Análisis y Opinión

Análisis de los mercados

Arcadi Orrit

SEMANA DEL 9 DE MARZO

Por Arcadi Orrit (InverConsulting EAFI)

Javier Labiano | Martes 10 de marzo de 2015
El próximo lunes comienza oficialmente el QE (Quantitative Easing) anunciado por el Banco Central Europeo (BCE). El programa, que ya está teniendo repercusiones en los mercados incluso antes de comenzar su implementación, consistirá en la compra mensual de 60.000 millones de euros de deuda y debería durar hasta el 30 de septiembre de 2016, si bien el Sr. Draghi ha abierto la puerta a prorrogarlo si la bajísima inflación sigue siendo un problema en esa fecha.





El QE garantizará a la mayoría de estados europeos financiación barata durante décadas, ya que podrán emitir a plazos muy largos, como 30 o incluso 50 años, pagando unos intereses casi nulos. Sólo este hecho ya debería tener un efecto expansivo sobre la economía, ya que se podrá dedicar menos dinero del presupuesto público al reembolso de la deuda (refinanciando a plazos largos) y al pago de intereses, y se podrá gastar o invertir ese dinero en otras cosas.

Un indicador muy claro de los movimientos que está habiendo en el tablero internacional es la cotización del euro respecto al dólar, que esta semana tocaba nuevos mínimos y se va acercando a la paridad, debido precisamente al QE en Europa y, en cuanto a Estados Unidos, debido a la nueva reducción de la tasa de paro, hasta el 5,5%, que hace pensar a los analistas que se va acercando el inicio del proceso de subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. La bajada del euro refleja, pues, una salida de capitales de la zona euro, donde cada vez obtienen menos rentabilidad, hacia Estados Unidos, donde las expectativas son de un alza de tipos y por tanto más rentabilidad para el inversor.

Además del informe de empleo, en Estados Unidos hemos conocido el ISM manufacturero y el ISM no manufacturero de febrero, y en ambos casos siguen mostrando un buen tono y por lo tanto buenas expectativas para el crecimiento en ese país en las próximas semanas.

En Europa el PIB del 4º trimestre en la zona euro ha experimentado un crecimiento del +0,9% interanual, un dato bastante pobre. Sin embargo, tenemos un buen dato de ventas minoristas de enero, en crecimiento del +1,1% mensual. Finalmente, las reuniones del BCE y del Banco de Inglaterra se han saldado con un mantenimiento, una vez más, de los tipos de interés oficiales en el 0,05% y el 0,5% respectivamente.

En cuanto a las bolsas, la semana ha sido dispar. El Ibex 35 continúa sin poder superar al alza los 11.200 puntos y ha cerrado la semana en ligero retroceso hasta los 11.091 puntos. El Eurostoxx 50 ha subido ligeramente hasta los 3.617 puntos, propulsado en buena parte por los valores alemanes (de hecho, el Dax 30 alemán continúa marcando máximos históricos). En Estados Unidos, en cambio, las expectativas de alzas de tipos han provocado descensos, con un S&P 500 que se aleja de los máximos situados en los 2.120 puntos para cerrar la semana en los 2.071 puntos.

El escenario alcista de corto plazo que se empezaba a dibujar la semana pasada sigue plenamente vigente, pero hay que insistir en la prudencia, ya que los mercados podrían retroceder un poco para confirmar las antiguas resistencias como soportes y también hay que tener en cuenta, en cuanto al Ibex 35, que los 11.200 puntos todavía no se han superado.

Por tanto, de cara a la semana que viene, continuaremos con una posición alcista de corto plazo, pero la apertura de posiciones largas se debe hacer con mucho cuidado e intentando aprovechar los movimientos intradía e intrasemanales para abrirlas a un precio que permita ceñirse al máximo stop loss y obtener un mayor recorrido en caso de que la estrategia sea acertada.