ganando millones a costa del esfuerzo de los consumidores para poder pagar un bien de primera necesidad.

Un fenómeno que ha motivado hasta la actuación de la CNMC, que investiga posibles prácticas contrarias a la competencia entre los operadores petroleros consistentes en fijación de precios entre los mayoritarios. Son prácticas que derivan en lo que se conoce como 'efecto pluma'; en síntesis, que las petroleras enseguida suben las gasolinas cuando el petróleo sube su precio, pero se muestran más remisas a bajar cuando el crudo está en mínimos, como ocurre ahora.

Todo esto convierte a España en el cuarto país europeo en el que los precios de las gasolinas antes de impuestos son más elevados, sólo por detrás de Dinamarca, Bulgaria y Malta. En septiembre de 2014, los precios antes de impuestos de la gasolina 95 en España fueron superiores a los de las medias europeas (+3,5 c€/lt vs. la zona euro y +4,7 c€/lt vs. la UE-28)

Fruto de ello, la CNMC confirma que los márgenes brutos promedio por comercialización de carburante permanecieron en septiembre de 2014 en 17,1 c€/lt para la gasolina 95 y 16,8 c€/lt para el gasóleo A. Como los impuestos a los que se somete a las gasolinas en España son de los más bajos de Europa, el margen bruto de la gasolina 95 en España fue superior en 4,8 c€/lt al indicador correspondiente de la UE-6, y en relación al gasóleo A, esta diferencia se quedó situada en 4,5 c€/lt; las petroleras en España ganan más, hasta un 30% más, por litro de carburante respecto al resto de Europa.

En cuanto a las diferencias con los indicadores de los países más relevantes de la UE-6, Competencia destaca que en relación a Francia, en septiembre de 2014, el margen bruto en España fue superior en 7,7 c€/lt en gasolina 95 y en 9,0 c€/lt para el gasóleo A. Con respecto a Alemania, el margen bruto en España en septiembre fue superior en 4,1 c€/lt tanto en gasolina 95 como en gasóleo A, según los datos del informe mensual de Competencia relativo a los carburantes.

Las estaciones de servicio independientes establecieron los PVP más bajos, según el informe de la CNMC; las diferencias con los precios de las estaciones de servicio integradas en redes de operadores aumentaron en septiembre, hasta el entorno de los 3,5 c€/lt en gasolina 95 y de los 4,5 c€/lt en gasóleo A. El PVP medio establecido en los hipermercados fue, para ambos carburantes, inferior al correspondiente al total de estaciones independientes. Las diferencias continuaron en torno a los 2,0 c€/lt. Con lo cual, se deduce que el precio medio recogido por el Boletín Petrolero de la UE es menor que los precios máximos de numerosas estaciones de grandes empresas petroleras, que en el caso de autovías o autopistas son elevadísimos.

Si consideramos el descenso del precio del petróleo, y el mucho menor descenso de los precios de los carburantes en España, provenientes de máximos históricos, es fácil deducir que el margen entre ambos índices es ahora mayor que nunca, esto es, que la diferencia entre lo que cobran las gasolineras y lo que cuesta la materia prima es ahora la mayor registrada.