En España no solo hemos sufrido una crisis financiera por la explosión del caso “Lehman Brothers” sino que le han acompañado otras tres grandes crisis que no tienen nada que ver en otros Países, la “Burbuja Inmobiliaria”, la casi finalización de la obtención de los “Fondos Feder”, y la crisis de la bandera que nuestro expresidente de Gobierno protagonizó cuando era líder de la oposición y permaneció sentado al paso de la bandera Norteamericana. Estos son los “cuatro jinetes" de nuestra Apocalipsis.
La crisis económica mundial empezó a enseñar su cara en el año 2007, muchos países como España no hemos levantado cabeza desde entonces, otros con sus altibajos van soportando la crisis económica mucho mejor que nosotros. ¿Cómo es posible que un País como el nuestro que tenía superávit económico en aquellos años pase a ser un País con déficit excesivo y con una crisis inmensa? Las respuestas son varias y diversas, desde vivir de una economía especulativa más que productiva, vivir por encima de nuestras posibilidades tanto en el entorno personal como en la Administración del País. Pero la gran respuesta está en que en España no solo hemos sufrido una crisis financiera por la explosión del caso “Lehman Brothers” sino que le han acompañado otras tres grandes crisis que no tienen nada que ver en otros Países, la “Burbuja Inmobiliaria”, la casi finalización de la obtención de los “Fondos Feder”, y la crisis de la bandera que nuestro expresidente de Gobierno protagonizó cuando era líder de la oposición y permaneció sentado al paso de la bandera Norteamericana, ahí están pues los “cuatro jinetes del Apocalipsis”.
El primer jinete salió a la luz con el estallido de L.Brothers, que llevó a una gran crisis mundial, afectada por las titularizaciones de la deuda de las hipotecas basura, que llevó a pérdidas millonarias y a algún País como Islandia a una crisis nunca vista ni pensada. La recesión pasó factura y sobre todo al empleo del que ya nunca nos recuperamos. Zapatero negó la crisis prometió 400 euros y otras dádivas para ganar las elecciones, sacó el plan Ñ para salir de la recesión y lo único que consiguió fue dilapidar dinero y encaminarnos en la senda del déficit, vía menores ingresos y más gastos improductivos, dos años más tarde anularía los beneficios fiscales, pero con un coste ya cercano a 20.000 millones. Entonces muchos Países se acogieron a ayudas a sus bancos, casos Fortis, ING y otros muchos alemanes y franceses entre ellos, pero España era la mejor banca del mundo según su entonces Presidente y no reconoció problemas, que entonces se hubiesen subsanado junto a los demás y no ahora tener que ser intervenidos cuatro años después y acrecentados sus problemas.
El segundo jinete, la burbuja inmobiliaria, España según su Presidente alcanzaba a Italia, pronto pasaría a Francia y ya veríamos cuando alcanzaría a Alemania, estábamos inmersos en una política especulativa, donde todos ganaba cantidades ingentes de dinero, los propietarios de terrenos hacían sus agostos, los ayuntamientos también, muchos ediles han sido cuestionados, los ingresos por IVA, IBI, licencias, etc., nos conducían al superávit. Los primeros ocho años de siglo fue el esplendor del urbanismo la construcción etc., en resumen la especulación y estuvieron implicados los dos partidos hegemónicos y sus socios nacionalistas. Nadie se acordó entonces de hacer las reformas estructurales, (que deben hacerse en épocas de crecimiento) para no dañar el empleo en épocas de recesión. Nadie se acordó de si el paro estaba muy dotado, si la administración ganaba mucho o si había excesivos funcionarios. Tampoco se acordaron de las peonadas, de que los parados buscasen trabajo o no, porque se importaba la mano de obra. Se concedían hipotecas para pagar la casa y el coche si era precisa, y se otorgaban a posibles insolventes, todo daba igual, solo importaba crecer en número de viviendas construidas, tanto para primera vivienda como para residencial. Todos sabemos lo que ha pasado, exceso de viviendas construidas sin vender, terrenos en poder de la banca, viviendas a medio construir, embargos de viviendas por impagos, caída de los precios, en fin estalló la burbuja.
El tercer jinete vino de la mano de la finalización de las cuantiosas inversiones del FEDER en España consecuencia de la ampliación de Europa de los 15 a los 27. Los fondos irían para el Este en detrimento de España. Eso lo sabíamos de antemano, pero cerrábamos los ojos, como si nunca fuese a ocurrir y tenía que ocurrir, lo malo es que llegó a la vez que la crisis financiera y la burbuja inmobiliaria, y las consecuencias se multiplican exponencialmente en su conjunto. Además podemos decir sin temor a equivocarnos que los fondos Feder no los gestionamos del todo bien, se hicieron muchos proyectos prescindibles en infraestructuras aeroportuarias y de transporte por carretera y ferroviarias. Los aves a ciudades muy pequeñas, su interconexión en trenes prácticamente vacíos, las autopistas radiales, por no hablar de los aeropuertos de Ciudad Real y otros muchos. No hay derecho de que haya 5 aeropuertos en radios de 100 kilómetros, otro para ir a esquiar 4 personas, y un largo etc... No solo se gestionaron mal alguno de estos fondos sino que además como no se financiaba al 100% tuvimos que costear con nuestra deuda un montante muy importante de los mismos, y siendo partícipes en la deuda excesiva y en sus correspondientes intereses que afectan a nuestro manoseado déficit público.
El cuarto jinete no por menor a sido menos dañino, auque sea muy difícil de cuantificar económicamente, pero al ir en la misma dirección, agudiza el deterioro. La sentada de Zapatero al paso de la bandera Americana nos trajo una serie de contratiempos políticos con el Gobierno Bush y posteriores, estos contratiempos políticos revierte en nuestra economía. Directamente retirada de inversiones norteamericanas como en la empresa Delfi en Cádiz, para trasladarse a Marruecos, y sirva Delfi como ejemplo de otras muchas, añadir las muchas inversiones directas que no se produjeron. Se perdieron los apoyos políticos para que otros países contrataran a nuestros Astilleros y empresas de los sectores armamentísticos, y por tanto se perdieron contratos muy importantes para nuestra economía, y gracias a que nuestro Rey con paciencia y pundonor ha ido poco a poco ayudando a restaurar la gran herida que abrió nuestro ex – premier.
Como puede verse hemos trabajado muchas veces mal, los cuatro jinetes nos han acosado más duramente que a nadie, pero debemos salir adelante con trabajo, sacrificios y esfuerzo, tenemos que controlar el déficit, mejorar la competitividad y reducir el tamaño de nuestro aparato político. Desgraciadamente los eurobonos tardarán en llegar, porque sería nuestra salvación a corto plazo, pero el mal funcionamiento de estos últimos años, hace dudar de nosotros a los Países de Centro Europa y no cederán hasta que vean que estamos cambiando hacia una política de saneamiento y futuro control
- Juan Zuriarraín es economista y exdiputado del CDS.